Crece la familia de Antonia, Docksider y Espuma

Cuando estudiamos animales salvajes en su medio natural, podemos ver a todos los miembros de una población como un gran conjunto de animales anónimos parecidos unos a otros.

Cuando estudiamos animales que podemos identificar como individuos a lo largo de sus vidas, cada uno toma una nueva dimensión de identidad, que genera un lazo único entre ellos y quienes los conocemos y observamos en el campo. ¡O entre esos animales y quienes los adoptan!

Este es el caso de las ballenas francas, que identificamos por el patrón de callosidades de sus cabezas. Así, conocemos a más de 1.800 individuos de la población de Península Valdés. Varios de los miembros de una familia en particular, son ballenas muy queridas de nuestro Programa de Adopción... ¡Queremos presentarles a una nueva integrante de esta familia!

Docksider es una hermosa ballena que en 2005 cumplió 18 años, pues nació en 1987. En aquel año la observamos por primera vez como ballenato junto a su madre, Antonia, quien nació en 1975 y es hija de la ballena 71.

Ambas ballenas tienen manchas grises en sus lomos que las hacen relativamente fáciles de identificar. Estas manchas son transmitidas hereditariamente de madres a hijas.

Cuando nace un macho en estas familias, el mismo puede ser un albino parcial casi totalmente blanco. Este es el caso de Espuma, el hijo que Docksider tuvo a los siete años, nieto de Antonia, nacido en 1994.

Pueden verse fotos de la coloración característica de estas tres ballenas en el Programa de Adopción. Antonio, el hermano de Docksider y tío de Espuma, también es un macho albino parcial.

¡Tenemos buenas noticias para los adoptantes de Docksider! El 20 de septiembre, Docksider fue fotografiada por Luciano Valenzuela desde un bote en la bahía Fracaso, el área de mayor concentración de ballenas del Golfo San José en Península Valdés.

Dos días más tarde, John Atkinson la fotografió durante el relevamiento aéreo anual de la población. En la tarde del 10 de octubre, volvimos a verla desde el bote, y estuvimos junto a ella por más de una hora. ¡En estos avistajes, Docksider nadaba junto a una cría, portadora también de hermosas manchas blancas en su lomo!

Ese día, ambas descansaban muy cerca de la costa frente a los acantilados próximos a la estación de investigación. El ballenato se aproximó varias veces a nuestro bote, dando vueltas a nuestro alrededor, mientras Docksider continuaba descansando a pocos metros de nosotros. Con el mar totalmente calmo, pudimos ver a ambas ballenas a través del agua transparente, e incluso vimos las marcas que dejaron sus aletas o sus colas al tocar la arena del fondo. Esta joven ballenita, la última integrante conocida de esta gran familia, es entonces hija de Docksider, hermana de Espuma, sobrina de Antonio, nieta de Antonia, y bisnieta de la ballena 71.

Así como en 2004 la comunidad de Puerto Pirámide bautizó Victoria a la madre de Garra en honor a Vicky Rowntree, este año propusimos a los alumnos de la escuela de Pirámides que bautizaran a la nueva hija de Docksider. El nombre elegido fue Luna.

El año pasado tuvimos la gran alegría de darles noticias de la visita de Troff a todos sus adoptantes. Este año fue Docksider quien nos visitó junto a su nueva hija. Esperamos poder seguir trayendo buenas nuevas de las ballenas de nuestro Programa de Adopción a todos ustedes que forman parte de esta gran familia de ballenas.

Mariano Sironi y Luciano Valenzuela


Fuente: Lista Franca - Nº 109 - boletín del Instituto de Conservación de Ballenas (Argentina)
Noviembre 09, 2005