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Brasil: Los bosques amazónicos se
convierten en carbón
El Instituto Brasileño de Medio Ambiente y de Recursos
Naturales Renovables aplicó más de 500 millones de reales
de multas a empresas de Pará y Maranhão que utilizan madera
ilegal para producir carbón vegetal
Los bosques del Sur de Pará están siendo talados para la
producción de carbón vegetal que abastece las siderúrgicas
de hierro gusa en el distrito industrial de Marabá. Ni la multa
de R$ 598 millones aplicada por el Instituto Brasileño de Medio
Ambiente y de Recursos Naturales Renovables (IBAMA), durante una inspección
realizada por el organismo, a fines de agosto pasado, en las industrias
de Pará y Maranhão, consiguió que las empresas expliquen
el origen de la materia prima que utilizan en sus hornos. La multa podrá aumentar
a R$ 777 millones, más la obligación de que las empresas
tengan que reforestar 60 mil hectáreas de bosques devastados si
fuere aplicado al pie de la letra el Código Forestal.
El caso es grave y merece la intervención del Ministerio Público
Federal. Tres "guseiras" (industria del hierro gusa) de Maranhão
recibieron multas de R$ 200 millones, mientras que otras seis de Pará tendrán
que pagar R$ 293 millones. Ellas no habrían sido multadas si,
en vez de ocultar informaciones, hubiesen respondido cual es la cantidad
de hierro gusa que producen cada mes y durante el año, además
de la cantidad de carbón vegetal consumido y su origen.
Según los ambientalistas, las respuestas no fueron ofrecidas a
IBAMA porque seria embarazoso para las siderúrgicas admitir que
mucha madera de origen ilegal forma parte de la cadena que alimenta el
hierro gusa. Quien trabaja en la producción de carbón vegetal
sabe de donde viene la madera: de aserraderos, de áreas plantadas
y de asentamientos de trabajadores rurales, que encontraron en ese tipo
de comercio una forma de supervivencia económica.
Ilegal
Las respuestas ofrecidas de las guseiras fueron consideradas "evasivas" por
IBAMA. Y la operación realizada por el organismo en las empresas
reveló que las informaciones por ellas proporcionadas no batían
con la realidad. La sospecha es que el 80 % del carbón vegetal
usado por las siderúrgicas de los dos estados sean oriundos de
la tala ilegal de bosques nativos. Las estimativas de ese verdadero asalto
al medio ambiente impresionan: por lo menos 120 mil árboles son
talados diariamente para satisfacer el apetito de las guseiras.
El informe de la operación, mostró con lujo de detalles
las irregularidades practicadas por las empresas. La gran mayoría
de ellas compra el carbón de terceros o realiza contratos de abastecimiento
con las carbonerías instaladas en áreas de deforestación
que aprovechan la leña y los residuos.
"La expansión del polo siderúrgico en los estados de Pará y
Maranhão sin duda contribuye con un significativo aumento en
la presión sobre los recursos naturales. El aprovechamiento
de restos de la deforestación autorizados ha mostrado ser la
solución
más fácil para las siderúrgicas que aun no se
concientizaron de la necesidad urgente de buscar la autosuficiencia
en madera para producción
de carbón", afirmó el informe.
Peores
Según el documento, esa expansión implica el aumento de
la producción y consecuentemente se produce un aumento del consumo
de las fuentes de provisión de carbón. Pará presentó los
peores índices en lo que dice respecto a los factores de conversión
de carbón/gusa y el mayor déficit entre producción
de gusa y consumo de carbón.
Presentó también los peores resultados cuando se realizó la
visita del equipo de fiscalización en las industrias, revelando
la falta de la Autorización de Transporte de Productos Forestales
(ATPFs) y la recepción de carbón sin origen.
El informe señaló que el índice de ilegalidad de
las siderúrgicas de Pará es sensiblemente mayor que las
de Maranhão. Aunque la producción de hierro gusa sea mucho
mayor en las siderúrgicas de Maranhão, el carbón
consumido sin origen declarado por las siderúrgicas de Pará es
más del doble. Con eso, las multas a ser aplicadas y la reposición
forestal a ser exigida a las siderúrgicas de Pará corresponden
a prácticamente el 70 % del total.
Los valores son muy preocupantes. IBAMA podrá aplicar multas de
la orden de R$ 38 millones por el Código Forestal más la
reposición forestal de 60 mil hectáreas. Si fuere aplicada
la Ley de Crímenes Ambientales, las multas totales serían
de, por lo menos, R$ 777 millones, considerando el valor mínimo
de multa prevista en el decreto 3.179.
Guías ocultan la deforestación ilegal
Durante la operación de IBAMA en las siderúrgicas de Marabá,
surgieron "fuertes indicios" de que las ATPFs utilizadas para
cubrir el transporte de carbón proveniente de residuos de aserraderos
estaban siendo utilizadas para el transporte de carbón proveniente
de la deforestación ilegal. En algunas empresas fue posible percibir
que los camiones cargados con carbón de leña constaban
como cargados con carbón de residuos.
En la actuación de la fiscalización es posible diagnosticar
fácilmente el carbón de residuo de aserradero. Además,
el porcentaje bastante elevado (cerca del 50%) del carbón declarado
al IBAMA proveniente de residuos de aserradero llamó la atención,
lo que permitió un análisis más profundo de la información.
Basados en el volumen informado de carbón (MDC) proveniente de
residuo de aserradero, fue posible estimar el volumen de residuo sólido
(metro cúbico) carbonizado. Siguiendo como ejemplo las informaciones
del año 2004, fueron necesarios 4.434.389,56 metros cúbicos
de residuo de aserradero para producir 2.217.194,78 MDC.
Troncos
A partir del volumen de residuo, fue estimado el volumen de troncos que
debería haber sido procesado por los aserraderos. Para tal volumen
fue considerada la generación de un 20 % de residuo pasible
de ser transformado en carbón. Como ejemplo del año 2004,
serian entonces necesarios 22.171.947,80 metros cúbicos de troncos
para producir o carbón de residuos informado para aquel año.
Según datos del IBGE, la producción nacional de troncos
para aserradero fue en el mismo de alrededor de 26 millones, siendo que
Pará, el mayor productor de troncos, habría contribuido
con cerca de 11 millones. Solamente esa análisis reforzó la
tesis de que las ATPFs de residuo están siendo utilizadas para
cubrir carbón de deforestación. El raciocinio es simple:
en la región de Marabá no existan troncos en cantidad suficiente
para generar el volumen de residuo declarado por las guseiras.
Manejo
Esto revela que sería necesaria la explotación de 1 hectárea
del plan de manejo forestal o de deforestación para generar 40
metros cúbicos de troncos para el procesamiento industrial. Para
el manejo forestal, ese valor está superestimado. Sin embargo,
los números son aun más preocupantes, porque sería
necesario como mínimo de 550 mil hectáreas explotadas en
aquella región para generar el volumen de residuos declarado en
el año 2004. En aquel mismo año IBAMA autorizó la
explotación de cerca de 290 mil hectáreas de planes de
manejo, más deforestación, o sea, 264 mil hectáreas
menos de lo necesario para generar el volumen de troncos declarado.
En 2004, IBAMA autorizó 9,4 millones de metros cúbicos
en los estados de Pará y Maranhão, o sea, 12,7 millones
de metros cúbicos menos que el volumen necesario para proveer
el volumen de residuo declarado por las siderúrgicas.
IBAMA sospecha que la cantidad de carbón ilegal es mayor que las
evidencias.
El informe defiende la aplicación de lo previsto en el Código
Forestal, que además de la multa determina la plantación
debida en cumplimiento de la reposición forestal. Para estimar
el área de plantaciones relativa a la reposición, el Instituto
Brasileño de Medio Ambiente y de Recursos Naturales Renovables
consideró el rendimiento medio de 130 metros de carbón
por hectárea. Esos valores pueden ser aun mayores. El volumen
de débito fue obtenido basado en coeficientes de transformación
bastante conservadores.
Además, IBAMA aun posee serios indicios de que las informaciones
prestadas pueden no representar la realidad, haciendo con que el pasivo
sea mayor. Sobre la evolución de las fuentes de provisión
de carbón vegetal de 2000 a 2004 en Pará, el informe llama
la atención sobre un "acentuado crecimiento en las fuentes
de carbón". En especial para el residuo de aserradero, que
representa el 56% de todo el carbón consumido por las siderúrgicas
del Estado, lo que puede ser considerado fuera de los patrones.
"Acompañando el residuo de aserradero está la deforestación,
residuo de manejo y residuo agrícola. Aunque el carbón
oriundo de reforestación esté aumentando, aun esta muy
por debajo de lo necesario para la autoprovisión", se observó en
el documento.
Entre las sugerencias de IBAMA para resolver el problema está el
ajuste de conductas para sanar las irregularidades y corregir distorsiones,
IBAMA presentó algunas sugerencias que ya están siendo
seguidas por las siderúrgicas de Pará y de Maranhão.
La principal de ellas es la firma del Término de Ajuste de Conducta
(TAC) por las guseiras con el desarrollo de los Ministerios Públicos
Federal y Estatales.
Ese TAC deberá contener cláusulas que aborden compromisos
expresos. Por ejemplo, las siderúrgicas deberán comprometerse
a seguir procedimientos patronizados en el acto del recibimiento del
carbón vegetal para facilitar las inspecciones industriales por
IBAMA. También deberán comprometerse a adquirir única
y exclusivamente carbón vegetal nativo con cobertura de la Autorización
de Transporte de Productos Forestales.
Y más: las siderúrgicas deberán establecer un cronograma
de plantación anual apuntando al el autoabastecimiento, así como
monitorear las carbonerías proveedoras de carbón vegetal
nativo, tanto como los proveedores de carbón de residuos de aserradero,
además de comprometerse a adquirir carbón solamente de
carbonerías licenciadas por el Estado. Otra propuesta es que ellas
se comprometan a reducir la emisión de contaminantes.
Sorpresa
IBAMA pretende realizar inspecciones en las siderúrgicas rutinariamente,
con incursiones sorpresas en los patios. Además, deberá ser
discutida una rutina patronizada para el recibimiento del carbón
vegetal, como por ejemplo, lo que ocurre en el estado de Minas Gerais.
La Autorización de Transporte de Productos Forestales solamente
será concedida por IBAMA a aquellas carbonerías licenciadas
por el Estado.
En el licenciamiento, el Estado deberá evaluar el origen legal
del carbón para conceder la licencia. Frente a los indicios de
irregularidades relacionadas al carbón proveniente de los residuos
de aserradero, IBAMA deberá patronizar procedimientos relativos
a la emisión de ATPF para este tipo de producto, estableciendo índices
de conversión.
Quien fue multado
En Pará
Usimar R$ 17,5 millones
Ibérica R$ 60,9 millones
Cosipar R$ 65,34 millones
Simara R$ 153,18 millones.
Total R$ 295, 66 millones
En Maranhão
Viena Siderúrgica de Maranhão S/A, Ferro Gusa de Maranhão
Ltda, Nordeste S/A, Compañía Siderúrgica Vale do
Pindaré, Siderúrgica de Maranhão (Simasa), Maranhão
Gusa S/A (Margusa) y Compañía Siderúrgica de Maranhão
(Cosima) Total: R$ 293 millones.
Total de las multas aplicadas en Pará y Maranhão: R$ 598
millones
Carlos Mendes
Fuente:O LIBERAL
(Brasil) 21-11-05
Noviembre 23, 2005 |