|
Encuentran beneficios en transgénicos
Un importante estudio sobre cultivos genéticamente modificados
realizado en Gran Bretaña no encuentra evidencia de que dañan
en medio ambiente.
El proyecto llamado BRIGHT examinó variedades
de remolacha y semilla de colza que habían sido genéticamente
modificadas para hacerlas tolerantes a ciertos herbicidas.
Los cultivos transgénicos fueron comparados con cereales no modificados
cultivados de forma rotativa.
El proyecto concluyó que las variedades transgénicas,
utilizadas de esta manera, no redujeron las semillas de maleza en el
suelo vitales para muchas aves y otras especies silvestres.
BRIGHT fue diseñado para imitar las prácticas de agricultura
normal y para medir cómo estos cultivos transgénicos se
comportan cuando se utilizan en una rotación típica de
cultivos durante cuatro años.
No sólo no encontraron evidencia de la reducción de semillas,
también señalaron los beneficios al cultivador de utilizar
productos transgénicos.
"Lo que hemos demostrado es que, en el caso de estos dos cultivos,
hay maneras de administrarlos que son prácticas, y los cultivadores
pueden manejarlos fácilmente", dijo el coordinador del estudio,
Dr. Jeremy Sweet.
"Parece haber algún tipo de ventaja en la flexibilidad del
tipo de herbicida que se usa; podría haber beneficios económicos,
dependiendo del precio de los herbicidas y semillas cuando estos cultivos
se comercializan", añadió.
"De manera que hay varias razones por las cuales los cultivadores
podría estar muy interesados en estos cultivos", concluyó.
Sin embargo, no hay mucha probabilidad de que estos cultivos transgénicos
sean adoptados en el corto plazo en Gran Bretaña.
A comienzos de este año, otro importante estudio llamado FSE,
encontró que dos variedades transgénicas, resultaron más
dañinas para la biodiversidad que los cultivos tradicionales.
Se encontraron menos grupos de insectos, como abejas y mariposas, entre
las nuevas plantas transgénicas.
Oposición
También hay grupos que ven con escepticismo los resultados del
proyecto Bright.
Emily Diamand, investigadora del grupo opositor a los transgénicos
Friends of the Earth (Amigos de la Tierra) dijo que el estudio "se
elaboró en centros investigativos, y los verdaderos agricultores
nunca hacen las cosas de igual manera como se hacen en los laboratorios
de investigación".
Pero un portavoz del gobierno dijo que los resultados del proyecto Bright
son "valiosos".
Por su parte, la Unión Europea indicó que sus países
miembros deberían basar sus decisiones futuras sobre el uso de
agricultura transgénica en la opinión científica
en lugar de la opinión pública.
Fuente: Terra
Noviembre 30, 2004
|