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Chile: industriales destruyen salmón con verde malaquita
El Centro Ecoceanos valoró la acción de los industriales
calificándola como de “responsable y acorde con el respeto
a los consumidores chilenos y extranjeros” y llamó a avanzar
a la creación de una comisión investigadora en el Parlamento,
cuestión en la que coinciden las organizaciones ciudadanas.
Luego de una incesante presión ciudadana nacional e internacional
y de la evaluación de riesgos para la imagen de “país
exportador de alimentos” por parte de analistas de la industria
acuícola y del gobierno, la compañía Procint, responsable
del cargamento de salmón contaminado con verde de malaquita que
en agosto fue devuelto por autoridades sanitarias holandesas, se vio
obligada a destruir estos cuestionados productos.
Los diferentes organismos ciudadanos solicitan ahora que se conforme
cuanto antes una comisión investigadora en la Cámara de
Diputados para que esclarezca las razones que generaron este caso e investigue
el uso indiscriminado y sin control de otras sustancias usadas por la
industria salmonera como antibióticos y pinturas antifouling.
La destrucción del cargamento fue informada a Ecoceanos News
por el Director del Servicio de Salud de la Décima Región
Sur (Llanchipal), Yuri Carvajal, quien afirmó que “ayer
se destruyeron las 22 toneladas de salmón con malaquita y fueron
depositadas en un vertedero industrial de Puerto Montt. Un inspector
del servicio actuó cómo ministro de fe, redactó un
acta y tiene imágenes del proceso”.
“Fue una decisión de la empresa Procint Ltda., quien nos
solicitó la destrucción y fuimos testigos que se destruyera
efectivamente el conteiner que habíamos sellado, cuando ingreso
al país luego de ser rechazado por las autoridades holandesas”,
expresó Carvajal.
El director de Llanchipal señaló que lo deja “tranquilo
lo determinado por la empresa, porque se cumple lo que nosotros dijimos:
que el producto no podía ser comercializado en el mercado nacional.
Dado que el producto se destruyó ya no nos preocupa quien es la
empresa responsable (de la producción) de la carga. Usualmente
el Servicio de Salud decomisa miles de productos y no informa, es decisión
de la empresa si lo hace público”.
El cargamento de 22 mil kilos de salmón fue inspeccionado en
agosto por autoridades sanitarias de la Unión Europea en el Puerto
de Rotterdam, donde se detectó trazas de verde de malaquita en
niveles superiores a los permitidos por Holanda. Luego, este container
fue devuelto a sus propietarios quienes lo trasladaron a Puerto Montt
donde autoridades de salud y pesqueras estamparan sellos diferenciadores.
Es necesario que diputados investiguen
Para Juan Carlos Cárdenas Director ejecutivo del Centro Ecoceanos
la destrucción de este salmón contaminado es una “buena
señal de responsabilidad de parte de la industria hacia los consumidores
de Chile y del extranjero y está acorde con los esfuerzos de amplios
sectores ciudadanos, organizaciones de consumidores, pescadores, trabajadores,
académicos, algunas empresas y oficinas públicas por aumentar
los estándares sanitarios, ambientales y laborales en las compañías
que cultivan salmón en el sur de Chile”.
El director de Ecoceanos afirmó también que “es
necesario conocer todos los detalles y razones causantes de esta detención
de salmón con malaquita y por tanto la conformación de
una Comisión investigadora en el Parlamento es de vital importancia
para informar acerca de las causas de esta situación y analizar
la utilización de otros compuestos químicos y tóxicos
que se usan en forma indiscriminada o sin control por la industria salmonera,
como son pinturas antifouling y antibióticos”.
Por su parte el doctor Andrei Tchernitchin, presidente de la comisión
de Salud y Medio Ambiente del Colegio Médico celebró la
medida, pero advirtió a Ecoceanos News que “es muy importante
seguir adelante con la idea de conformar una comisión investigadora
en la Cámara de Diputados porque si en algún momento pasa
desapercibido por la prensa y por las organizaciones e instituciones
que presionaron para que este producto fuese destruido, simplemente se
reexporte, cómo ha ocurrido en otras ocasiones, (esto ira) en
detrimento de la salud de los consumidores y en desprestigio de nuestro
país”.
Tchernitchin declaró “que le parece reprochable por motivos
sanitarios y éticos que desde nuestro país se intenten
exportar productos a naciones en las cuales su legislación no
establece restricciones o no cuenten con la tecnología adecuada
para detectar presencia de compuestos tóxicos y nocivos para la
salud”.
“Con ello deseamos sentar un precedente de la necesidad de acoger
la proposición del Consejo de Desarrollo Sustentable de Chile
en la Cumbre de Johannesburgo 2002, sugerida por el Colegio Médico
de Chile, en el sentido de crear acuerdos bilaterales o internacionales
que prohíban por motivos éticos la exportación de
productos prohibidos en los países de origen por su toxicidad
y riesgo para la salud de la población”, afirmó el
especialista.
Consumidores valoran alianzas
Por su parte la Organización de Consumidores y Usuarios (Odecu)
a través de su departamento de prensa afirmó que "a
pesar de los intentos por re exportar este producto, su destrucción
demostró que la acción conjunta de ambientalistas y consumidores
de distintos países, juega un rol importante en la defensa del
derecho a un consumo seguro e informado, más aun cuando estos
derechos no están plenamente asegurados en las legislaciones de
nuestros países".
"Creemos que este triunfo ciudadano debe generar la voluntad suficiente
en el parlamento, para que una comisión investigadora estudie,
analice e informe acerca de qué estamos comiendo realmente los
chilenos, ya que si una producción de salmón fue rechazada
en un país con altos estándares de protección al
consumidor, tenemos la legítima duda que en nuestro país
estamos consumiendo producciones que pueden atentar contra la inocuidad
alimentaria”.
Juan Trimboli de Conmsumers International señaló a Ecocéanos
News que “este hecho en esencia es un triunfo de la ciudadanía
de extraordinaria relevancia. Esto, demuestra una vez más que
la acción de la sociedad civil es determinante. Que todos los
avances que podamos ir obteniendo en materia de responsabilidad social
de las empresas se basa en tener una ciudadanía activa, conciente,
que demande y que abra los necesarios espacios de diálogos con
el Estado y el mundo empresarial para obtener resultados cómo
estos”.
Fuente: Portal del Pluralismo (Chile)
Noviembre 11, 2004
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