|
Desafío renovado para 2010
BANGKOK, (IPS) - Los gobiernos deben tomar medidas concretas
antes de 2010 si quieren salvar al planeta de una pérdida irreparable
de especies, advirtió este jueves la Unión Mundial para
la Naturaleza (UICN) al cierre de una de las mayores conferencias ambientalistas
de la historia.
”La comunidad internacional se comprometió en la Cumbre
Mundial sobre el Desarrollo Sustentable (Johannesburgo, 2002) a revertir
la pérdida de biodiversidad antes de 2010”, recordó Achim
Steiner, director general de la UICN, organizadora del tercer Congreso
Mundial de la Naturaleza.
”Este congreso confirmó 2010 como el año de referencia
en el cual los gobiernos deberán rendir cuentas de las promesas
que hicieron en Johannesburgo”, dijo Steiner en una conferencia
de prensa al final del congreso.
”El peligro y las señales expuestos en este Congreso Mundial
de la Naturaleza evidencia la urgente necesidad de actuar (para proteger
la biodiversidad). Vigilaremos esto cada día hasta 2010, para
llegar a ese objetivo básico”, prometió.
A la conferencia en la capital de Tailandia asistieron delegados de
81 gobiernos, 114 agencias estatales, más de 800 organizaciones
no gubernamentales (ONG) y unos 10.000 científicos y expertos
de 181 países..
Al comienzo del congreso el día 17, la UICN ofreció un
alarmante pronóstico del ambiente planetario, al revelar en su ”Lista
roja de especies amenazadas” que la biodiversidad mundial se reduce
a un ritmo sin precedentes y que 15.589 especies animales y vegetales
están en riesgo de extinción.
La lista roja de la UICN es la evaluación científica más
completa de especies en riesgo de extinción, e incluye propuestas
de medidas para enlentecer o revertir el proceso.
Para el fin de la conferencia, la Asamblea de Miembros de la UICN había
adoptado 100 resoluciones y recomendaciones sobre políticas y
medidas de conservación críticas.
Una de las principales decisiones adoptadas en el Congreso fue el lanzamiento
de programas para combatir la pobreza mediante la protección de
la naturaleza, y medidas de ayuda para desarrollar y conservar recursos
naturales, en particular el agua, la tierra y la biodiversidad biológica,
para que los pobres alcancen la seguridad alimentaria.
Steiner reconoció que la conservación ambiental puede
aumentar el costo para los pobres, por ejemplo cuando les impide acceder
a recursos en áreas protegidas.
Los delegados del congreso acordaron que las medidas de conservación
deben ser socialmente justas.
El congreso contó con la participación de representantes
de grandes multinacionales, como la empresa anglo-holandesa de energía
Shell y el conglomerado de minería Río Tinto.
”Hemos pasado de un diálogo de sordos a una colaboración
con empresarios y empresas. Esto demuestra que la biodiversidad y sustentabilidad
son tan importantes para esas compañías como para nosotros”,
destacó Joshua Bishop, principal asesor económico de la
UICN.
Pero en el movimiento ambientalista surgieron críticas a tales
asociaciones.
”El riesgo es lo que llamamos 'pintar de verde', es decir, que
las empresas limpien su imagen sin cambiar sus prácticas”,
advirtió Marcus Colchester, director del Programa Popular de los
Bosques, de Gran Bretaña.
”Creo que las organizaciones ambientalistas corren el riesgo de
pagar un precio demasiado alto a cambio de pequeñas ganancias:
perder la confianza del público y de sus miembros”, previno
Colchester en entrevista con IPS.
Al cierre del congreso, los miembros de la UICN eligieron al ex ministro
de Ambiente y Turismo de Sudáfrica, Valli Moosa, como nuevo presidente
de la organización ecologista mundial, en sustitución de
la ecuatoriana Yolanda Kakabadse, quien ocupó la presidencia durante
ocho años.
Sonny Inbaraj
Fuente: IPS (International Press Service)
Noviembre 26, 2004
|