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En una planta de tratamiento de residuos: no fue necesario evacuar a
los vecinos
Pánico en Campana por un incendio
Un contratista murió al quedar atrapado dentro del galpón
donde explotó un horno y cinco bomberos resultaron heridos
* Sucedió en la empresa Recovering SA, sobre la ruta 9
* Se temió que el humo fuera tóxico, pero la firma lo desmintió
* Suspendieron las clases en el vecindario
Una planta de tratamiento de residuos peligrosos, situada en las afueras
de la ciudad bonaerense de Campana, se incendió ayer por la
mañana, cuando explotó un horno de incineración,
lo que provocó la muerte de un contratista de la empresa y heridas
leves a cinco bomberos que acudieron para sofocar las llamas.
El incendio comenzó a las 8.10, en la empresa de tratamiento
y reciclado de residuos especiales Recovering S.A., situada en el kilómetro
79 de la ruta 9, cerca del centro de Campana, al norte de la Capital.
Poco después de las 10, una densa columna de humo negro se divisaba
a más de 20 kilómetros de distancia. Las llamas aún
no habían sido controladas por los 150 bomberos que llegaron al
lugar para sofocar el fuego. Según informó a LA NACION
el jefe de bomberos de Campana, Miguel Angel Sánchez, trabajaron
en el lugar 20 dotaciones de bomberos y, como consecuencia de la explosión,
murió un contratista de la fábrica, identificado como Abel
Jaurena, de 35 años, que trabajaba para la empresa de transporte
Santa Teresita SA, habilitada para trasladar residuos especiales.
Además, resultaron heridos cinco bomberos, tres de ellos con
quemaduras leves; los dos restantes, al volcar la autobomba en la que
se dirigían al lugar, cuando circulaban por la ruta 9.
Según informó Gabriel Solari, titular de la empresa, se
incendiaron un horno y el galpón donde se acopiaban residuos industriales,
aceites, grasas, pinturas y solventes. Descartó, además,
la presencia de fenilos policlorados (PCB), residuos patógenos
u otra sustancia tóxica.
El secretario de Política Ambiental bonaerense, Jorge Etcharrán,
explicó que la empresa está legalmente habilitada, ya que
aunque no había sido entregado el certificado de calidad ambiental
-que se vence cada dos años- sí contaba con la auditoría
correspondiente. "Hace dos meses la Secretaría hizo una evaluación
y se habían encontrado algunas fallas, pero no de gravedad. Ahora
estábamos esperando que un grupo de universidades -por un convenio-
realizara la nueva auditoría", relató.
Al respirar el humo, el olor era acre y producía ardor en las
vías respiratorias y en la vista. Poco antes del mediodía,
el director provincial de Defensa Civil, Alberto Tripodi, informó que
el fuego ya había sido controlado. La remoción de escombros
y la extracción del cuerpo se realizó alrededor de las
14. "La nube tóxica desapareció y no tiene ningún
tipo de peligrosidad, ya que sólo ardió el combustible
fuel oil que alimenta este tipo de horno", enfatizó.
En el barrio San Cayetano, donde están las viviendas más
cercanas a la fábrica -a unos 300 metros- se suspendieron las
clases, pero no hubo necesidad de evacuar a sus habitantes porque desde
la Secretaría de Ambiente se dijo que se había constatado
que el aire no tenía contaminación. Sí fueron evacuados,
durante la mañana, los empleados de las plantas linderas, que
llegado el mediodía ya habían podido regresar.
Versiones contradictorias
En un principio, el director de Medio Ambiente de Campana, Raúl
Rioja, había informado que se trataba de residuos especiales peligrosos
incinerados en un horno pirolítico y advirtió que eran
de características peligrosas, al tiempo que recomendó a
los vecinos que acudieran al hospital ante síntomas de ardor o
picazón, mareos o vómitos.
Ante la pregunta sobre si era peligroso lo que se había quemado,
Etcharrán, en cambio, sostuvo: "En principio no existiría
riesgo concreto para la población. Esto es a priori, lo que implica
que hay que hacer un relevamiento completo. Pero esto es un desastre,
es un ejemplo de lo que no puede ocurrir. En primer lugar, porque murió una
persona".
"Fue una explosión muy fuerte. Yo estaba en casa tomando
mate y la verdad es que no me atreví a salir porque pensé que
iba a seguir", explicó a LA NACION Roberto Caballero, vecino
de San Cayetano. "El humo te cortaba la respiración y te
hacía lagrimear -agregó-. La primera nube llegó a
tapar el sol; se nubló todo."
Ricardo, parrillero de la zona, que vive al costado de la Panamericana,
relató: "Estábamos todos asustados. La explosión
fue terrible: nos tembló todo el rancho. Pero el viento nos ayudó;
temprano había humo y bastante olor; después, ya no".
Un reconocido hotel de la Panamericana se vio muy perjudicado durante
toda la mañana, ya que los clientes no querían acercarse. "Hasta
las 14 estuvimos dando explicaciones; tuvimos que sacar fotos digitales
para que la gente viera que el aire estaba limpio", explicó un
empleado.
La fábrica, que quedó totalmente destruida, opera con
residuos industriales especiales desde hace siete años y contaba
con veinte trabajadores.
Informes de María Paz Aizpurúa y Laureana Fuentes
Fuente: La Nación (Argentina)
Noviembre 19, 2004
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