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Ambiente. El documento fue presentado días atrás
ante la Unesco
Responsabilizan a Ecología de la depredación
en la reserva Yabotí
La Funam argumenta
que el Ministerio da continuidad a un plan forestal de 1994 que no controla
el área y viola las
leyes vigentes
Posadas. La Fundación para la Defensa del Ambiente (Funam) responsabilizó al
Ministerio de Ecología de la depredación en la Reserva
de Biosfera Yabotí al plantear la situación a nivel internacional
y solicitó, en ese marco, que la Unesco retire el status de
reserva para esa área protegida.
El Territorio tuvo acceso al documento que la Funam elevó a
la Unesco, en París- sobre cuya presentación ya informó en
su edición del viernes pasado- e instaló así el
tema en la agenda ambiental internacional generando un impacto negativo
para la imagen de Misiones a la hora de pedir créditos o subsidios
para conservar la selva.
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Es dramática la situación de la Reserva de Biosfera Yabotí",
indica el documento. "El Ministerio de Ecología da continuidad
a un plan forestal del año 1994 que no respeta normas internacionales,
no controla el área y viola las leyes y convenciones vigentes
que protegen a los guaraníes y a la selva", agrega.
Explotación restringida
Se sabe, en esta reserva de 236.213 hectáreas -creada en 1993-
está permitida la explotación forestal (gran parte de las
tierras son propiedad privada y fueron declaradas reservas a cambio de
la exención de impuestos), pero bajo normas que establecen aprovechar
sólo los árboles de mayor porte y dejar lo demás
para que se regenere el monte.
Las denuncias sobre manejo irregular de la selva datan de 1994; se reiteraron
con fuerza en los últimos años, tanto de parte de pobladores
cercanos como de aborígenes y organizaciones no gubernamentales,
y la semana pasada se conoció que la Funam planteó la situación
formalmente ante la Unesco.
Puntualmente, la Fundación detalla la destrucción de la
selva en los lotes 7 y 8 de la Reserva, donde viven las comunidades aborígenes
Tekoa Yma y Tekoa Kapií Yvate.
Respaldan su advertencia con un estudio realizado recientemente en el
que se especifica que "comparado con 1956, los resultados muestran
que una empresa, trabajando con autorizaciones emitidas por el Gobierno
de Misiones, redujo la biodiversidad de árboles y por lo tanto,
redujo también la disponibilidad de medicinas naturales, vitales
para los Mbya. La reducción varía de un 89,5 por ciento
para el guatambú hasta un 33,3 por ciento para el anchico colorado
o kurupa'y".
En ese marco, indican que "hace algunas semanas más de 120 árboles,
que totalizaban un crecimiento conjunto sumado de 12.000 años,
fueron cortados muy cerca del templo de la comunidad de Tekoa Yma".
Según Funam, el plan otorgado por Ecología para la explotación
forestal "ignora los conceptos más básicos sobre consulta
a las comunidades indígenas (obligatorias conforme a la Convención
169 de la Organización Internacional del Trabajo, y el artículo
75 inciso 17 de la Constitución de Argentina), y sobre funcionamiento
del ecosistema (como continuidad, biodiversidad general, etcétera)
y los resultados son atroces".
Por eso Funam pidió al gobierno de Misiones y al gobierno nacional
la derogación de la resolución 020/94 del Plan de Manejo
Forestal, y su reemplazo por un nuevo instrumento con la participación
del gobierno, los Mbya, las universidades, las ONG y las empresas privadas".
Y opinó que "si no se logra revertir la situación
en el corto tiempo, y no se satisfacen las demandas de las comunidades
Mbya, la Unesco no debería sostener el status de reserva".
El documento, con fecha 17 de abril de 2004, está firmado por
Raúl Montenegro, biólogo y presidente de Fundación
para la Defensa del Ambiente (Funam), y Germán Bournissen, director
ejecutivo de Endepa (el organismo de la Iglesia dedicado a apoyar las
luchas legales de los indígenas).
Alternativa
El naturalista Juan Carlos Chébez, uno de los expertos que más
conoce sobre la selva paranaense, opinó que una de las formas
de resolver el conflicto indigenista y ambiental en los lotes 7 y 8 de
la Reserva de Biosfera Yabotí es la institución de las
figuras de reserva nacional en el área ocupada por aborígenes
y de parque nacional en las hectáreas restantes.
Otra alternativa es crear una reserva natural provincial en el lugar
ocupado por indios y un parque provincial en las demás hectáreas.
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De esta forma –continuó-, dentro de la Reserva de Biosfera
Yabotí quedarían conectados con una figura de más
peso los Parques Esmeralda, la zona del Pepirí Guazú, el
Parque Moconá y el parque brasileño Do Turvo, y se lograría
un núcleo más protegido en el extremo sur del Corredor
Verde”.
Disposición para negociar
En el planteo a la Unesco, la Fundación para la Defensa del Ambiente
(Funam) destaca la disposición de los propietarios del lote 8
para resolver el conflicto socioambiental.
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Con ese lote de más de 1500 hectáreas, que pertenece a
la familia de Marta Harriett, Endepa comenzó negociaciones el
año pasado con el objeto de lograr la devolución de los
títulos de la tierra a los Mbya".
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El problema queda planteado -según Funam- por el lote 8 de 3964
de la empresa Moconá Forestal SA que quiere arrinconar las dos
comunidades sobre una superficie de 300 hectáreas, alejadas de
los macizos de selva más intactos".
Detallan en ese sentido, "los efectos negativos de la destrucción
de la selva y de la reducción de la biodiversidad sobre la salud
de los Mbya".
Los Mbya viven en la selva paranaense desde hace más de 1000-2000
años, donde utilizan alrededor de 150 especies de plantas medicinales,
y reconocen la mayor parte de sus aves (229 especies son identificadas
en lenguaje Mbya), reptiles, batracios, peces, mamíferos e incluso
una importante lista de invertebrados.
Fuente: Territorio Digital (Misiones - Argentina)
Mayo 03, 2004
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