El ruido en las ciudades españolas supera los niveles recomendados
La Organización de Consumidores y Usuarios ha realizado un estudio sobre la contaminación acústica en las ciudades que pone de manifiesto que los ruidos soportados por los ciudadanos exceden los admitidos por las normas.

El problema del ruido se deja sentir especialmente en países como España con ciudades verticales que son capaces de acaparar mucha densidad de población; con unas características culturales de vivir hacia fuera, en la calle, considerada como lugar de encuentro y no sólo durante el día; y en los que, por cuestiones culturales, se está acostumbrado a hablar en tono muy elevado. La OCU considera que la percepción de la ciudadanía acerca de este problema se ha modificado. Hasta hace muy poco tiempo era un problema tolerado no considerado como una molestia.

El estudio de la OCU expone que un 20% de los ciudadanos europeos están sometidos a contaminación acústica y que 20 millones sufren graves alteraciones del sueño y pueden acabar sufriendo enfermedades por causa de éste (datos del Libro verde relativo a la política futura de lucha contra el ruido). Las dolencias más comunes son: pérdida de capacidad auditiva, reacciones por estrés, alteraciones del sueño, funciones mentales afectadas.

La OCU ha querido comprobar la situación en una ciudad populosa como es Madrid y realizó las mediciones en tres escenarios durante las 24 horas de una semana completa. La conclusión más relevante es que en los tres escenarios se superaban con creces los niveles nocturnos y diurnos recomendados por la OMS.

A juicio de la OCU la contaminación acústica tiene solución. Se da por supuesto que este tipo de contaminación es inherente al desarrollo de un país, pero esto no es cierto. Las soluciones no son sencillas, pero el informe de la OCU apunta algunas:

- Aplicar el principio de corresponsabilidad: ninguna propuesta será efectiva si no existe una voluntad política de atajar el problema y una concienciación por parte de los causantes de ruido.

- Las normativas existentes son restrictivas, pero no lo son respecto a su cumplimiento. Es necesario dotar de medios humanos, técnicos y materiales para ejercer un control más riguroso y sanciones eficaces.

- Es importante una tramitación rápida de las denuncias de los afectados y de las licencias de locales para corregir el problema.

- Son necesarias campañas de educación y sensibilización dirigidas a todos los sectores de la población para difundir una nueva cultura en la que se minimice la contaminación acústica; respetar horarios de cierre, modificar el tono de conversación, el uso indebido de claxon, el volumen de los aparatos de música...

La OCU quiere llamar la atención sobre las acciones que los ciudadanos pueden emprender para reducir o minimizar las exposiciones y los aportes de ruido, a destacar entre ellas,

- En el automóvil, no pisar demasiado el acelerador y el freno bruscamente, no tocar el claxon sin necesidad, llevar el volumen de radio moderado para que no se oiga por fuera y no manipular el tubo de escape.

- Limitar el tiempo de exposición a niveles sonoros excesivos: discotecas, conciertos, acontecimientos deportivos.

- No comprar a los niños juguetes estridentes que les acostumbren a hablar a gritos y habituarles a moderar el volumen del televisor, radio o cascos.

- Antes de la adquisición de una vivienda se debe tener en cuenta los ruidos que pueda haber en el exterior. Las casas nuevas tienen un cierto nivel de aislamiento pero no siempre es suficiente.

Fuente: Zona Verde (España)
Mayo 12, 2004