Las Orcas Modifican sus Llamadas para Comunicarse a Causa del Tráfico Marítimo


No sólo la contaminación química de los océanos, sino también la acústica, está llevando a los cetáceos al límite de su resistencia. Y es que ya no quedan casi mares silenciosos.

El tráfico marítimo de grandes barcos o las exploraciones subacuáticas en las que se utilizan aparatos de ultrasonidos para detectar bolsas de gas o de petróleo provocan bajo la superficie del mar un ruido continuo en todas las frecuencias. Además, en los últimos años se ha puesto de moda el turismo de avistamiento de cetáceos que, si no se hace bajo control, puede acarrear serios efectos en la vida de estos animales, pues el oído es un sentido vital para los cetáceos y la contaminación acústica reduce su capacidad para comunicarse.

Para superar esta barrera, investigadores británicos y estadounidenses han descubierto que las orcas están extendiendo la duración de las ondas con las que se comunican, según detallan en «Nature».

Fuente: Ambientum.com
mayo 11, 2004