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El Día Después de Mañana
llena de polémica los cines
La película El Día Después de Mañana desató
una fuerte controversia en Estados Unidos, donde los críticos acusan
al director de exagerar sin límites sobre el riesgo de un cambio
climático y de atacar con motivaciones políticas al presidente
estadounidense y a su vicepresidente, informó el diario USA Today.
Mediante espectaculares efectos especiales, el cineasta alemán Roland
Emmerich relata la eclosión de una catástrofe climática,
en la cual los tornados destruyen ciudades enteras en Estados Unidos y
un manto de hielo cubre finalmente el hemisferio norte del globo.
Sin embargo, el ex vicepresidente estadounidense Al Gore defendió
al director del filme al afirmar que Estados Unidos debía enfrentarse
a la idea de una crisis climática a causa del calentamiento global.
"Se debe entender que es una verdadera situación de emergencia
global".
Gore reconoció que la idea del surgimiento de una edad de hielo
en pocos días con consecuencias catastróficas para millones
de personas que retrata la película es una exageración artística.
El político y defensor del medio ambiente recomendó a los
espectadores "separar los datos de las ficciones".
El conservador Instituto Cato de Washington acusó a Emmerich, director,
entre otras, de Día de Independencia y Godzilla, de haber llevado
a los cines un filme "completamente propagandístico".
Según el experto en medio ambiente del instituto Patrick Michaels,
son evidentes los ataques a la política climática del gobierno
estadounidense, encabezado por George W. Bush.
"Hay miles de actores, pero justamente eligió uno que se parece
a (el vicepresidente) Dick Cheney".
Emmerich reconoció al USA Today que había apuntado a Bush
y Cheney en su filme.
En la película, el vicepresidente finalmente se muestra más
sensible hacia los temas medioambientales.
"Ése es quizá el único elemento de ciencia ficción
de la película", dijo Emmerich irónicamente.
La Casa Blanca declinó hacer declaraciones sobre el filme. En tanto,
el gobierno retiró la orden que había dado a los científicos
de la agencia espacial NASA de no hablar sobre la película.
No pretende crear pánico en el mundo
Roland Emmerich, director de El Día Después de Mañana
(The Day After Tomorrow), afirmó que dicha historia, no pretende
crear pánico en el mundo y que tampoco es una crítica política,
sino una advertencia al ser humano sobre las consecuencias que podrían
ocurrir si se continúa dañando al medio ambiente.
El cineasta, responsable de los éxitos taquilleros Godzilla y Día
de la Independencia, indicó en rueda de prensa, que luego de estos
trabajos, había descartado la idea de hacer alguna otra cinta sobre
desastres naturales o catástrofes provocadas a propósito
por seres ajenos a la Tierra.
Precisó que después de conocer el contenido del libro La
llegada de la súper tormenta global, optó por continuar en
el giro dramático de calamidades, pero ahora, enviando un mensaje
positivo al espectador.
Una vez concluidas las investigaciones acerca del deterioro de la Tierra,
señaló que en septiembre de 2003 se inició el rodaje
de la película que, aseguró, está completamente apegada
a la realidad, con la diferencia de que debido al breve tiempo de exhibición,
las cosas transcurren más rápido.
"Ahí explicamos lo que pasaría si se da un calentamiento
global del tercer planeta, ya que de suceder, el mundo entero estaría
al borde de una nueva era de hielo. Por ello, creemos que se deben tomar
medidas severas para controlar esta situación, de lo contrario,
nuestros hijos heredarán nuestros errores", anotó.
Emmerich propuso que la solución está en manos de la unión,
de la hermandad entre los países que conforman el globo terráqueo.
Pues cree que si todos toman conciencia del problema, la vida humana podría
subsistir más tiempo del que se tiene previsto.
"Existen claras señales que indican que algo semejante podría
pasar. No se trata de crear pánico en la gente, pues siempre aclaramos
que hay esperanzas y que la destrucción nunca será total,
sólo es un cambio drástico, que, repito, podemos evitar",
comentó.
El género de desastres mediante el cine ha prosperado por décadas,
a través de terremotos, incendios en rascacielos, cruceros zozobrando,
incluso montañas rusas fuera de control.
Ante esta situación, el realizador responde que al público
le gusta observar un filme de esta naturaleza, debido a que, se ve obligado
a analizar su vida, tomar decisiones y preguntarse a quiénes aman
para correr hacia ellos.
En una escena de El Día Después de Mañana se muestra
que luego de la catástrofe miles de estadounidenses en peligro,
emigran a territorio mexicano en busca de refugio, el que el primer mandatario
les niega.
Vetan hablar de la catástrofe
Con las elecciones generales en Estados Unidos cada vez más cerca
y George Bush compitiendo en una carrera reñida con su rival, el
senador demócrata John Kerry, El Día Después de Mañana,
está haciendo sudar a la Casa Blanca.
La casa presidencial está tan preocupada de que la película
lleve a los votantes a apoyar a Kerry que ordenó a sus políticos
no comentar el filme e incluso lanzó una directiva a los científicos
de la agencia espacial estadounidense NASA para que no den entrevistas
sobre el cambio climático, informó The New York Times.
Sin embargo, muchos otros científicos hablaron, y a pesar de que
aclaran que los acontecimientos de la película son pura fantasía,
son muy pocos los que discuten la premisa básica de que el recalentamiento
global implica una amenaza masiva.
La cinta se basa en teorías científicas básicas sobre
el efecto invernadero y el calentamiento global, éste último
tema fue vetado por Bush en el Tratado de Kyoto en 1997, en donde tomó
la decisión de bajar los requisitos con respecto a la contaminación
del aire y su relajamiento de las restricciones a la tala de árboles
y las extracciones de petróleo, lo que le valió la ira de
los ecologistas.
Los puntos de vista de los especialistas contrastan con el más extendido
en la Casa Blanca, según el cual el calentamiento global es algo
que aún está por demostrarse y que el aumento de temperaturas
puede deberse a los ciclos climáticos más que al efecto invernadero
generado por ciertos gases contaminantes.
"El tipo de cambio climático que ocurre en la película,
donde el recalentamiento cambia las actuales corrientes cálidas
del océano y sume al mundo abruptamente en una nueva era glacial,
podría ocurrir en la vida real, pero llevaría muchas, muchas
décadas o incluso un siglo o más", dijo la profesora
Susan Lozier, de la Universidad de Duke.
"El tiempo de Hollywood no es, obviamente, el mismo que el geológico",
señaló Lozier.
De las más esperadas
Una historia de advertencia acerca de los desastres que podrían
ocurrir si el ser humano continua dañando a la madre naturaleza,
es el contenido de la película estadunidense El Día después
de Mañana" (The Day After Tomorrow) de Roland Emmerich, que
se estrenará mañana en México.
-De acuerdo con la trama estelarizada por Dennis Quaid (Jack Hall), Jake
Gyllenhaal (Sam) y Emmy Rossum (Laura), los extractos glaciales que han
perforado en la Antártica revelan que un fenómeno de esta
índole aconteció diez mil años atrás y que
hoy podría repetirse si no se actúa con rapidez.
-No obstante, la alerta del climatólogo "Jack Hall", llega
demasiado tarde, ya que los eventos naturales comienzan a azotar en varias
regiones del globo terráqueo.
-Granizos del tamaño de una toronja sacuden Tokio, huracanes cuyos
vientos rompen récords invaden Hawai, una nevada cae en Nueva Delhi,
y después, una serie de tornados deja devastada a la ciudad de Los
Angeles, California, y va en camino de Nueva York, precisamente en Manhatan
otra vez.
-El Día de la Independencia también de Roland Emmerich, mostró
el cómo los alienígenas estuvieron a punto de destruir la
Tierra.
-Ahora el enemigo es una fuerza todavía más devastadora:
la naturaleza misma.
-De acuerdo con el productor Mark Gordon, "es un filme de supervivencia
y heroísmo con acción incesante y efectos visuales espectaculares".
-El género de desastres mediante el cine, ha prosperado por décadas,
a través de terremotos, incendios en rascacielos, cruceros zozobrando,
incluso montañas rusas fuera de control.
-En la trama se observan millones de estadunidenses que huyen al sur buscando
refugio para intentar sobrevivir. Se habla de México y se presentan
situaciones irónicas, que incluso, arranca carcajadas y aplausos
del público espectador.
-Una gran historia de amor, detrás de una espectacular lluvia de
efectos especiales es la premisa que siguieron los creadores de la cinta
quienes aseguraron que su filme ofrecerá un relato distinto a todas
las cintas que abordan la destrucción del planeta.
-Parecía que no hacía falta nada: tornados, terremotos, impactos
de meteoritos e invasiones marcianas, completaban la lista de "fenómenos"
que perturbaban la presencia del hombre de la tierra, pero de la imaginación
del director alemán Roland Emmerich surgió una opción
más: la inundación de las ciudades como consecuencia del
calentamiento global.
"Estoy sorprendido porque en las proyecciones de prueba, la gente
decía que lo que más le gustaba de la cinta, era el mensaje
para cuidar nuestro planeta. No hablaban de los efectos especiales, ni
de las actuaciones, ni del guión, solamente del mensaje", comenta
Emmerich, quien conquistó a Hollywood con El Día de la Independencia,
aunque luego se ganó su rechazo con Godzilla.
-Pero la venganza es dulce, y el realizador sabe que ahora tiene nuevamente
todas las de ganar, aunque para ello, fue necesario destruir (una vez más)
Nueva York. "No estoy obsesionado con Manhattan, pero lo tuve que
hacer, fue la mejor forma de mostrar la justicia de la madre naturaleza".
Fuente: www.elsiglodetorreon.com.mx
Mayo 28, 2004
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