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La Convención de Estocolmo sobre los COPS se convierte en ley
internacional, lanzando una campaña global para eliminar 12 productos
químicos peligrosos
La Convención de Estocolmo sobre Contaminantes Orgánicos
Persistentes (COPs) del 2001, entrará en vigor el lunes 17 de
mayo, marcando así el inicio de un ambicioso esfuerzo internacional
para eliminar del mundo a los PCBs, dioxinas y furanos, así como
nueve plaguicidas altamente peligrosos.
“La Convención de Estocolmo salvará vidas y protegerá el
ambiente natural - en particular en las comunidades y países más
pobres – mediante la prohibición de la producción
y uso de algunos de los productos químicos más tóxicos
que conoce la humanidad”, dijo el Director Ejecutivo del Programa
de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente(PNUMA), bajo cuyos auspicios
fue adoptada la Convención.
“Durante los próximos años inversiones nacionales
más donaciones de cientos de millones canalizaran más de
quinientos millones de dólares en una iniciativa atrasada y muy
necesitada para asegurar que las generaciones futuras no tengan que vivir
como lo hacemos ahora, con grandes cantidades de estos productos químicos
almacenados en sus cuerpos” dijo también.
Gran parte de esta financiación será manejada por el Fondo
para el Medio Ambiente Mundial, el cual sirve de manera provisional,
como mecanismo financiero de la Convención.
De todos los contaminantes descargados al medio ambiente por las actividades
humanas todos los años, los COPS se encuentran entre los más
peligrosos. Durante décadas estos productos químicos altamente
tóxicos han matado y enfermado a los seres humanos y la fauna
causándoles canceres y afectando sus sistemas nervioso, reproductivo
e inmune. También han causado innumerables defectos de nacimiento.
Los Gobiernos buscaran un rápido inicio a las acciones contra
los COPs cuando se reúnan en Punta del Este, Uruguay, durante
la primera semana de mayo de 2005, en la primera reunión de la
Conferencia de las Partes de la Convención de Estocolmo. Ellos
agilizarán esfuerzos para:
• Reducir o eliminar los productos químicos carcinógenos
conocidos como dioxinas y furanos, los cuales son producidos de manera
no intencional como subproductos de la combustión. Muchas de las
mejoras requeridas en las tecnologías y procesos pueden resultar
siendo costosas así como un desafió, particularmente para
los países en vías de desarrollo.
• Proveer asistencia a los países que se encuentran en
regiones palúdicas para sustituir el DDT por alternativas cada
vez más seguras y eficaces. Hasta tanto dichas alternativas sean
aplicadas, la Convención permite que los gobiernos continúen
utilizando el DDT para proteger a sus ciudadanos contra el paludismo-
asesino importante en muchas regiones tropicales.
• Apoyar esfuerzos realizados por cada gobierno nacional para
desarrollar un plan nacional de aplicación. Mas de 120 países
en vías de desarrollo han iniciado la elaboración de dichos
planes con el apoyo financiero del Fondo para el Medio Ambiente Mundial.
La Conferencia de las Partes prestara atención a la canalización
de nuevos fondos para proyectos sobre COPs.
• Medir y evaluar los cambios en los niveles de COPs en el medio
ambiente y en los seres humanos y la fauna para confirmar si la Convención
esta realmente logrando reducir las descargas de COPs al medio ambiente.
• Establecer el comité de revisión de los COPS para
evaluar productos químicos y plaguicidas adicionales ha ser añadidos
a la lista inicial de 12 COPs.
• Finalizar las directrices para promover las “mejores practicas
ambientales” y las “mejores técnicas disponibles” que
puedan reducir y eliminar las emisiones de dioxinas y furanos.
Además de prohibir el uso de los COPs, el tratado se centra en
la limpieza de las acumulaciones, en aumento, de existencias no deseadas
y obsoletas de plaguicidas y productos químicos tóxicos
que contienen COPs. Hoy en día, vertederos y tambores que contienen
tóxicos de los años cincuentas, sesentas y setentas se
están descomponiendo, lixiviando productos químicos en
los suelos y contaminado los recursos hídricos, la vida silvestre
y la gente. La Convención también requiere de la disposición
de los PCBs y los desechos que contengan PCBs.
Todos los seres humanos en el mundo portan en sus cuerpos trazas de
COPs. Los COPs son compuestos altamente estables que pueden permanecer
por años o décadas antes de descomponerse. Circulan globalmente
a través de un proceso conocido como el “efecto del saltamontes.
Los COPs emitidos en un lado del mundo pueden, a través de un
proceso repetido de evaporación y de depósito, ser transportados
a través de la atmósfera a regiones lejos de la fuente
original.
Afortunadamente existen alternativas para la mayoría de los COPs.
Sin embargo, los altos costos, la falta de conciencia publica, y la ausencia
de infraestructura y tecnologías adecuadas que han prevenido frecuentemente
su adopción, han sido el problema. Las soluciones deben ser diseñadas
de acuerdo con las propiedades especificas y usos de cada producto químico,
así como de acuerdo a las condiciones climáticas y socio-económicas
de cada país.
Nota a los periodistas: para mayor información, favor contactar
a Eric Falt, Vocero del PNUMA, en el +254 20 623292, Móvil: +254
(0) 733 682656, o eric.falt@unep.org; Nick Nuttall, UNEP Head of Media
en el +254 20 623084, Móvil: +254 733 632755, o nick.nuttall@unep.org,
o Michael Williams en el +41-22-917 8242, +41-79-409 1528 (móvil)
o michael.williams@unep.ch. Ver también www.pops.int.
Fuente: PNUMA
Mayo 14, 2004
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