El Ciemat trabaja en pilas de hidrógeno que suministren energía a edificios

Madrid, - Investigadores del Centro de Investigaciones, Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas (Ciemat) trabajan en nuevos componentes y materiales para diseñar pilas de hidrógeno de mayor potencia y resistencia, que funcionan a altas y bajas temperaturas y que permitirán suministrar energía a edificios.

Las pilas de combustible convierten mayor parte de la energía química de reacción directamente en energía eléctrica, a través de la combinación de oxígeno e hidrógeno. Estas pilas para producción de grandes cantidades de energía pueden ser de tres tipos: poliméricas, de carbonatos fundidos y de óxidos sólidos, explicó a Europa Press el subdirector general del Departamento de Combustibles Fósiles del Ciemat, Pedro Luis García.

Las pilas de óxidos sólidos, fabricadas con materiales cerámicos, funcionan a altas temperaturas, de hasta 1.000 grados centígrados, y la ventaja que presentan es que permiten un uso dual como generadores de electricidad y calor durante muchas miles de horas. Esto favorecerá su empleo en edificios como una microcentral autónoma para producir energía para cada edificio o vivienda. El CIEMAT investiga los materiales capaces de resistir estas temperaturas durante muchas horas.

Por su parte, las pilas de carbonatos fundidos utilizan una sal de carbonato fundido, de litio o de potasio, como electrolito. Funcionan a unos 650 grados centígrados y también permiten el suministro de energía eléctrica a edificios.

'De estas pilas a alta temperatura se puede aprovechar el calor que desprenden para calefacción y, a través del calor, también generar frío, es decir, aire acondicionado', expuso García.

Otra de las líneas de trabajo del Ciemat es en pilas poliméricas, que funcionan a entre 60 y 90 grados centígrados, cuya aplicación en es vehículos de transporte como coches y autobuses urbanos. Estas pilas utilizan como combustible hidrógeno en forma de gas y los investigadores estudian cómo optimizar la reacción con el oxígeno y aprovechar mejor la energía química que se transforma en eléctrica, en vez de térmica. 'La ventaja es que es más eficiente aprovechar la energía de esa reacción en la pila de combustible que en un motor de combustión', apuntó García.

El reto para los científicos es cómo obtener hidrógeno, que en la naturaleza no se encuentra aislado en forma de elemento solo, de forma barata, y están ensayando diferentes métodos a partir de la gasificación del carbón, del gas natural, de derivados del petróleo o del agua.

Algunos de los problemas que presentan las pilas de combustible derivan de los materiales empleados en los electrodos, ya que si son metálicos al cabo del tiempo aparecen problemas de corrosión. Por este motivo, se están diseñando otros materiales como plásticos conductores más resistentes y ligeros.

Otra de las posibilidades que permiten estas pilas es aprovechar el exceso del hidrógeno de alimentación que no consuman quemándolo en una turbina de gas, con lo que se combina una pila de óxido sólido de alta temperatura con centrales de gas, y el rendimiento térmico es mucho mayor, comentó el subdirector general del Departamento de Combustibles Fósiles del Ciemat.

El grupo de pilas de combustible del CIEMAT, formado por una quincena de especialistas, que lleva más de 10 años investigando, participa en el partenariado creado en la Unión Europea, entre empresas y centros de investigación, como acción estratégica en investigación para hacer frente a la posición de ventaja que Canadá, Japón y Estados Unidos tienen en esta tecnología.

Fuente: Europa Press
Mayo 13, 2004