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Bariloche: No logran frenar las talas ilegales en
la región
Algunos sectores del cerro Otto ya perdieron la totalidad
de su vegetación
arbórea original. La mayoría de las talas se hace en terrenos
privados. Quieren formar consorcios de protección.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB)- La repetición de talas ilegales
en distintos puntos de la periferia urbana y la falta de recursos de
fiscalización llevó al Servicio Forestal Andino a proponer
la creación de "consorcios de protección ambiental".
El delegado del SFA, Germán Fritz, dijo que bajo esa figura podrían
trabajar en forma complementaria el Estado, el sector privado, las entidades
académicas y las ONGs interesadas.
La semana pasada los inspectores del SFA -dependiente de la provincial
de Bosques- realizaron un operativo conjunto con Gendarmería en
la ladera Este del cerro Otto y detectaron la tala reciente de casi 40
ejemplares de ciprés. Fritz dijo que se trataba de árboles
en buen estado sanitario y cuya edad variaba entre los 40 y los 60 años.
Aseguró que los responsables de la extracción furtiva
se llevan la madera con carros y caballos y que el destino "seguramente
es algún aserradero clandestino".
Reconoció también que se tra-ta de una práctica "permanente" que
está devastando el bosque natural y que la repartición
que encabeza no tiene vehículos ni personal para ejercer una prevención
y control eficiente.
La mayor parte de las talas i-rregulares se llevan a cabo en terrenos
privados que no cuentan con cerco ni vigilancia. La depredación
de los cipreses documentada en estos días se produjo en un predio
perteneciente al empresario Diego Fenoglio.
Según Fritz, la colaboración de los propietarios es indispensable
para detener la pérdida del bosque nativo. Aseguró que
Fenoglio "se comprometió a alambrar y poner vigilancia" en
su parcela.
Un informe reciente del SFA da cuenta de que "la vegetación
arbórea de la ladera sur del cerro Otto ha sido sistemáticamente
arrasada en los últimos 15 años producto de la tala clandestina
y los incendios intencionales".
Observa que los lengales de la parte superior "han desaparecido" y
que los cipreses que se extendían en las cotas inferiores están
corriendo la misma suerte.
Ante la escasez de árboles de valor económico en ese flanco,
la extracción clandestina se está desplazando hacia la
ladera Este del cerro, a pesar de que toda la zona está subdividida
en propiedades privadas.
El Servicio Forestal advirtió que la desaparición del
bosque autóctono "pone en riesgo la permanencia de otras
especies vegetales y animales, afectando la biodiversidad de la zona".
Fritz señaló como una de las causas del problema "la
planificación basada en criterios d pampa húmeda y no de
región cordillerana", con loteos de parcelas muy chicas,
que no tienen en cuenta la sustentabilidad de la vegetación natural.
Otro motivo es el crecimiento de los barrios al pie de la ladera, donde
viven numerosas familias que no tienen trabajo ni combustible alternativo
para calefacción y cocina.
El responsable del SFA observó además que algunos secto-res
del cerro Otto "ya perdieron el 100%" de su vegetación
arbórea original y la erosión sobre sus faldeos "es
visible a gran distancia", a pesar de lo cual "la indigencia
de los barrios que utilizaron el recurso no desapareció".
Para Fritz, la última oportunidad de frenar el deterioro es crear "consorcios
de protección ambiental", donde el Estado y el sector privado "actúen
coordinadamente y consensuando la aplicación de medidas inmediatas" para
atender el problema, entre las que mencionó como posibles la propuesta
de una nueva legislación, la prevención y monito-reo con
patrullas, el diagnóstico ambiental del área y el manejo
sustentable de los macizos forestales exóticos y del bosque nativo.
Fuente: El Río Negro (Río Negro - Argentina)
Marzo 22, 2004
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