Emergencia sanitaria en Rojas: ya hay más de 1000 personas afectadas
Una contaminación en la red de agua potable provocó el brote infeccioso
Hallaron en un tanque central un germen de la materia fecal; trasladaron plantas purificadoras

* El intendente admitió la responsabilidad de la comuna

* El hospital quedó saturado por la demanda

* Un batallón del Ejército potabilizará y envasará agua en sachets para los pobladores

ROJAS.- El brote epidémico de enterocolitis aguda ya infectó a más de 1000 de los 22951 habitantes de esta ciudad, cuya red de agua potable -se confirmó ayer oficialmente- está contaminada con un germen presente en la materia fecal.

Por este motivo, Rojas adoptó ayer la fisonomía propia de una ciudad en emergencia sanitaria: fue improvisado un hospital de campaña, llegaron cuatro camiones del Ejército con una planta potabilizadora portátil de agua, una planta para envasar líquido, 43.000 tabletas de pastillas para clorar y 3000 tabletas de antibióticos.

Además, los bomberos distribuirán, a partir de hoy, 80.000 litros de agua mineral.

En tanto, la demanda de medicamentos aumentó un 300 por ciento y las consultas en la guardia del hospital, un 500% desde que se registró el primer caso de enterocolitis aguda, hace seis días.

" Pido disculpas"


" Yo pido disculpas. Me hago responsable.Y doy la cara", dijo el intendente Norberto Aloé, al admitir ayer que la enfermedad se propagó por un tanque con capacidad para acumular 1.000.000 de litros de agua inadecuadamente clorificada.

El servicio depende de la municipalidad y ésta "no pudo garantizar la salud de unos 5000 usuarios que lo pagan", se quejaban ayer numerosos vecinos.

El resultado fue "un desastre". Así calificó la situación el doctor Realdo Agu Peretti, director del hospital Saturnino E. Unzué, que no descartó hallar un virus como causa de la enfermedad que, hasta ayer, se adjudicó a la bacteria Shigella . Peretti informó que en ese nosocomio se atendieron unos 800 casos.

No obstante, dijo a LA NACION que no es un exceso calcular que el doble de esa población -unos 1500 habitantes- estén infectados.

Familias enteras permanecen internadas en el hospital, que ayer improvisó una sala de atención en un pasillo, donde colocó 25 camas de refuerzo para atender la incesante demanda.

Emergencia

El gobernador Felipe Solá instruyó a su ministro de Salud, Ismael Passaglia, para que asegure la provisión de insumos al hospital.

El Colegio de Farmacéuticos, por su parte, se declaró en emergencia y resolvió extender el horario de atención, luego de que, anteanoche, las farmacias fueron "superadas por la demanda", según informó Dora Bos, presidenta de la entidad. Además, hubo que traer medicamentos desde Junín y desde la Capital.

El nosocomio local también reforzó la atención: trajo seis médicos de Pergamino y de otras ciudades cercanas. La guardia del hospital atiende regularmente 50 casos por día; anteayer atendió 300. Las personas llegaban en ambulancia, en auto o a pie. Algunas se desmayaban a pocos metros del hospital.

Pese a este cuadro de situación, hoy los 46 colegios de esta ciudad retomarán las clases que estuvieron interrumpidas durante las últimas 48 horas.

Sin embargo, la medida de reanudar la actividad docente fue adoptada en contra del consejo del director del nosocomio, que recomendó continuar con la suspensión durante toda la semana.

Sin red

Mientras Rojas intenta retomar su ritmo, ayer el intendente Aloé reconoció que hubo una deficiencia en el tanque de agua central, que no se reparó en los últimos 50 años.

" No fue un accidente", aseguró Aloé y culpó a la anterior administración por no haber reparado la red local.

" Detectamos un grave deterioro en un caño de ingreso", dijo Juan Carlos Cabrera, director de Obras Sanitarias. El intendente ensayó primero una explicación que lo eximiera de responsabilidad: la bomba N° 2 fue contaminada con un pozo ciego por la baja de las napas, había dicho al mediodía el jefe comunal.

Más tarde reconoció que el tanque central tuvo una clorificación inadecuada.

A partir de hoy, 19 hombres, comandados por el mayor Rafael Guerrero -pertenecientes al Batallón 601, de Campo de Mayo-, potabilizarán 500 litros de agua por hora, que se envasará en sachets de medio litro, para remediar la situación hasta tanto se repare la red y se logre la clorificación adecuada.

" Se han encontrado distintos gérmenes, como Shigella y Giardalambia , por lo que el agua no está como tiene que estar", informó ayer el ministro Passaglia.

Por María José Lucesole

Fuente: La Nación (Argentina)
Marzo 31, 2004