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Investigación / Dock Sud y el Riachuelo: dos focos de polución
ambiental (nota II y última)
Cuatro meses de promesas oficiales incumplidas
Los vecinos piden soluciones urgentes
* Las autoridades propusieron planes de manejo y saneamiento que no avanzaron
* El Comité Ejecutor de la cuenca Matanza-Riachuelo espera un
crédito
Planes de manejo, reconversión, saneamiento, relocalización
de industrias, son algunas de las palabras que funcionarios argentinos
repitieron durante más de una década para responder a la
solución de la contaminación ambiental que sufren diariamente
el Río de la Plata, el Riachuelo y los millones de habitantes
que viven sobre sus costas.
Dos de las fuentes más señaladas en infinidad de informes
y denuncias son el Riachuelo y el Polo Petroquímico de Dock Sud.
En agosto del año último, un informe epidemiológico
-financiado por la Agencia de Cooperación Japonesa en la Argentina
(JICA)- mostró que un gran porcentaje de la población del
polo tenía plomo y otros metales pesados en la sangre, en niveles
elevados. En diciembre, un trabajo elaborado por la Defensoría
del Pueblo de la Nación declaró la emergencia ambiental
en toda el área de influencia de la cuenca Matanza-Riachuelo,
donde viven más de 4.000.000 de personas.
Cuatro meses después, la situación no ha cambiado. Las
trabas burocráticas y la falta de financiación para las
obras necesarias son las excusas. Mientras tanto, los vecinos siguen
reclamando que alguien se haga eco de su padecer.
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En siete u ocho meses, tendremos un panorama de qué empresas deberán
ser relocalizadas y de cuáles podrán seguir funcionando
en apego a las normas ambientales", aseguró a LA NACION Mónica
Cappellini, secretaria de Producción y Política Ambiental
de Avellaneda.
Según Cappellini, ése es el tiempo que a la flamante gestión
le demandará auditar -trámite que ya comenzó- a
las 30 empresas asentadas en el polo. Es que la Secretaría no
controla directamente las empresas, sino que éstas deben enviar
un informe periódico sobre su funcionamiento.
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En unos días comenzará a funcionar una unidad que establecerá el
riesgo real que representa el polo. Y habrá establecimientos que,
pese a las instalaciones, se tendrán que ir y otros que podrán
quedarse", continuó la funcionaria.
El primer objetivo de la unidad es prohibir la instalación de
nuevas empresas o la ampliación de las existentes hasta tanto
se evalúe su compatibilidad con el medio ambiente. "Hay que
detener las barbaridades que se están haciendo", explicó Cappellini.
El diálogo con las empresas ya comenzó. Según dijeron
en la Secretaría, en la mayoría de los casos hay comprensión
y buena voluntad. Pero determinar las fuentes de contaminación
no es el único inconveniente. "También hay que determinar
planes de contingencia que, en algunos casos, no existen. Y se está pensando
en el mantenimiento y la construcción de vías alternativas
para la entrada y salida del polo", dijo la funcionaria. Hoy sólo
existe una vía de entrada y una de salida del lugar.
Un comité sin trabajo
La problemática de Avellaneda se repite en toda la cuenca Matanza-Riachuelo.
Allí, la unidad ejecutora existe desde 1993, cuando se elaboró un
plan de saneamiento con fecha de vencimiento: 1000 días. La promesa
nunca se cumplió, pero el Comité Ejecutor de la Cuenca
aún funciona.
Hoy, con un presupuesto de 700.000 pesos anuales y con 20 personas que
trabajan allí, el director ejecutivo del organismo, Daniel Degano,
espera las definiciones del Banco Interamericano de Desarrollo (BID),
que debe aprobar el proyecto de reformulación para el saneamiento
de la cuenca, de 150.000.000 de dólares.
El préstamo del organismo para cumplir ese objetivo fue, en principio,
de 250.000.000 de dólares. Tras la crisis económica de
2001, cien de esos millones se redistribuyeron a planes de desarrollo
social.
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Una de las modificaciones más importantes del proyecto es la ampliación
de la planta potabilizadora de La Matanza, que incluiría el tratamiento
cloacal de los efluentes de 600.000 vecinos de la zona. Actualmente se
procesan las cloacas de 200.000", dijo Degano a LA NACION.
La Asociación de Vecinos de La Boca explica: "Hoy, merced
a la recesión, el río recibe un 25% de efluentes industriales
(125.000 m3 diarios) y un 75% de efluentes cloacales sin tratamiento".
Degano coincide con ellos. "Creemos que existen unas 1000 empresas
que funcionan a lo largo de la cuenca. Los municipios se han comprometido
a brindarnos información de cada una", indicó.
Por Laura Rocha
Política de Estado
La Asociación de Vecinos La Boca insiste con que el saneamiento
y la limpieza del Riachuelo se debe transformar en una "política
de Estado". Los vecinos incluyen como acciones, entre otras, "que
sean retirados los 17 cascos hundidos y los 67 amarrados y abandonados
en la costa, que se limpie el espejo de agua y que se construyan cloacas".
Fuente: La Nación (Argentina)
Marzo 30, 2004
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