El glaciar Perito Moreno volvió a "romper" después de 16 años
El atractivo fenómeno natural es considerado único en el mundo. El espectáculo fue visto en "vivo y directo" por cientos de privilegiados turistas. El desmoronamiento de la inmensa mole de hielo se completará en las próximas horas.

La pared frontal del glaciar Perito Moreno se desmoronó en la tarde de ayer en un espectáculo natural considerado único en el mundo y que fue visto por cientos de privilegiados turistas, 16 años después del anterior proceso de rompimiento en la "octava maravilla del mundo".

Portavoces de la Dirección de Parques Nacionales y la Defensa Civil dijeron a Télam que a las 18.13 de ayer había caído el 90 por ciento de la pared frontal de glaciar.

Añadieron que el resto de la mole de hielo terminará de caerse en las próximas horas, ya que el túnel en el que se apoya, sobre el brazo del lago Rico, está siendo cubierto por un intenso caudal de agua, en una longitud de 3,50 por 100 metros.

El glaciar Perito Moreno está ubicado en el Parque Nacional Los glaciares, a 70 kilómetros de la villa turística de El Calafate y a 320 kilómetros de Río Gallegos, en el sudoeste de la provincia de Santa Cruz.

Este proceso de rompimiento -en el que el público aplaude y grita ante la caída que cada bloque de hielo (cada uno de ellos con unos 60 metros fuera del agua y otros 200 por debajo), siempre precedidos de un estrépito- se daba antiguamente cada cuatro años.

Científicos, expertos y naturistas han calificado a este espectáculo de la naturaleza, que no ocurría desde febrero de 1988, como "único" en el mundo.

Un proceso "cantado"

El proceso de derrumbamiento había sido considerado como "irreversible" por el intendente del Parque Nacional Los glaciares, Carlos Corvalán, ya que "todas las condiciones" estaban dadas para que ello.

Según relató Corvalán a Télam el proceso se inició con "las filtraciones de agua desde el lago Rico hacia el sector donde se asienta el glaciar; lo que significa el proceso de ruptura" del Perito Moreno.

El proceso de rompimiento se presenta cuando el glaciar avanza sobre la península Magallanes en el Lago Argentino, corta el Canal de los Témpanos y forma un dique natural que hace que el brazo Rico quede encerrado y no pueda desaguar al río Santa Cruz como el resto del lago.

El agua sube de nivel en ese sector, a unos 20 metros, y comienza a presionar sobre el glaciar. La erosión producida por esa fuerza comienza a crear filtraciones en las paredes que crecen hasta excavar el hielo y formar un túnel.

Ese túnel luego se desmorona, que no es más que el rompimiento propiamente dicho, hasta nivelar de ambos lados el espejo de agua, un proceso que se calcula tendrá 9 metros hasta quedar los niveles absolutamente compensados.

Éste es el momento más esperado por los turistas y científicos, porque cuando el techo del túnel se cae produce un enorme estruendo, ante el asombro de los presentes.

En octubre, el glaciar había cerrado la comunicación del lago con el brazo Rico, lo que provocó que subiera el nivel de agua.

El glaciar Perito Moreno fue declarado por la Unesco como Patrimonio Natural de la Humanidad en 1981, y es conocido mundialmente por el fenómeno único de la ruptura y desprendimiento de bloques de hielo, al punto de que le considera la octava maravilla del mundo.

En el parque nacional Los glaciares están también los glaciares Upsala y Viedma y algunos más pequeños como el Ameghino, Spegazzini, Onelli y Frías.

El glaciar Perito Moreno es una imponente masa de hielo de tres kilómetros de ancho, doce de largo y una altura de sesenta metros sobre el nivel del lago Argentino. Allí se pueden practicar diferentes actividades, desde el turismo contemplativo hasta el trekking sobre el hielo.

La jefa del centro de informes de la municipalidad de El Calafate, Silvana Saldivia, calculó en un 70 por ciento la ocupación hotelera en El Calafate pero destacó que la ruta provincial que une a esta villa turística con Río Gallegos se encuentra atestada de vehículos.

Ante la prevista llegada masiva de turistas argentinos y del extranjero, el Parque Nacional Los glaciares implementó un operativo especial, destinado a preservar la zona y garantizar la seguridad de los visitantes.

Un fenómeno asombroso

El rompimiento del glaciar Perito Moreno es un fenómeno de una magnificencia asombrosa al que cientos de turistas de todo el mundo aguardan expectantes y hasta llegan a acampar durante días y noches para presenciarlo.

Desde 1935 este fenómeno se repitió sin falta cada cuatro o cinco años. Sin embargo, los cambios climáticos también han afectado el crecimiento del glaciar y el desprendimiento de parte de su masa ya no tiene lugar con la periodicidad de antes.

El glaciar Perito Moreno lleva el nombre del investigador argentino Francisco Pascasio Moreno, quien a pesar de sus intensos trabajos en la región nunca tuvo la suerte de toparse con esa mole de hielo.

El glaciar posee una superficie de 275 kilómetros cuadrados, una longitud de 30 kilómetros y, como la mayoría de los glaciares de la región, tiene su origen en el Hielo Patagónico.

Su velocidad de desplazamiento diario es de 1,7 m en el centro y de 0,45 m en los bordes. Su frente, estacionario desde 1917, tiene un largo aproximado de 4 kilómetros y, a pesar de los avances y retrocesos, conserva su estado desde hace 86 años.

La masa azul que encandila al mundo debe su color a la mayor o menor compactación de la nieve y al juego que, sobre ese cuerpo creado a partir de la transformación en hielo, realiza la luz solar.

En 1879 se lo llamó Francisco Vidal Gormaz. Más tarde se lo denominó con el prusiano nombre de Bismarck y recién en 1899 gestiones del Instituto Hidrográfico Argentino lograron que se lo nombrara Perito Moreno.

La particularidad de este ventisquero radica en un permanente avance del frente de hielos sobre las aguas del lago hasta cortar en dos el brazo Rico y alcanzar la península de Magallanes. La acumulación de agua en la parte sur produce un desnivel de hasta 19 metros, entre un lado y otro.

La presión del agua comienza a horadar lentamente el glaciar, hasta provocar una espectacular y violenta ruptura que vuelve a despejar totalmente el paso. Inmediatamente, el glaciar insiste en su crecimiento y lentamente vuelve a avanzar sobre las aguas del lago.

El primer rompimiento documentado desde su descubrimiento fue en 1917, en tanto que el segundo se registró en 1935 y los siguientes en 1940, 1942 y 1947, estableciéndose ciclos de entre dos y cinco años entre cada desprendimiento.

El último fue en 1988, que duró sólo 24 horas y fue capturado por cámaras de todo el mundo.

Una teoría científica atribuye la interrupción del rompimiento del glaciar al calentamiento total de la Tierra, que todo lo modifica.

Los científicos no se atreven a pronosticar cuándo volverá a producirse otra ruptura natural. Será, entonces la naturaleza la que impondrá su voluntad. (Télam).


Fuente: El Litoral
Marzo 13, 2004