|
La primera planta piloto de energía de las olas de Europa estará frente
a las costas de Santoña
La localidad cántabra de Santoña, famosa, entre otras cosas,
por sus anchoas y por albergar uno de los humedales costeros más
importantes del Cantábrico, también será conocida
a partir de ahora por contar con la primera planta europea que aprovechará la
energía de las olas.
Iberdrola ha firmado un acuerdo con la compañía estadounidense
Ocean Power Technologies (OPT) por el que, tras la experiencia piloto
de Santoña, podría llegar a instalar en la costa cantábrica
plantas de estas características que sumaran 100 MW de potencia.
A un kilómetro de Santoña
En principio, esta planta se ubicará a un kilómetro de
las costas de Santoña (Cantabria) y estará compuesta por
10 boyas con baliza que ocuparán una superficie de unos 2.000
m2. Cada boya, de seis metros de diámetro y anclada al fondo marino
a una profundidad de alrededor de 30 metros, cuenta con una potencia
inicial de 125 kW, ampliable a 250 kW.
Esta instalación experimental, cuyo funcionamiento se basa en
el aprovechamiento de la oscilación de las olas –entre 1
y 5 metros en esta zona–, podría suministrar energía
eléctrica renovable a unas 1.500 familias de este municipio cántabro.
Una vez puesta en marcha, pasaría a formar parte del Régimen
Especial, obteniendo retribución similar que la fijada para los
parques eólicos.
El proyecto cuenta con un presupuesto inicial de 3,25 millones de dólares
y sería afrontado por una sociedad en proceso de constitución
en cuyo capital participarían: Iberdrola (70%), OPT (10%), el
Instituto para la Diversificación y el Ahorro de Energía
(IDAE), con un10%, y la Sociedad para el Desarrollo de Cantabria (Sodercan),
con otro 10%.
Mínimo impacto ambiental
La iniciativa, con mínimo impacto ambiental, ha sido bien recibida
por las diversas Administraciones Públicas implicadas: la Dirección
de Costas del Ministerio de Medio Ambiente; las consejerías de
Industria y Medio Ambiente de la Comunidad de Cantabria y el Ayuntamiento
de Santoña.
Por otro lado, y aunque la zona elegida para instalar la planta cumple
con los requisitos de rentabilidad establecidos por OPT, Iberdrola está en
conversaciones con la Cátedra de Oceanografía de la Escuela
Técnica Superior de Ingenieros (ETSI) de Caminos, Canales y Puertos
de la Universidad de Cantabria para elaborar un estudio sobre la energía
potencial de las olas en la costa de esta comunidad.
Fuentes de Iberdrola señalan que "una de las grandes ventajas
de este proyecto es el tejido industrial que va a generar. El convenio
firmado entre Iberdrola y OPT contempla que el 90% de los equipamientos
necesarios se construya en España y, más concretamente,
en las comunidades en las que se pongan en marcha estas instalaciones".
En este sentido, la compañía estadounidense, que en la
actualidad desarrolla la única planta de estas características
del mundo en Hawai (1 MW), se ha comprometido a prestar el apoyo tecnológico
necesario a la industria cántabra, a la que Iberdrola ya ha sondeado
y que se ha mostrado muy interesada.
Acuerdo con el Gobierno de Cantabria
En cualquier caso, todo el proyecto está pendiente de la firma
de un acuerdo marco entre Iberdrola y el Gobierno de Cantabria para materializar
un ambicioso plan de cara al desarrollo de nuevas instalaciones de energías
renovables en esta comunidad autónoma.
Según Roberto Legaz, director de Desarrollo de Energías
Renovables de Iberdrola, “la energía de las olas será la
siguiente tecnología renovable en comercializarse y supondrá,
sin duda, un complemento natural a nuestra importante capacidad instalada
mediante parques eólicos”. De hecho, el proyecto se enmarca
dentro de la estrategia de esta empresa de seguir potenciando las energías
renovables en España, en línea tanto con la Planificación
Energética Nacional 2002-2011 como con los compromisos asumidos
en el Protocolo de Kioto.
Iberdrola es líder en España en energías renovables
y uno de los operadores más relevantes del sector en el mundo.
La compañía alcanzó en 2003 una potencia operativa
de 2.257 MW, un 60% más que los 1.414 MW con los que cerró el
ejercicio anterior, y planea contar con 4.500 MW gestionados en 2008,
tras materializar una inversión de 3.100 millones de euros.
De los 843 MW de nueva potencia renovable incorporados en 2003, 837
MW corresponden a 36 parques eólicos, que se ubican en Aragón,
Castilla y León, Galicia, Castilla-La Mancha, País Vasco,
Murcia y La Rioja y que supusieron una inversión superior a 900
millones de euros. De este modo, el parque de generación renovable
de Iberdrola ya está presente en 12 comunidades autónomas.
Además, la entrada en funcionamiento de las centrales minihidráulicas
de Talavera y Palomarejo, en Toledo, aportaron otros 5,3 MW. Iberdrola
cuenta ya con 128 plantas de este tipo, que suman 275 MW de potencia
instalada, y pondrá en marcha otras cinco (48 MW) en el último
trimestre de 2004, tras invertir 37 millones de euros.
Fuente: Boletín de Energías Renovables (España)
Marzo 30, 2004
|