Las disposiciones del Protocolo de Kyoto son ya jurídicamente vinculantes para los países de la unión europea

Todas las disposiciones del protocolo de Kioto, sobre el cambio climático, son desde ayer, miércoles, jurídicamente vinculantes para los países de la Unión Europea (UE), al entrar en vigor los procedimientos europeos de vigilancia y comunicación de emisiones de gases.

Los objetivos de la UE y de los Estados miembros en materia de emisiones de gas con efecto invernadero ya eran obligatorios desde 2002.

La Comisión Europea informó, en un comunicado, de la entrada en vigor de una decisión del Parlamento Europeo y del Consejo por la que todas las exigencias restantes del protocolo de Kioto, de 1997, se convierten en jurídicamente vinculantes.

Con dicha decisión ya se ha adoptado toda la legislación comunitaria necesaria para respetar los compromisos europeos en el marco del protocolo de Kioto.

La comisaria europea de Medioambiente, Margot Wallstrom, señaló que así, la UE aplicará el protocolo de Kioto "incluso antes de su entrada en vigor a nivel internacional".

A partir de ayer, todas las disposiciones de ese acuerdo, que tiene como objetivo luchar contra el cambio climático y el recalentamiento del planeta, tiene fuerza de derecho comunitario en la UE, agrega la nota.

La nueva decisión hace referencia, en particular a los procedimientos de vigilancia y comunicación de las emisiones en el marco del protocolo de Kioto, que junto a la convención de Naciones Unidas sobre el cambio climático, son el único marco internacional para la lucha contra el recalentamiento del planeta.

La UE, según la comisaria, "tiene una responsabilidad particular para ejercer un liderazgo mundial" en este terreno y para "marcar el camino a otros países".

Tanto el protocolo de Kioto como los acuerdos logrados en conferencias posteriores prevén para las emisiones de gases de efecto invernadero unos procedimientos estrictos en materia de contabilidad, comunicación y examen, para asegurar la transparencia y una alta calidad para la comparación de datos.

La decisión en vigor desde ayer prevé procedimientos concretos de contabilidad, comunicación y examen de las emisiones, y reemplaza y amplia una anterior sobre el mecanismo de vigilancia de los gases de efecto invernadero.

Además, aborda cuestiones sobre la comunicación y vigilancia en relación con el acuerdo de "reparto de la carga" de la UE, en virtud de la cual cada Estado miembro acepta un objetivo individual para limitar o reducir sus emisiones de gases de efecto invernadero.

Las nuevas normas permitirán a los Estados miembros y a la UE seguir los progresos conseguidos en la realización de sus objetivos de reducción de emisiones y, en el caso necesario, poder adoptar medidas complementarias.

De igual forma, se establecen disposiciones relativas a la coordinación entre la UE y los países miembros durante los procesos de conformidad y examen a nivel de Naciones Unidas, previstos en el protocolo de Kioto.

En el seno de la UE, la Comisión Europea es la encargada de realizar una evaluación anual de los programas y se proponer medidas apropiadas si se considera necesario.

El protocolo de Kioto, ratificado por la UE y sus países miembros en mayo de 2002, compromete a los Quince a reducir sus emisiones de gases con efecto invernadero en un 8% en relación con los niveles de 1990 durante el periodo 2008-2012.

El protocolo de Kioto no entrará en vigor hasta que sea firmado por 55 países, los cuales representen, al menos el 55% de las emisiones de CO2 a niveles de 1990.

Fuente: Agro Información.com
Marzo 11, 2004