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21 De marzo:
Día Mundial de la Forestación
En 1971 a propuesta de la FAO, se institucionalizó el Día Forestal Mundial en la fecha en que comienza el
Otoño en el hemisferio Sur y la Primavera en el Norte.
En el mismo, se destaca la importancia de los bosques
como proveedores de bienes y servicios esenciales, ambientales,
sociales y económicos para el ser humano.
También se resalta su contribución a la seguridad alimentaria,
a la mejora de la calidad del agua y del
aire, la protección del suelo y la absorción de dióxido de carbono.
Mientras el día es recordado por distintos organismos internacionales, oficiales o no gubernamentales, la
foresta planetaria sufre en silencio las consecuencias de la actitud
depredadora humana, que año a año reduce de manera
alarmante su superficie, condenando a la
extinción a miles de especies de la biodervisidad asociada a ella.
"
Las selvas tropicales están desapareciendo a una tasa de
casi el 1% anual". "Más de 34.000 especies de plantas
(12,5% de la flora) está en peligro de
extinción" y cada planta superior que desaparece
extingue no menos de 30 especies (insectos, hongos,
bacterias). Pat Roy Mooney, EL SIGLO ETC, Edit.
Nordan, Enero 2002.
Frente a la agudización del calentamiento global, debemos
asumir un compromiso de defensa de la foresta, por cuanto ella
tiene una gran capacidad de absorción
de dióxido de carbono (CO 2), uno de los principales gases causantes de ese desequilibrio climático.
En nuestro país, como consecuencia del modelo
monocultivista, sobre todo sojero, los productores
para incrementar sus beneficios ampliaron las fronteras agropecuarias, avanzando con sus campos de
labranza sobre bosques, selvas y montes naturales. La "
drástica disminución del área de bosque nativo,
provocó que -desde 1970 y hasta 1980 -la tasa de desmonte anual se triplicó-)", ello se incrementó en
la década de los '90 : "LAS UTOPÍAS DEL MEDIO AMBIENTE"
- Edit.: Bibliot. Univ.; Centro Editor de América
Latina.
Sarmiento fue gran impulsor de la forestación y los viveros escolares y al inaugurar el Parque 3 de
Febrero dijo: "el verdor de estas plantas serán, como
el aire y la luz que vivifican la propiedad de todos,
sin pedir permiso a nadie para gozar de su encanto".
Por su parte Manuel Belgrano en sus "MEMORIAS" el 15
de Junio del año. 1796", en relación a la forestación y
el deterioro de suelos decía:. "No se debe menos
atención á los Montes. Es indispensable poner todo cuidado
y hacer, los mayores esfuerzos en poblar la
tierra de Arboles, mucho mas en las tierras llanas, que son propensas á la
sequedad quando no estan
defendidas, la sombra de los Arboles contribuie mucho para conservar
la humedad, los Troncos quebrantan los Ayres fuertes, y proporcionan
mil ventajas al hombre; así es que conocidas en el día
en Europa, se premia á todos los que hacen nuebos plantíos,
señalando por cada Arbol que se da arraigado un tanto y
sin esto,
los particulares por su propia utilidad se destinaná este
trabajo, además de haberse prescrito leyes por
los Gobiernos para un objeto tan util como este. Tal es en algunos
cantones de Alemania que no se puede cortar Arbol ninguno por
proprio que sea para los usos de Carpintería sin antes haber probado que se ha
puesto otro en su lugar; añadiendo á esto que ningun habitante
de la Campaña puede casarse sin presentar una Certificación
de haber comenzado á cultivar un cierto numero de Arboles;
también asegura, y me es notorio, que en Viscaya hai mucho
cuidado para que todo Propietario que corte un Arbol ponga en
su lugar tres".
Distinto hubiera sido el destino de nuestro Chaco Santafesino
y del quebracho colorado, en tiempos de La Forestal, si los funcionarios
de aquel momento hubieran homenajeado a Belgrano con hechos, más
que con actos formales que en definitiva no sirvieron para salvar nuestro patrimonio forestal.
Pese a lo dicho, en torno a la forestación vale la siguiente salvedad: Las grandes plantaciones
industriales, por lo general de especies exóticas, no
son bosques nativos ni tienen los mismos beneficios de ellos,
ya que aquellos son una causa de degradación de
los suelos que afectan a la cantidad y calidad del agua disponible
y no reponen la biodiversidad asociada
a toda formación natural.
En las plantaciones industriales de rápido
crecimiento, el empleo de maquinarias pesadas, el uso
intensivo de agroquimicos tóxicos y la cosecha
periódica o de pocos años de la madera, termina
provocando en términos rápidos la erosión e impermeabilización de los suelos, la contaminación del
agua y la desaparición de la flora y fauna autóctonas.
Mientras escribo la presente, los incendios
intencionales, el hacha y las topadores avanzan a
ritmo implacable y sostenido sobre los bosques y
selvas nativas del Planeta. La productividad y la
avidez de los dueños del mundo confirman aquello de
que para algunos "la Tierra es una pista de carreras y la
naturaleza es un obstáculo a vencer" Eduardo
Galeano.
por
Dr. Ricardo Luis Mascheroni
Fuente: Ricardo Luis Mascheroni
Marzo 21, 2004
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