Irak, los dátiles y las guerras
Los dátiles eran la principal exportación agrícola de Irak, un país regado por los ríos Tigris y Eufrates. Los palmerales de Basora tenían fama de producir los mejores dátiles del mundo.

La industria decayó considerablemente debido a las guerras en las que participó Irak en los últimos 24 años.

Y uno de los principales frentes de guerra estuvo en el sur, cerca de la ciudad de Basora, donde se juntan el Tigris y el Eufrates en el estuario del Chat Al Arab, explica el doctor Ali Attaha, director del departamento de Agricultura y palmera de dátil de la Universidad de Basora.

"Los soldados iraquíes destrozaron decenas de palmerales para establecer sus posiciones durante la guerra contra Irán en la década de los 80", explica el doctor Attaha.

"Los agricultores abandonaron la tierra y el sistema de canales que riega las palmeras dejo de funcionar".

Métodos

Este sistema, que aprovecha la marea del golfo Pérsico en su entrada al estuario de Chat Al Arab, garantiza no sólo el riego de las palmeras cuatro veces al día, sino también ayuda a que la tierra no acumule salinidad.

Pero este sistema necesita mantenimiento y las tropas iraquíes a veces cubrieron los canales para poder avanzar con tanques hasta las orillas del estuario.

"A fines de los años 60, Irak tenia 30 millones de palmeras de dátil", señala el doctor Abbas Jasin, director del centro de investigación de la palmera de dátil de la misma universidad. "Ahora sólo quedan unos 13 millones".

Su laboratorio, que fue saqueado al final de la guerra hace un año, está buscando desarrollar métodos de plantar más palmeras a través del desarrollo de cultivo de tejidos.

Importancia

La importancia de la palmera de dátil para los habitantes de Irak va más allá de la popularidad de la fruta. "Éste es un árbol tradicional para nosotros. La palmera y el hombre compartimos la misma tierra" Ahmed Yussuf Issa, propietario de palmerales.

Ésta era consumida por las familias pobres en los períodos del año en los que no había cosecha.

Como señala Ahmed Yussuf Issa, propietario de unos palmerales en Abu Al Khasib, al sur de Basora, "éste es un árbol tradicional para nosotros. La palmera y el hombre compartimos la misma tierra".

"Usamos la fruta para alimentarnos, las hojas para hacer casas y cestos, o las quemamos como combustibles. También alimentamos a los animales con los frutos estropeados".

Bajo los palmerales se cultivan árboles frutales y plantas de verdura, que la fronda de la palma protege del sol y de las altas temperaturas en verano, que llegan a los 50 grados centígrados.

Recuperación

Se calcula que el 70% de la producción de tomate que consume Irak en los meses de verano viene de la zona de Basora.

La administración civil de la ocupación británica, que controla el sur de Irak, está apoyando al Ministerio de Agricultura iraquí en proyectos que buscan recuperar el sistema de canales, fundamentales para el riego de los palmerales y otros cultivos.

Según el doctor Ali Attaha, uno de los principales problemas para el riego es la contaminación del estuario del Chat el Arab con combustible, debido al incremento en el contrabando de petróleo y gasolina que pasa por este río en su salida al Golfo Pérsico.

Mejor presentación

La calle Aljizar es una de las principales calles de comercios de Basora. En la tienda de Husham se vende la mejor calidad de dátiles de Basora, el tipo Berje. Husham vende los dátiles en bandejas de plástico cubiertas por celofán.

Los dátiles, que son dulces y de carne oscura, se presentan deshuesados y cubiertos de sésamo/ajonjolí. Hay más de 300 clases de dátiles en Irak.

Para Ole Stokholm Jepsen, responsable de Agricultura de Autoridad Provisional de la Coalición en el sur de Irak, lo importante es volver a poner los dátiles iraquíes en el mapa, particularmente en lo que a calidad se refiere.

Él dice que se necesita una mejor presentación y hacer campañas de publicidad fuera del país.

Antonia Paradela

Fuente: BBC (Inglaterra)
Marzo 24, 2004