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Grupos ecologistas denuncian el impacto social y ambiental del proyecto gasífero Camisea en Perú

Organizaciones ecologistas internacionales se han convertido en uno de los más duros críticos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID) de cara a su 45 Reunión Anual de Gobernadores, que se inicia hoy en Lima con delegados de 46 países y 5.000 asistents, debido al proyecto gasífero Camisea (Perú) en el que participará un consorcio de empresas lideradas por la estadounidense Hunt Oil y las argentinas Pluspetrol y Techint.

La red Oilwatch y las ONG Amazon Alliance, Amazon Watch, Environmmental Defense, World Wide Fund (WWF), Friends of the Earth, y grupos peruanos de la sociedad civil lanzaron una ofensiva mediática para que el BID postergue un primer desembolso de 75 millones de dólares (62 millones de euros) para el proyecto gasífero de Camisea en Perú.

Entre ellos hay unanimidad en cuestionar el proyecto Camisea, uno de los mayores yacimiento de gas de América Latina y el proyecto energético más importante de Perú en las últimas dos décadas, al considerar que representa un grave impacto social y ambiental tal como está desarrollada la explotación gasífera del proyecto, cuando sólo faltan cinco meses para que entre en marcha.

Las ONG despliegan su estrategia en la sede misma del Museo de la Nación, sede del evento anual económico más importante del hemisferio que convertirá a Lima en capital financiera de la región por 72 horas. Los ecologistas exigen que el BID realice una auditoría socio-ambiental independiente antes de firmar los acuerdos para financiar la iniciativa.

El BID tiene la intención de aportar 135 millones de dólares (unos 110 millones de euros) para solventar los costes de parte del componente de transporte de gas del proyecto, evaluado en 1.600 millones de dólares (1.300 millobes de euros). Un primer desembolso de 75 millones está pendiente para antes de agosto, aunque antes el Gobierno peruano debe publicar una evaluación del impacto medioambiental del proyecto.

Los representantes de los grupos ecologistas presentaron sus objeciones al vicepresidente del BID, Dennis Flannery, entre las que figuran el pedido de auditoría y un sistema de seguimiento permanente para que el proyecto cumpla con las condiciones exigidas por el BID parea reducir los impactos negativos en el Medio Ambiente y la población indígena.

Oilwatch repudió los planes del BID de financiar proyectos energéticos en la región, en un comunicado y ratificó su respaldo a las comunidades nativas peruanas que rechazan al proyecto Camisea. La red anunció, sin entrar en detalles, que enfrentará "los nefastos proyectos energéticos fomentados y presionados por el BID en todo el continente, trinchera por trinchera".

Además, calificó de "Gobernadores de la colonización" a los representantes o ministros de Economía y Finanzas de los 46 países miembros de la entidad financiera multilateral, presentes en Lima. Denunció que "el BID convirtió a América Latina en fuente de recursos naturales y de mano de obra barata, en el basurero de desechos y en el sitio de experimentación tecnológica y militar de Estados Unidos".

"Nuestra región está siendo repartida entre empresas transnacionales para lograr el control del agua, biodiversidad y recursos naturales, como el gas y el petróleo", argumentó. Oilwatch agrupa a 120 organizaciones ecologistas, de derechos humanos y de comunidades locales.

Fuente: Base Financiera.com
Marzo 29, 2004