|
El CSIC estudia la relación entre la expansión
en el sureste peninsular de un ave africana y la creciente aridez
La coordinadora del proyecto, Eulalia Moreno, explicó a Europa
Press que en los últimos 60 años las condiciones de aridez
del sureste y este peninsular se han hecho más extremas, y es
en esta zona dónde se ha comprobado la expansión de este
ave, por lo que los investigadores quieren responder a la cuestión
de si este pájaro va asociado a determinadas condiciones de aridez
y se puede considerar un indicador de los hábitats áridos
en la Península Ibérica.
El Camachuelo trompetero (Bucanetes githagineus) es originario del norte
de África, donde hay condiciones climáticas que no existen
en Europa. Sin embargo, a finales del siglo XIX saltó de África
a la Península y en 1969 se constata por primera vez su reproducción
(en Almería). En estos momentos, el ave ha colonizado Almería,
Granada, Murcia y Alicante, y ha habido incluso un avistamiento en el
Delta del Ebro. Este ave ocupaba tradicionalmente desiertos, semidesiertos
y estepas con escasa vegetación y abundantes zonas rocosas desde
el Sahara occidental hasta Oriente Medio.
Los cinco investigadores de la estación van a comparar las poblaciones
de Camachuelo trompetero de Marruecos con las peninsulares y las de Canarias.
Las aves que viven en hábitats idóneos de aridez presentan
más simetría entre sus miembros, mientras que la peor calidad
de un ecosistema hace que los individuos sean más asimétricos.
De esta forma, el proyecto pretende determinar si los pájaros
del sur peninsular son más asimétricos que los de Marruecos,
lo que supondría que habitan en una zona marginal frente al norte
de África que es la fuente de distribución de la especie.
¿POR QUÉ EMIGRAN?
Son varias las razones que se pueden apuntar para explicar la expansión
o posible emigración del Camachuelo Trompetero desde el norte
de África. Una de ellas puede ser un incremento en el tamaño
de la población que hace que esas zonas africanas hayan llegado
al nivel de saturación, con lo que algunos individuos tienden
a exploran nuevas zonas. Moreno también apuntó como posible
factor de colonización el que los hábitats africanos estén
cambiando y busquen las condiciones óptimas en la Península.
O bien que las fuentes de agua en África estén en descenso
y precisen de suministros alternativos que puedan encontrar en la Península.
Todas estas hipótesis serán analizadas en el instituto
del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC).
Con este proyecto, financiado por el Plan Nacional de I+D+I del Ministerio
de Ciencia y Tecnología, se estudiará de forma integral
esta especie de pájaro, pariente de jilgueros y canarios. Para
poder determinar si este ave se asocia a hábitats áridos,
como ha ocurrido hasta ahora en el norte africano, los científicos
tienen que conocer su biología.
De esta forma, se investigará sobre su reproducción (cuándo
tiene lugar, tipos de parejas, cuántas puestas de huevos); alimentación
(qué semillas, cuándo comen); y hábitats (suelos
desnudos, rocosos, vegetación arbustiva, recursos hídricos,
alta montaña, litoral, diferencias estacionales).
CENSOS
Los científicos de la Estación llevan un año y
medio realizando censos de Camachuelo trompetero en Granada y Almería
en invierno y verano. La población reproductora de este ave se
estima en torno a las 500
parejas en Almería en época estival. Sin embargo, durante
la época reproductora la mortalidad de pollos en nidos puede llegar
al 80 por ciento anual. La población invernal cae drásticamente,
pero se desconoce por ahora si se debe a migraciones o fallecimientos
por depredación de reptiles.
Los trabajos de campo realizados hasta ahora son de anillamiento de
individuos y se ha llegado a los 500 marcados con anillas de metal y
de colores para identificarlos. Sin embargo, la dispersión de
estos animales es enorme y su mortalidad también, por lo que para
estudiar mejor las características biológicas de la especie
los investigadores realizarán parte de su trabajo en condiciones
de cautividad, para lo cual han construido unos aviarios donde mantendrán
a los individuos unos 20-30 días hasta concluir el trabajo, después
de los cuales devolverán a las aves a su hábitat natural.
El hábitat árido se caracteriza por escasez de precipitaciones
anuales, vegetación arbustiva y de matorral y por una extraordinaria
riqueza biológica.
Fuente: Europa Press
Marzo 30, 2004
|