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PROGRAMA PARA MUJERES DE CIENCIA
Una investigadora argentina
ganó una beca de la UNESCO
Es bióloga y estudiará el impacto ambiental de una
plaga en la zona de Luján.
Habrá mejor sensación para un científico que ser
felicitado por sus pares, entre ellos varios premios Nobel, y además
en la espectacular sede de la UNESCO en París? Eso es lo que vivió ayer
María Laura Guichón, una bióloga argentina que fue
distinguida con una beca de 20.000 dólares por el programa L'Oréal-UNESCO
para mujeres de ciencia. Se trata de uno de los máximos reconocimientos
que existen en el mundo.
La bióloga Guichón —casada, 34 años, sin
hijos— es investigadora en la Universidad de Luján y docente
en la UBA. Tras recibir su distinción, dijo a Clarín que
con ese dinero podrá hacer un posdoctorado en Inglaterra. "Fue
una sorpresa; ya casi tenía des cartado este proyecto", contó.
El proyecto de Guichón es irse este mismo año a la Universidad
de Southampton para estudiar posibles planes de acción contra
una especie de ardilla que habita los alrededores de Luján y se
convirtió en una plaga: para alimentarse devora frutales y —quizá para
afilarse los dientes— destroza a dentadas cables telefónicos,
eléctricos y de televisión por cable (ver "Diez ardillas...").
Los objetivos del programa L'Oréal-Unesco para mujeres de ciencia
son básicamente reconocer a las cinco mujeres científicas
más sobresalientes del año y ayudar a través de
becas a quince jóvenes científicas a continuar con sus
proyectos de investigación. Los premios y las becas, creen en
L'Oréal y la UNESCO, sirven para alentar a cada vez más
mujeres a adoptar la ciencia como carrera.
Este es un programa global. Reconoce a una ganadora por cada una de
cinco regiones diferentes del mundo: Africa, Asia/Pacífico, Europa,
Norteamérica y América Latina. "Otorgar un premio
por cada continente permite recompensar a mujeres que trabajan bajo condiciones
extremadamente variadas", explicó Christian de Duve, presidente
fundador de los premios L'Oréal-UNESCO y premio Nobel de Medicina
en 1974.
Este año la ganadora por América Latina fue la brasileña
Lucía Mendona Previato, una biofísica de la Universidad
Federal de Río de Janeiro que dedicó su carrera a la investigación
del Mal de Chagas. En 2003, la premiada por esta región había
sido la argentina Mariana Weissmann, una científica que desde
hace 40 años investiga en el área de física computacional
de la materia condensada. Mendona Previato recibió 100.000 dólares
de premio.
por Carlos Galván.
cgalvan@clarin.com
Fuente: Clarín (Argentina)
Marzo 11, 2004
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