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Agua: No hay escasez, sino desperdicio e ineficiencia
WASHINGTON, (IPS) - A pesar del aumento mundial en el consumo,
el agua está disponible en cantidades adecuadas para que toda
la población tenga acceso a ella si se pone fin al desperdicio,
según una investigación independiente.
El planeta afronta un problema de consumo de agua --por exceso o por
defecto, según las regiones-- más que escasez, como sugiere
cierto cliché bastante generalizado, advirtió el Instituto
WorldWatch, organización ambientalista con sede en Washington.
”Hay agua más que suficiente, pero lo que no es suficiente
es la voluntad política y los compromisos financieros para asegurarle
la provisión a los pobres”, sostuvo WorldWatch en su informe.
”Los informes periodísticos sobre escasez de agua y crecimiento
demográfico parecer bastante desalentadores a veces, pero hay
buenas noticias: podemos aumentar la productividad de nuestras hoy limitadas
existencias a través de buenas prácticas y tecnologías
eficientes”, dijo a IPS la ingeniera especializada Amy Vickers.
”El desafío es implementar esas medidas de eficiencia y
eso es en lo que veo la necesidad de poner énfasis”, agregó.
La distribución del agua dulce es muy inequitativa. Solo seis
países concentran la mitad de las fuentes renovables: Brasil,
Rusia, Canadá, Indonesia, China y Colombia. Y cada canadiense
dispone de más de 92.000 metros cúbicos al año,
mientras que en el otro extremo figura Jordania, con 138.
Este desequilibrio entre los ricos y los pobres en agua se complica
aun más por los enormemente divergentes patrones de consumo: las
industrias son responsables de 22 por ciento, pero esa proporción
es mayor en el Norte (59 por ciento) que en el Sur (10 por ciento).
El uso individual también es muy elevado en los países
ricos. Un residente del condado de Orange, en el sudoriental estado de
Florida, Estados Unidos, consume 15,9 millones de litros por año,
el equivalente a lo que utilizan 900 keniatas.
El uso doméstico de agua se calcula en 262 litros promedio por
día y por habitante en Estados Unidos, mientras la irrigación
de parques representa cada día 30.00 millones de litros.
Con el alto contenido de carne de la dieta promedio estadounidense,
la producción de los alimentos requiere 5,4 metros cúbicos
diarios de agua por habitante, el doble que una dieta vegetariana basada
sobre arroz tanto o más nutritiva.
Dentro de los países también hay una distribución
poco equitativa. China cuenta con 21 por ciento de la población
mundial, pero sólo siete por ciento de sus fuentes renovables
de agua dulce. Y la mayor parte del suministro está en el sur
del territorio.
Estos desequilibrios tuvieron desastrosas consecuencias en algunas regiones.
El área de los humedales del mundo se reduce con rapidez. Al
menos 20 por ciento de las especies de pez de agua dulce están
en peligro de extinción, si no es que ya se extinguieron muchas,
a causa de las periódicas sequías y los masivos desvíos
de agua para la irrigación, sostuvo WorldWatch.
Uno de cada cinco habitantes del mundo en desarrollo --1.100 millones
de personas en total-- se enfrentan con las enfermedades y con la muerte
por carecer de ”acceso razonable” a agua potable y segura,
agrega el informe. El suministro también peligra por el bombeo
excesivo de las napas freáticas.
Numerosas cuencas y países alcanzarán en 2025 una situación
en la cual 30 por ciento o más de la demanda de irrigación
no podrá satisfacerse, según las proyecciones de expertos.
Pero esos problemas no son difíciles de resolver, indica el estudio.
Dar para 2015 acceso a toda la población mundial a 50 litros por
persona --una cantidad razonable-- requeriría menos de uno por
ciento de las actuales extracciones de agua dulce.
Vickers indicó que a tales efectos será necesario cambiar
hábitos, aumentar la productividad del agua y detener el desperdicio,
en especial en el riego agrícola y el uso industrial.
Un cambio en la dieta también será necesario. Producir
cierto volumen de proteína animal insume cinco veces más
agua que la vegetal, y en el primer caso se requiere 20 veces más
agua para producir la misma cantidad de calorías.
La mayoría de las 16 megaciudades del mundo --las que tienen
10 millones o más de habitantes--, como El Cairo, Kolkata, Karachi,
Lagos, Londres, Los Angeles, Manila, México, Nueva York y Yakarta,
tienen graves problemas de suministro.
”Grandes volúmenes de agua potable se pierden por pérdidas
en las cañerías. Es un problema común aun en los
países más avanzados”, dijo Vickers, una de las autoras
del informe.
Emad Mekay
Fuente: IPS (International Press Service)
Marzo 23, 2004
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