El drama del agua en Cutral Co y Plaza Huincul
Transportarán agua en camiones desde Añelo y Arroyito

Cutral Co y Huincul al límite de la paciencia por la prolongada falta de agua. Por la tarde, arribaron el vicegobernador Brollo, el jefe de gabinete Brillo y el titular del EPAS Morán. Fueron acosados con reclamos e insultos. Ayer, el último reservorio fue volcado a la red. Suspendieron las clases en las escuelas.

CUTRAL CO - PLAZA HUINCUL (ACC) - Después de tres días sin agua y cuando los ánimos de los vecinos de la comarca petrolera se caldeaban cada vez más el gobierno provincial reaccionó y ayer por la tarde asumió la "emergencia". La solución para la coyuntura fue entregar a la red todo el agua del único reservorio disponible y que será repuesto a través del "transporte hormiga" de cisternas que vendrán con el líquido desde Arroyito y Añelo. No habrá clases hoy y mañana y el sistema sanitario atenderá las urgencias.

Una mezcla de indignación y desesperación en los rostros era el común denominador en los vecinos de la comarca petrolera ayer cuando empezaban a desandar su tercera jornada sin agua. Todo se potenció por la tarde cuando un grupo de vecinos y dirigentes de los gremios estatales, enterados del arribo del vicegobernador Federico Brollo y otros funcionarios, se apostaron al ingreso del edificio y los acosaron con gruesos insultos.

Pero el blanco de las críticas más feroces fue el titular del EPAS, Mario Morán que también acompañó a la comitiva. "¿Usted sabe lo que se siente estar tanto tiempo sin agua, señor?" lo increpó una mujer. Después de señalarle las falencias del servicio en las ciudades y pedirle la "renuncia", Morán atinó a responder que "eso no es así. Eso que usted dice es inexacto".

Anoche, en el salón de Acuerdos, atiborrado de funcionarios de ambas comunas y el gabinete provincial, se anunciaban los pasos a seguir. Después de ordenar que el agua que tenía el reservorio del EPAS -alrededor de unos 8 millones de litros- sea volcada en la red, el gobierno de Jorge Sobisch dispuso que se contraten camiones cisternas, algunos provistos por compañías petroleras para que ya desde anoche comiencen a traer agua desde Arroyito y Añelo. Con este "transporte hormiga", las autoridades piensan garantizar el agua para los vecinos. Ante la pregunta de este diario si alcanzará con los viajes para reaprovisionar el reservorio del EPAS, el vicegobernador sostuvo "estimo que en la coyuntura y en emergencia, la cantidad de camiones que arrimarán serán suficientes para que la población tenga la posibilidad de contar con agua cuidándola". Y enseguida acotó "esperamos que el río Neuquén mejore su turbiedad y que podamos captar agua". Subrayó que junto al ministro Jefe de Gabinete, José Brillo, y los demás funcionarios permanecerán en la zona "hasta que la situación se normalice". Anunciaron también una serie de proyectos que a futuro permitirían dar una solución definitiva al acuciante problema.

Cuatro camiones del Ejército Argentino viajaban desde Zapala para aprovisionar a la reserva del EPAS. Otra de las alternativas que se analizó fue disponer de una formación de trenes de Ferrosur, con capacidad de 60 metros cúbicos para transportar agua, pero todavía no se sabía desde qué lugar se captaría, tal como indicó el ministro Brillo. Se dispuso la recuperación de antiguos pozos de agua -en Huincul y Cutral Co- para sumar más líquido.

Aunque ya desde ayer en la mayoría de los establecimientos escolares no hubo actividad se dispuso que hoy y mañana no se dicten clases. Mientras que en el hospital "Aldo Maulú" la atención se vería restringida a las urgencias y todo lo "programado" como las consultas, estudios o cirugías fueron postergadas.

Se aseguró también que la planta de metanol que opera Repsol YPF y que recibe agua del EPAS, desde el sábado lo hace con la reserva que está en destilería. Tanto el intendente Eduardo Benítez como su par de Huincul, Silvia De Otaño aseguraron ayer que se instrumentarán todos los mecanismos tendientes a sancionar a aquellos comerciantes que aumenten en forma indiscriminada el precio del agua o a los camioneros que aun contratados por el municipio, vendan el líquido sin ningún escrúpulo como denunciaron ayer algunos vecinos. En la meseta Buena Esperanza, donde está la planta potabilizadora sobre el río Neuquén a 45 kilómetros de aquí, se intentó hacer una prueba de potabilización. Pero el nivel de NTU no bajaba de los 20.000 cuando el máximo aceptable es la mitad. Rostros de desconcierto y desazón se observaba ayer en las autoridades locales ante la imposibilidad de dar una única respuesta a la pregunta común de todos los vecinos: "¿cuándo viene el agua?". Peor todavía cuando se inquiría hasta cuándo aguantarían las reservas.

Fuente: El Río Negro (Río Negro - Argentina)
Marzo 16, 2004