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Contaminación visual en Buenos Aires
El derecho a gozar de un ambiente sano se halla reconocido tanto en la
Constitución nacional como en la de la Ciudad de Buenos Aires, y
ello con la finalidad de preservar un patrimonio común.
Velar por la calidad del aire que se respira, recuperar las aguas contaminadas,
reducir y controlar el alto nivel de ruido que es provocado por la circulación
vehicular y preservar al entorno visual de su saturación son algunas
de las diversas dimensiones del cuidado del ambiente.
En relación a esto último, en los últimos años
la Ciudad sufrió una proliferación de espacios de publicidad
que ocupan muros, terrazas y frentes en todos los rincones de la ciudad,
desdibujando el perfil arquitectónico y desfigurando el clima propio
de barrios y avenidas. De este modo se afecta, incluso, el patrimonio cultural
que tiene para el turismo interno.
Parte de esa publicidad es ilegal, ante lo cual el Gobierno de la Ciudad
de Buenos Aires ha puesto en marcha, a través de la Secretaría
de Gobierno y Control Comunal, un programa contra la contaminación
visual, por el cual se han comenzado a desmantelar carteles publicitarios
colocados sin autorización, potencialmente peligrosos y, además,
causantes de la degradación del entorno estético.
Así, por ejemplo, se han desmantelado inmensas estructuras publicitarias
instaladas en vías rápidas y cruces donde hay grandes riesgos
de choque. En estos casos, la publicidad ilegal transgrede las reglas administrativas,
pero sobre todo pone en peligro la integridad de las personas al introducir
un elemento visual que distrae a los conductores en las zonas donde más
concentrados deben estar.
La contaminación visual, entonces, no sólo se vincula a
un desorden estético, que afea el espacio público y que termina
degradando las condiciones de vida de la población. También
se refiere a transgresiones capaces de provocar graves accidentes.
En buena medida, la proliferación de carteles ilegales, como la
de tantas otras infracciones, se debe a la ausencia de un control permanente
que sancione a los responsables.
Una acción sistemática en el desmantelamiento de la publicidad
ilegal es indispensable, por otra parte, para percibir hasta qué
punto la contaminación visual de la Ciudad se debe a prácticas
ilegales o a políticas permisivas de los gobiernos de la Ciudad
y de la Legislatura en materia de fijación de afiches, carteles
y marquesinas.
Fuente: Clarín (Argentina)
Junio 19, 2003
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