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El Príncipe de Asturias inauguró ayer en Madrid la 26 reunión
consultiva del Tratado Antártico, en la que participan 300 delegados
de 45 países. El turismo, la pesca ilegal, la responsabilidad por
daños medioambientales y la cooperación científica
son los temas que centrarán los debates de esta reunión internacional.
La ministra de Medio Ambiente, Elvira Rodríguez, animó
a los delegados a que alcancen un acuerdo, lo más pronto posible,
para concluir un instrumento jurídico sobre responsabilidad ambiental,
que vendría a reforzar la protección jurídica internacional
de la Antártida.
Conocer el pasado
La Antártida representa aproximadamente el diez por ciento de
las tierras emergidas que, junto con los sedimentos de los fondos marinos
circundantes, encierran abundante información sobre el pasado geológico.
El hielo del continente constituye un archivo natural de enorme
importancia para conocer la evolución del clima, según explicó
la ministra en su intervención.
La delegación española prevé presentar un estudio
de 1985 a 2002 sobre fauna marina. Se trata de un informe sobre la muerte
de 63 ballenas en las islas Canarias, que podrían estar relacionadas
con la contaminación acústica por ejercicio navales. En el
informe se advierte de que este problema podría suceder en la Antártida
y estar afectando a la fauna que allí habita.
Las aguas de la Antártida tienen una menor capacidad de amortiguar
los ruidos y la contaminación por su mayor salinidad y menor temperatura,
según apuntan en el informe, recogido por Radio Nacional de España.
Sin sede fija
España acude a esta cita con la intención de transformar
este convenio en una verdadera organización internacional, estableciendo
una secretaría permanente en Buenos Aires.
El Tratado Antártico fue firmado en 1959 por Argentina, Australia,
Bélgica, Chile, Francia, Japón, Nueva Zelanda, Sudáfrica,
la entonces Unión Soviética, Reino Unido y Estados Unidos,
y a lo largo de los años se ha desarrollado hasta alcanzar los 45
estados.
Al no tener una sede fija, las reuniones consultivas del tratado se celebran
cada año en uno de los estados con estatuto consultivo (aquellos
que tienen misiones en la Antártida).
Fuente: Diario de Ferrol
Junio 10, 2003
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