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El Mercosur sirve para preservar los recursos naturales
La cooperación multilateral entre los países
del bloque regional permitirá la gestión conjunta de una
de las mayores reservas de agua del mundo.
Por primer vez un grupo de países de Sudamérica está
tomando medidas preventivas para proteger un acuífero transnacional
para las generaciones futuras. Esta histórica iniciativa es el resultado
de la intensa cooperación entre Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay
para manejar uno de los acuíferos más grandes del mundo.
El Acuífero Guaraní es un inmenso reservorio de agua subterránea
con una superficie que casi triplica la extensión combinada de Paraguay
y Uruguay, que tiene suficiente agua para abastecer a una población
de 360 millones de personas sin verse afectado de manera significativa.
Sin embargo, inclusive un recurso de tal magnitud podría desperdiciarse
a través de la contaminación y el consumo descontrolado de
agua. De allí la importancia crítica de que los cuatro países
cooperen en su gestión.
Los cuatro países están implementando un proyecto que permitirá
desarrollar un marco normativo para la gestión y preservación
del sistema de Acuífero Guaraní para las generaciones futuras.
El marco incluirá convenios sobre medidas para controlar la extracción
de agua, conformar una base de datos común y aplicar mecanismos
que prevengan la contaminación de las aguas subterráneas,
una de las mayores amenazas para el uso futuro de los recursos hídricos.
Que los cuatro países hayan reconocido la necesidad de preservar
el acuífero constituye, de por sí, un paso en la dirección
correcta. Lo que es histórico es que hayan acordado hacerlo antes
de que haya un problema con el agua. Muchos convenios internacionales surgen
de problemas serios que requieren respuestas urgentes. Este acuerdo es
diferente. Dado que no existen muchos precedentes internacionales de efectivo
uso compartido de aguas subterráneas multinacionales, el Proyecto
del Acuífero Guaraní representa un hito, y es un ejemplo
que podría replicarse en otras partes del mundo donde la escasez
de agua es un problema mucho más agudo.
Inclusive en la región del Mercosur, donde hay abundante agua.
Las presiones demográficas, así como las derivadas del crecimiento
económico y la contaminación de las aguas de superficie,
han llevado a aumentar la demanda sobre el Acuífero Guaraní
como fuente de agua potable. Sólo en San Pablo, más del 60%
de la población (es decir, 5,5 millones de personas), dependen del
agua del Acuífero.
La sustentabilidad del Acuífero Guaraní se vería
amenazada de continuarse con las prácticas habituales. A lo largo
de la frontera entre Brasil y Uruguay, por ejemplo, existe un gran problema
de contaminación. A diferencia de lo que ocurre con el agua de ríos
o lagos, la contaminación de las aguas de un acuífero es
irreversible o sólo puede revertirse a un costo muy alto.
Por lo tanto, es especialmente importante que los cuatro países
garanticen que las poblaciones que viven en áreas vulnerables, cercanas
al acuífero, realicen una adecuada disposición de sus aguas
residuales y tengan una actitud de mayor vigilancia hacia el uso de pesticidas
y fertilizantes. Las prácticas corrientes ya han hecho imprescindible
el acuerdo entre las cuatro naciones. Si no se dan los pasos necesarios
para una gestión conjunta, las futuras presiones demográficas
podrían arruinar el Acuífero Guaraní, especialmente
en las localidades donde existen altos niveles de contaminación.
Es así que la cooperación entre los cuatro países
es vital para evitar un desenlace perjudicial. De poco servirían
los intentos aislados de un solo país si todos los demás
no se esfuerzan por controlar la extracción de agua y reducir la
contaminación. Concretamente, la única solución sustentable
es la solución multilateral.
Pocos días atrás se produjo el lanzamiento oficial del
Proyecto del Acuífero Guaraní, que cuenta con el apoyo de
los cuatro gobiernos del Mercosur, el Fondo Global para el Medio Ambiente
(GEF), el Banco Mundial, la Organización de Estados Americanos,
los gobiernos de Holanda y Alemania y la Agencia Internacional de Energía
Atómica. Además de la importancia que tiene el proyecto en
sí mismo, es un ejemplo de cooperación multilateral que tiene
extensiones a otras áreas de preocupación ambiental.
El objetivo del Proyecto del Acuífero Guaraní es proteger
un recurso para las generaciones futuras. La gestión sustentable
del agua es básica para un crecimiento económico y social
sustentable. En momentos en que es esencial impulsar el crecimiento económico,
al preservar el Acuífero Guaraní, estas cuatro naciones se
proponen asegurar que su base de recursos continúe estando disponible
para el desarrollo regional y beneficie a generaciones futuras.
El éxito del Proyecto del Acuífero Guaraní puede
tener ramificaciones en otras áreas de cooperación. Se espera
que su impacto se extienda más allá de la región del
Mercosur y sirva como ejemplo de cuánto más puede lograrse
cuando las naciones trabajan mancomunadas.
Vinod Thomas y Axel van Trotsenburg. DIRECTORES DEL BANCO MUNDIAL
PARA BRASIL, ARGENTINA, CHILE Y URUGUAY.
Fuente: Clarín (Argentina)
Junio 30, 2003
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