|
El proyecto aprobado prevé la creación por parte de la
IWC de una comisión conservacionista que proteja a las ballenas
de la sobre-caza, la polución, el cambio climático, los ruidos
en el mar y las redes de pescadores.
Japón y Noruega, que en conjunto matan más de 700 ballenas
por año, amenazaron junto con Islandia con no cooperar con la comisión,
dejándola inoperante.
Ciencia y tradición
Desde 1986 existe una moratoria que prohíbe la caza de ballenas
con fines comerciales.
Noruega eludió la restricción al presentar una objeción
a la moratoria, mientras que Japón consiguió un permiso para
capturar 500 cetáceos por año, pero para "fines científicos".
Japón dice que caza ballenas para estudiarlas pero milagrosamente
la carne de ballena aparece en los mercados de Japón y de otros
países.
Andrés Rozental, representante de México
Sin embargo, según el comisario mexicano de la IWC, Andrés
Rozental, Japón dice que caza estos mamíferos para estudiarlos,
pero "milagrosamente la carne de ballena aparece en los mercados de
Japón y de otros países".
Además de argumentar que las especies no están en peligro
de extinción por su actividad, Japón también reclama
una autorización equiparable a la otorgada a los aborígenes
arponeros de Alaska y Groenlandia, en virtud de tratarse de una tradición
para ciertas familias.
Un alto funcionario de la Dirección de Pesca de Japón,
Masayuki Komatsu atacó la iniciativa calificándola de "una
absoluta mentira de los países proteccionistas" para encubrir
sus intenciones de prohibir totalmente la cacería.
Dijo además que su gobierno podría retirarse de la IWC
y consecuentemente dejar de abonar su cuota de suscripción.
Fuente: BBC (Inglaterra)
Junio 17, 2003
|