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No desembarcarán uranio en Buenos
Aires
Llegó un barco
al puerto con ese material.
El gobierno porteño solicitó a la Prefectura Naval, por
medio del Ministerio del Interior, que impida el desembarco de nueve
contenedores con uranio natural en la ciudad, llegados a bordo del buque
BBC Chile, con bandera de Antigua y Barbuda.
Así lo informaron anoche a LA NACION voceros del gobierno porteño
y agregaron que el cargamento debe viajar por tierra hasta Córdoba.
Como el tránsito de uranio por la Capital viola el artículo
26 de la Constitución porteña, el ministro de Gobierno
de la ciudad, Diego Gorgal, solicitó -por pedido de Jorge Telerman-
al Ministerio del Interior que instruya a la Prefectura Naval para frenar
el ingreso del material.
"Hasta donde sabemos, el buque está retenido en la Aduana",
explicaron los voceros consultados.
El cargamento de uranio había sido denunciado por la agrupación
ambientalista Greenpeace.
En tanto, la Comisión Nacional de Energía Atómica
(CNEA) aseguró ayer que existen estrictos controles para el ingreso
y el traslado de elementos destinados a la industria nuclear, y negó que
se importen residuos radiactivos de manera ilegal, tal como denunció Greenpeace.
La operación de productos nucleares en el país y su ingreso "está regulada
por organismos nacionales e internacionales, y se vienen haciendo desde
hace más de 10 años", informó a la agencia
DyN un vocero de la CNEA.
De esta manera, el ente oficial desmintió a Greenpeace, que denunció que
una productora de combustible nuclear ingresó al país un
cargamento de uranio, que "es trasladado en forma inconstitucional".
"No hay otras restricciones y es una importación habitual
de un mineral que luego se transformará en combustible para las
centrales de Atucha y Embalse", dijeron las fuentes citadas por
la agencia DyN.
Por su parte, la defensoría del Pueblo porteño emitió ayer
una resolución que solicita al Ejecutivo local que "intervenga" en
el conflicto con el fin "evitar riesgos y daños al ambiente
y a la población".
El defensor adjunto Atilio Alimena, siempre según la agencia
DyN, sostuvo: "Se confirmó la llegada del material al puerto
de Buenos Aires, por lo que se pidió a la comuna que evite el
traslado".
Fuente: La Nación
Junio 21, 2006
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