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REPRESENTANTE DE LOS ASAMBLEISTAS DE GUALEGUAYCHU
Kirchner
designó en Medio Ambiente a la ambientalista Picolotti
Lo anunció ayer el jefe de Gabinete, de quien pasará a
depender la Secretaría.
E l jefe de Gabinete, Alberto Fernández, presentó en
sociedad en la Sala de Conferencias de la Casa Rosada a la nueva secretaria
de Ambiente y Desarrollo Sustentable, Romina Picolotti.
Fernández aclaró que se trata de "una especialista
en la materia" que "trabajó con nosotros por el problema
de las pasteras" que se están construyendo en Fray Bentos.
El jefe de Gabinete remarcó además que "trabajó también
con la Cancillería como consultora legal", en la presentación
que hizo el país en el Tribunal de La Haya.
Por su parte, Picolotti dijo sentirse "honrada" por haber
sido convocada y enseguida advirtió que en materia de cuidado
del ambiente "no hay soluciones mágicas" y que hace
falta que "haya continuidad en la política" a seguir.
Picolotti prometió trabajar transversalmente con los distintos
ministerios y subrayó que le entusiasma hacerse cargo de esta
responsabilidad porque "por primera vez un Presidente llevará adelante
una política de Estado" en esta área. La funcionaria
designada agregó que la contaminación del medio ambiente "condiciona
el goce efectivo de los derechos humanos".
Y sobre la lucha contra la contaminación de las industrias dijo
que "de ninguna manera me acobardó" el desafío
de combatir la contaminación industrial. Repitió que los
resultados son a largo plazo y que las empresas deberán entender
que "puede ser un buen negocio no contaminar. Si lo siguen haciendo
serán sancionadas", apuntó.
Le toca a Picolotti, que jurará en su cargo el lunes o martes,
hacerse cargo de un área sensible y descuidada por ésta
y anteriores administraciones del Estado.
Esta designación supone la renuncia de Atilio Savino al frente
de la Secretaría de Medio Ambiente, organismo que además
sale de la órbita del Ministerio de Salud y pasa a depender del
jefe de Gabinete.
Sucede que el Gobierno necesita mostrar resultados en el menor tiempo
posible, ya que hace casi dos meses, en medio del conflicto por las papeleras,
el presidente Néstor Kirchner prometió que el cuidado del
agua, el aire y la tierra iba a ser una política de Estado.
El caso testigo, por el alto grado de contaminación que afecta
a más de 4 millones de personas es el de la cuenca Matanza-Riachuelo.
El Presidente y el jefe de Gabinete (de quien depende la flamante funcionaria)
lo saben y por ese motivo es que ya hay técnicos del Ministerio
de Planificación, de la Secretaría de Medio Ambiente, de
la Jefatura de Gabinete y también de la provincia y la Ciudad
de Buenos Aires trabajando para aprontar los proyectos necesarios y la
legislación adecuada que permitan que en un plazo razonable se
pueda limpiar el Riachuelo.
La designación de esta especialista cordobesa y asesora legal
de la Asamblea de Gualeguaychú tiene una pequeña historia.
El Gobierno reparó en ella por lo que consideró su eficiente
tarea como defensora de los asambleístas y por considerar al medio
ambiente como un derecho humano, y por ende, a la contaminación
como una violación de este derecho, una bandera del Gobierno desde
que arrancó en mayo de 2003.
Por supuesto, Picolotti levantó aún más su perfil
al ser galardo nada en Noruega (ver Joven y premiada). Sin embargo, Fernández,
el jefe de Gabinete le ofreció primero el cargo al dirigente socialista
Héctor Polino y pensó que sería una buena dupla
ubicar como segunda a la abogada cordobesa.
Con esa operación el Gobierno sumaba un alfil opositor y acercaba
a los socialistas a la alianza kirchnerista. Pero los socialistas dijeron
no, Polino dio un paso al costado y Picolotti quedó como única
candidata y responsable de llevar adelante una política seria
en este materia.
Fuente: Clarín
Junio 30, 2006
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