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Hidrógeno y pilas de combustible:
Europa prepara un plan
Bruselas, 15 jun (Aquí Europa).- A mediados de siglo la mitad
de los coches que circulen por las carreteras europeas se moverán
gracias al hidrógeno. ¿Ciencia ficción? Nada de
eso. Son las previsiones de la Plataforma Tecnológica del Hidrógeno
y las Pilas de Combustible, un grupo independiente de expertos que recibe
financiación de la UE. El responsable europeo de Ciencia e Investigación,
Janez Potocnik, ha elogiado su trabajo hoy. El esloveno espera recibir
en breve sus recomendaciones para poner en marcha un plan que permita
tener listo para el despegue este mercado en cinco o diez años.
En él se basarán los proyectos del VII Programa Marco,
que, por otra parte, será votado este jueves en el Parlamento
Europeo.
En el marco de la Conferencia Mundial sobre el Hidrógeno, que
tiene lugar hoy en la ciudad francesa de Lyon, Janez Potocnik se refería
a la necesidad de contar con un plan para Europa que identifique las
prioridades y campos en los que la investigación y el desarrollo
(I+D) deben centrarse. Es decir, que es necesario moverse ya y, sobre
todo, moverse bien. 'Los programas europeos de investigación han
recibido más de 500 millones de euros en las dos últimas
décadas, y de éstos más de la mitad en los cuatro últimos
años, lo que demuestra las esperanzas con que la UE ve esta energía,
a la que piensa tener muy en cuenta en el VII Programa Marco', ha apuntado.
A mediados de marzo de 2005, la industria del sector llegaba a Bruselas,
donde celebraba su reunión anual, con dos documentos bajo el brazo.
El primero, el Plan de Investigación Estratégica, propone
un programa de diez años (2005-2015) para hacer que las pilas
de combustible funcionen y duren el doble, y que fabricar y distribuir
el hidrógeno hasta la pila sea como poco tres veces más
barato. Para ello, recomienda un reparto del presupuesto en seis áreas:
producción del hidrógeno (22%), almacenamiento y distribución
(18%), aplicaciones estacionarias (20%), transporte (27%), aplicaciones
portátiles (10%) e investigación socioeconómica
(3%).
El segundo de los informes -ambos elaborados en el primer año
de trabajo- de la Plataforma Tecnológica del Hidrógeno
y las Pilas de Combustible, la Estrategia de Despliegue, describe los
pasos que se deberían dar para que en 2020 las pilas de combustible
sean un producto de mercado; algo que sólo se conseguirá si
funcionan bien, son fiables, duran más y cuestan mucho menos que
hoy en día. Y no sólo las propias pilas sino también
el hidrógeno que las alimentará. Se empieza por el dinero
y se termina en la política. 'Es vital que nuestra inversión
pública en I+D iguale a la de nuestros competidores', advierte
el informe.
Doblar la inversión
Estados Unidos y Japón van muy por delante entre otras razones
porque sus presupuestos generales dedican importantes cantidades de dinero
a esta cuestión. Unos 235 y 260 millones de euros al año,
respectivamente, en 2005. La inversión mínima en Europa,
estimada en 250 millones de euros anuales, supone duplicar el esfuerzo
actual. Pero no es sólo cuestión de dedicar fondos a la
investigación. Es necesario también apoyar proyectos de
demostración que sirvan para aprender de la experiencia y acercar
la tecnología a los ciudadanos, fomentar la colaboración
entre el sector público y privado, desarrollar sistemas de estandarización,
normalización y regularización.
Según ha informado Potocnik, el plan que presente tendrá por
ello en cuenta el partenariado público-privado, lo que se ha dado
en llamar 'Iniciativa Tecnológica Conjunta' a escala europea (JTI,
en sus siglas en inglés), para que los Estados miembros y las
regiones por lo menos alcancen en cuantía los fondos invertidos
actualmente en I+D por los principales competidores globales. El comisario
anunció a principios de enero, a raíz de la crisis provocada
por el corte ruso del suministro de gas a Ucrania, que la energía
había 'acelerado la agenda', convirtiéndose en una clara
prioridad de la UE, y advirtió de que una 'grave crisis energética'
podría darse en los próximos 20 años si no se hace
algo.
El llamamiento tenía un objetivo: crear un entorno político
favorable a sus propuestas. La industria, por su parte, alertaba de que
'si, una vez salvadas las barreras tecnológicas, se deja que el
mercado imponga su ley, tardaremos mucho más en alcanzar objetivos'.
Es necesario, según ambos, alcanzar compromisos políticos
explícitos, como han hecho Alemania, Austria e Italia al incluir
el hidrógeno en sus respectivas políticas; pero no será fácil,
ya que existen grandes diferencias en la UE, no sólo entre países
sino también entre partidos. En este punto se escucha a los más
críticos alertar del peligro de que los gobiernos lo utilicen
para crear la ilusión de que se resuelve un problema.
Escepticismo verde
La realidad es que no hay energías renovables suficientes para
cubrir el consumo energético actual y futuro en Europa, y que
el hidrógeno, tal y como lo quiere contemplar la industria, no
forma parte de una estrategia energética sostenible basada en
la eficiencia. En el Parlamento Europeo, la coalición de Los Verdes/ALE,
por ejemplo, apuesta por exigir un aumento de los precios del carburante
para interiorizar el coste ambiental de los combustibles fósiles
y critica que otros partidos se decanten por ofrecer la perspectiva de
una energía barata y no contaminante mediante la inversión
de miles de millones de euros en programas como el ITER, el mayor reactor
experimental de fusión termonuclear.
Las organizaciones ecologistas comparten esta visión de primero
asegurar la eficiencia energética, después centrarse en
las renovables, y producir hidrógeno a partir de esas energías.
El situar al mismo nivel la producción de hidrógeno a partir
de fuentes renovables y a partir de la energía nuclear no tiene
sentido en su opinión. Por eso piden a la Plataforma Tecnológica
que realice un análisis sobre el desarrollo sostenible antes de
decidir gastar el dinero de los contribuyentes en estos ámbitos
de la I+D. Y es que el hidrógeno, a falta de programas independientes
en los Programas Marco, tiene que pelearse con las energías renovables
por la misma partida del presupuesto.
El tema del presupuesto previsto para el VII Programa Marco, dentro
de las perspectivas financieras 2007-2013, se encuentra ahora en manos
de los eurodiputados. La comisión de Industria, Investigación
y Energía de la Eurocámara adoptó un paquete de
enmiendas de compromiso sobre el desglose de los fondos a finales del
mes pasado. Este jueves, 15 de junio, el Pleno votará un informe,
en primera lectura del procedimiento de codecisión, sobre la propuesta
de la Comisión Europea. El hidrógeno se juega hoy su futuro
y la UE su supervivencia, mientras que la demanda mundial de energía
sigue creciendo y no cesan de disminuir las reservas fósiles,
de las que es más dependiente.
Por Minerva Blanco Serrano
Fuente: Aquí Europa
Junio 15, 2006
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