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Medio Ambiente
El agua potable también es negocio
Paises
de Medio Oriente interesados en el agua de Brasil y la Argentina
Brasil proyecta vender agua del Acuífero Guaraní a Medio
Oriente. La negociación se puso en marcha durante la reciente
Cumbre de Países de América del Sur y del Mundo Arabe.
Brasil y Argentina proyectan la exportación de millones de litros
de agua potable del Acuífero Guaraní, la reserva estratégica
del vital líquido más importante del planeta y centro de
atención de las grandes corporaciones multinacionales y del actual
diseño político-militar de Estados Unidos para América
del Sur.
Según informó el periódico argentino Misiones On
Line, la primera operación está próxima a concretarse
y consistirá en el envío de 300 mil litros en los próximos
seis meses, a Medio Oriente.
Una delegación de funcionarios de la ciudad brasileña de
Santana do Livramento - estado de Río Grande do Sul, en la frontera
con Uruguay- participó en la Cumbre de Países de América
del Sur y Medio Oriente recientemente realizada en Brasilia, para avanzar
en la negociación y venta de agua embotellada proveniente del
Acuífero Guaraní hacia esa región del mundo.
A comienzos del pasado mes de abril se conoció la intención
de la prefectura (intendencia) de Santana do Livramento de extraer grandes
volúmenes de agua subterránea para embotellar y exportar,
aprovechando el emplazamiento estratégico de pozos que abastecen
a esta ciudad en una de las zonas de recarga del Acuífero, considerado
como uno de los mayores reservorios de agua dulce subterránea
del planeta.
La ciudad de Santana do Livramento, de aproximadamente 95 mil habitantes,
se abastece del vital elemento a través de 38 pozos de más
de 120 metros de profundidad, que captan 30 millones diarios de litros
de agua. De ese volumen impresionante extraído directamente del
Acuífero Guaraní, los habitantes de la ciudad solamente
consumen sólo un 40 por ciento, según consignó Misiones
On Line, un periódico editado en la provincia argentina de Misiones,
fronteriza con Brasil y Argentina.
El excedente (18 millones diarios de agua dulce) es el que se pretende
comercializar hacia países de Medio Oriente y África. A
los efectos de hacer viable la comercialización del agua del Acuífero,
se instalará una embotelladora en esta ciudad que se financiaría
con una coparticipación de capitales privados y de la intendencia.
Cabe recordar que una botellita de medio litro de agua en Irán
cuesta aproximadamente 6 dólares y solamente 0,5 dólares
en las ciudades de Brasil. La delegación que participó en
la Cumbre planea exportar un primer cargamento de 300 mil litros en botellas
de 240 mililitros, en un período no mayor a los próximos
seis meses, detalló el periódico misionero.
Los integrantes de la representación gubernamental de Jordania
hicieron saber su interés en tan particular "producto".
La idea de financiar los déficits financieros de la intendencia
con la exportación de agua podría extenderse hasta un límite
de magnitud tal que un volumen estimado en 18 millones de litros diarios
de agua potabilizada -trasladado en camiones cisternas hasta el puerto
de Río Grande, sobre el Océano Atlántico- llegaría
a los países compradores en menos de dos semanas.
A principios de este mes, el Mercado Común del Sur (MERCOSUR),
integrado por Brasil, Argentina, Paraguay y Uruguay, suscribió con
el Consejo de Cooperación del Golfo Pérsico (Emiratos Árabes,
Arabia Saudita, Kuwait, Omán, Yemen, Qatar y Bahrein) un Tratado
de Cooperación por el cual será posible establecer acuerdos
de asociación e inversiones en sectores estratégicos. De
más está decir que la comercialización del agua
en este marco encaja perfectamente.
Por otra parte, los requerimientos que debe cumplir la Intendencia de
Santana do Livramento para comercializar el agua subterránea pasan
por obtener las licencias de la Cámara de Representantes municipales
(denominados "Vereadores" en Brasil) y del gobierno del Estado
de Río Grande do Sul.
Precisamente en ese estado de Brasil se aprobó recientemente la
posibilidad de entregar en concesión los servicios de administración
de agua potable y saneamiento a empresas y agentes privados. Esta disposición
administrativa comprende todo lo relacionado con la captación,
tratado y distribución de agua potable.
Esta decisión se enmarca en el Plan de Asociaciones Público
- Privadas que el Gobierno estadual aprobó el pasado 21 de diciembre
en semejanza a lo realizado a nivel nacional por el gobierno del presidente
Luiz Inácio Lula da Silva, una semana después.
Ambos marcos disponen reglas para los llamados a licitación y
contratos de asociación entre el sector público y empresas
privadas en sectores en los que era exclusiva la prestación por
parte del Estado.
Del lado argentino se contemplan emprendimientos similares. La provincia
de Misiones también pretende vender agua del Acuífero Guaraní.
El periodista Rafael Cortés, de Misiones On Line, escribió que "el
rápido avance y las buenas perspectivas comerciales del proyecto
de la ciudad brasileña de Santana do Livramento despertó el
interés de numerosos emprendedores misioneros que buscan la manera
de aprovechar la gigantesca reserva de agua dulce que descansa bajo nuestro
suelo".
Dentro de la provincia argentina, la localidad que hizo punta en la explotación
del agua proveniente del Guaraní es Oberá. En dicha localidad
se encuentran avanzadas las obras de una perforación que pretende
llegar hasta la reserva subterránea, para montar un complejo de
aguas termales. En ese sentido, Héctor Alvea presidente de la
Cooperativa Eléctrica de Oberá, pronosticó que en
menos de treinta días estarían extrayendo agua del Acuífero.
La idea original de los obereños era limitarse a la explotación
del recurso a través del complejo de aguas termales, pero luego
de la experiencia brasileña Alvea no descarta dedicarse también
a la venta de parte del agua que se extraiga.
Misiones está relativamente lejos de las zonas en las que el agua
ingresa al Guaraní, por lo tanto hay que perforar más para
cruzarse con el Acuífero -unos 1.300 metros- a diferencia del
norte de Uruguay y sur de Brasil donde se lo puede encontrar a menos
de 150 meros de profundidad.
Si bien a esta altura existen ya pocas dudas de que las potencialidades
de la explotación económica del Acuífero Guaraní son
enormes, todavía existen “puntos oscuros” que generan
una fuerte incertidumbre.
Uno de esos puntos oscuros pasa por la legislación -o mejor dicho
por la falta de legislación- ya que cada país tiene absoluta
soberanía en la explotación de los recursos naturales en
su territorio, pero hasta ahora no existen convenios firmados entre los
países del MERCOSUR que regulen la explotación de recursos
compartidos. Vale recordar que el Acuífero Guaraní se extiende
bajo la superficie de parte de Brasil, Uruguay, Paraguay y Uruguay.
Entonces -en teoría- sería posible que alguno de los países
que tienen acceso al Guaraní “se chupe” toda el agua
dejando sin el líquido a sus vecinos. Si bien esta hipótesis
aparece por ahora lejana dado el gran tamaño de la reserva subterránea
de agua, Alvea aseguró que es urgente avanzar en acuerdos para
regular el uso de este recurso.
Otra de las preocupaciones pasa por el cuidado de la calidad del agua,
para lo que resulta fundamental evitar cualquier tipo de contaminación,
que de producirse en un solo punto se extendería a todo el sistema
ya que no existen compartimentos estancos.
El periódico Misiones On Line concluyó que "la extracción
del agua debe hacerse de forma sostenible para asegurar su preservación:
es decir que la cantidad y calidad del recurso debe mantenerse para las
generaciones actuales y futuras. En tal sentido, el volumen de agua que
se puede extraer es menor a la recarga y debe considerar el mantenimiento
de sistemas que dependan del agua subterránea, por ejemplo, ríos
y humedales".
El carácter estratégico global del agua potable y del Acuífero
Guaraní es de tal magnitud que, ya en sus estudios de 1992 y 1994,
la Organización del Tratado del Atlántico Norte (OTAN)
anticipaba como hipótesis de conflictos bélicos para comienzos
del siglo XXI el aseguramiento de la provisión de aguas dulces,
ya que tanto en Medio Oriente -reserva energética- como en algunos
de los polos de desarrollo del mundo industrializado -cuenca occidental
del Mediterráneo- las reservas están agotadas y ponen en
peligro la continuidad del proceso económico y de la vida misma.
En el libro "Recolonización o Independencia: América
Latina en el siglo XXI" (Editorial Norma, Buenos Aires, 2004) los
periodistas argentinos Stella Calloni y Víctor Ego Ducrot destacan
que las reservas de agua potable, las de biodiversidad y las energéticas
se ubican en el centro del diseño estratégico de Estados
Unidos para América Latina.
Ambos autores señalan en su libro que, según la propia
documentación oficial del gobierno de Estados Unidos, el programa
de tratados de libre comercio (TLC) y el Plan Colombia (de expansión
militar en el área) tienen entre sus objetivos principales garantizar
el control de esos recursos en manos de las corporaciones transnacionalizadas
de matriz estadounidense.
Fuente: Esto es Tucumán (Argentina)
Junio 29, 2005
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