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México: agonizan
bosques por tala furtiva
La Reserva de la Biosfera de la Mariposa Monarca
y la meseta Purépecha,
localizadas al oriente del estado, enfrentan el saqueo y depredación
de bandas armadas de talamontes. Parte de la madera extraída de
los bosques michoacanos es comercializada en 3 mil aserraderos clandestinos
dedicados a procesarla.
Juan José Reyes, director de la Comisión Forestal de Michoacán
(Cofom), admitió que esas bandas de rapamontes no han podido ser
sometidas por la autoridad.
Tanto la Reserva de la Monarca como la citada meseta están entre
las regiones ingobernables en el renglón de tala clandestina en
la entidad.
Pese a que para contrarrestar esta actividad ilícita en 2004 se
realizó un esfuerzo importante por parte del Ejército mexicano,
Policía Federal Preventiva (PFP) y la Unidad para Delitos Forestales
de la Procuraduría de Justicia del Estado (PJE), las bandas de
talamontes no han sido exterminadas. Incluso, este año se han
recrudecido los conflictos por la tala, particularmente en la meseta
Purépecha, dijo.
Cada año en Michoacán resultan depredadas 40 mil hectáreas
a causa de la deforestación y los incendios, según la Cofom.
En contraparte, anualmente son reforestadas 15 mil hectáreas,
pero la efectividad de las plantaciones es de sólo 60 por ciento.
Así, en forma definitiva se pierden 31 mil hectáreas de
bosque en ese lapso.
Esa madera es procesada en alrededor de 6 mil aserraderos. De éstos,
3 mil son clandestinos, informó Ramón Ponce Contreras,
delegado de la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales
(Semarnat).
Baja afluencia de monarcas
Al intervenir en el Foro Regional de la Mariposa Monarca realizado en
abril en Morelia, el titular de la Semarnat, Alberto Cárdenas
Jiménez, alertó que en relación al ciclo 2003-2004
se redujo 60 por ciento la población de monarcas que llegó a
los bosques del oriente michoacano en noviembre pasado. La estancia de
estas mariposas cada año migran desde Canadá se extiende
hasta el mes de marzo.
En el ciclo 2003-2004, las monarcas ocuparon unas 10 hectáreas,
lo que equivale a 100 millones de mariposas.
No obstante que la zona de la mariposa está asolada por talamontes,
el problema social y de violencia se concentra en los municipios de la
meseta Purépecha. En esta región, los habitantes de las
comunidades riñen entre sí por el robo de madera de sus
bosques.
Esto se debe a que la tala clandestina y sus consecuentes problemas sociales
están íntimamente relacionados con añejos conflictos
por la tenencia de la tierra. Hay problemas agrarios que han perdurado
60 años. Incluso, pugnas con 200 años de antigüedad.
Las autoridades estatales y federales tienen detectados 60 focos rojos
por tenencia de la tierra, a la que se suma el ingrediente de talas ilícitas.
Empero, al menos siete de ellos son los más peligrosos por los
antecedentes de enfrentamientos entre las comunidades.
En esos puntos también se han presentado enfrentamientos armados
entre talamontes y policías, así como secuestros de funcionarios
públicos y policías ministeriales, cuando éstos
han detenido a rapamontes en flagrancia.
Armados con rifles de alto poder como R-15, los talamontes han amedrentado
a balazos a comuneros que se han organizado para impedir los saqueos
ilegales e indiscriminados de madera.
Fuente: El Universal (México)
Junio 10, 2005
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