Atrapados en las redes

Un informe de WWF identifica a nueve especies de delfines- entre los que se encuentra la franciscana de la Argentina - amenazados por la pesca incidental.

Gland, Suiza – Nueve poblaciones de delfines y marsopas del mundo requieren que se tome una acción inmediata para evitar que sigan muriendo dentro de las redes de los equipos de pesca. Estos son los resultados de un nuevo informe de WWF basado en una evaluación – la primera de este tipo - hecha por un grupo de científicos marinos.

Según WWF, la organización mundial de conservación, la captura incidental —o pesca no deseada de peces y otras especies— es una de las mayores amenazas globales que enfrentan los delfines, las marsopas y las ballenas. Cuando han sido capturados en las redes de pesca, muchos de estos cetáceos, que necesitan salir a la superficie para tomar aire, quedan atrapados bajo el agua y mueren. Estimaciones previas demuestran que cada año más de 300,000 cetáceos mueren en las redes de pesca en los océanos por todo el mundo.

En el informe se señala que estos delfines y marsopas están languideciendo sin recibir atención, aunque se enfatiza que podrían recuperarse si se emprendieran cambios en los métodos y artes usados por las pesquerías al igual que si se tomaran otras medidas de conservación. Dichos cetáceos incluyen a las marsopas en los puertos del Mar Negro, en donde se matan millares de marsopas cada año; los delfines jorobados en las costas del Oeste de África, los delfines del Irawaddy en el sudeste de Asia y los delfines franciscana en Sudamérica. La mayoría de las especies de la lista están amenazadas por el uso de las redes agalleras, uno de los equipos de pesca mas difundidos. A los delfines y las marsopas, les resulta difícil detectarlas con su vista o con su sonar, por lo que suelen enredarse en las redes o en las cuerdas atadas a las redes.

“Casi 1,000 ballenas, delfines y marsopas mueren a diario en las redes y los equipos de pesca, lo que corresponde a un cetáceo cada dos minutos”, explica la Dra. Susana Lieberman, Directora del Programa Mundial de Especies de WWF. “Algunas especies han sido llevadas hasta el punto de su extinción. Necesitamos una acción urgente —por lo que hemos desarrollado este sistema de clasificación para ayudar a que los gobiernos y las agencias de asistencia sepan en dónde su dinero y su esfuerzo podría hacer una diferencia”.

Entre 1993 y 2003, las pesquerías de Estados Unidos introdujeron cambios, tales como las modificaciones a su equipo de pesca, que redujeron en un tercio la captura incidental de cetáceos respecto a los niveles registrados previamente. Pero hasta ahora, pocas de estas exitosas medidas han sido transferidas a otros países y en muchas otras partes del mundo, el progreso hacia la reducción de la captura incidental ha sido lento o bien no existe.

“En vez de identificar simplemente a las especies o a las poblaciones en mayor riesgo o la ubicación geográfica en donde la captura incidental es más severa, se le pidió al grupo de científicos que enfatizaran las situaciones dónde las perspectivas para realizar una intervención exitosa fueran especialmente buenas”, indicó el Dr. Randall Reeves, autor principal del informe y Presidente del Grupo de Especialistas en Cetáceos (CSG) de la Comisión de Supervivencia de Especies de la UICN (Unión Mundial de la Conservación).

El informe será sometido al Comité Científico de la Comisión de Ballenas la próxima semana, durante la celebración de su reunión anual en la República de Corea. El año pasado el comité científico endosó la metodología del informe de WWF.

Fuente: WWF (Argentina)
Junio 10, 2005