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Delfines y marsopas caen en la red
Nueve especies de delfín y marsopa se extinguirán en pocas
décadas si no se toman medidas para impedir que estos mamíferos
mueran atrapados en redes de pesca, advirtió el no gubernamental
Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF)
El informe, titulado ”Al borde: Prioridades globales para salvar
a delfines y marsopas amenazadas por la pesca incidental”, identifica
las poblaciones más amenazadas, de Argentina a Zanzíbar.
Este estudio de WWF aspira a convertirse en un manual para funcionarios
nacionales y mundiales, en especial para los de la Comisión Ballenera
Internacional (CBI), que se reunirá la semana próxima en
Corea del Sur.
”Casi 1.000 ballenas, delfines y marsopas mueren cada día
en redes y artes de pesca, y algunas especies son llevadas al borde de
la extinción”, dijo Karen Baragona, del programa de conservación
de especies de WWF. ”Elaboramos este 'ranking' para ayudar a los
gobiernos y agencias a asignar sus inversiones con un mejor rendimiento.”
La difusión del informe coincidió en Estados Unidos con
una propuesta de asignar cinco millones de dólares al año
a acciones para reducir en todo el mundo la muerte accidental de mamíferos
marinos y tortugas atrapados en artes de pesca. El proyecto de ley en
ese sentido fue presentado en el Congreso legislativo por la senadora
Barbara Boxer
”Urgimos al Congreso a aprobar esta ley y a usar nuestro informe
para asignar mejor los recursos en los lugares” donde son más
necesarios, dijo Baragona. ”Estas muertes accidentales pueden ser
significativamente reducidas, frecuentemente con soluciones baratas y
sencillas.”
Las compañías pesqueras estadounidenses implementaron
entre 1993 y 2003 medidas que redujeron dos tercios la muerte de cetáceos
--ballenas, delfines y marsopas-- atrapados en trasmallos (”gillnet”,
en inglés).
El trasmallo es un tipo de arte de pesca que combina tres redes superpuestas
con mallas de distintas dimensiones, de modo que el pez puede pasar su
cabeza pero no logre sacarla de allí cuando trata de retroceder,
pues queda atrapado por la superficie sobresaliente de sus agallas.
Los trasmallos son, por lo general, arrojados como enmalle. Con esta
técnica, el extremo inferior de la red es sostenido en el fondo
del mar con un lastre. El superior está sujeto a flotadores. Así,
la malla forma una especie de ”pared” desde el fondo del
mar hasta la superficie.
Las tecnologías que permitieron reducir la mortalidad de cetáceos
atrapados accidentalmente en trasmallos no están disponible en
el Sur en desarrollo.
Las modificaciones de estas artes para reducir la muerte accidental
de cetáceos y tortugas incluyen el uso de sogas incandescentes,
fáciles de percibir, y materiales rígidos, que pueden ser
rotas por animales de dimensiones mayores a los peces que se pretende
atrapar.
Más de 300.000 ballenas, delfines y marsopas mueren ahogadas
cada año, incapaces de subir a la superficie del mar a respirar
por estar atrapadas en redes.
Delfines y otros grandes cetáceos tienen dificultades para percibir
la red. Quedan, por lo tanto, atrapados en ellas con frecuencia. Incapaces
de dirigirse a la superficie para respirar, se ahogan.
Científicos expertos en delfines y marsopas consultados para
el estudio de WWF establecieron un listado de las especies más
amenazadas por este tipo de redes y las que tenían más
posibilidades de recuperarse rápidamente si se toman medidas.
Las prioridades, según los técnicos, se sitúan
en nueve especies. La primera de la lista es el delfín del Irrawaddy.
Estos 500 cetáceos son amenazados no sólo por las artes
de enmalle en ríos y lagos de Asia sudoriental sino también
por redes cangrejeras en el filipino estrecho de Malampaya.
Los trasmallos son también un peligro para los delfines jorobados
y hocico de botella en la costa meridional de Zanzíbar, que suman
230, la marsopa común del mar Negro, los delfines de Spinner y
de Fraser en Filipinas, el delfín jorobado de las costas atlánticas
africanas, la marsopa Burmeister de Perú, la franciscana de Argentina,
Uruguay y Brasil y el delfín Commerson en Argentina.
En cada caso, se deben tomar medidas diversas. Respecto del delfín
del Irrawaddy, los pescadores deberían usar sonidos para impedir
que se acerquen los cetáceos y recoger sus redes con más
frecuencia. Además, deberían establecerse áreas
donde se prohíba la pesca con trasmallo.
Los expertos recomiendan en países como Zanzíbar, donde
la captura de delfines jorobados y hocico de botella está prohibida,
alentar el turismo de avistamiento de ballenas y una pesca más
selectiva.
Fuente: Tierra América
junio 15, 2005
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