Ayer, en Corea
Revés para los países pro balleneros
Japón no logró la mayoría de votos

Una votación muy reñida evitó ayer que el bloque de países que defiende la pesca comercial indiscriminada de ballenas lograra en la 57a. Reunión Anual de la Comisión Ballenera Internacional (IWC) uno de sus objetivos para debilitar las medidas de protección de los cetáceos: borrar de la agenda de discusiones prevista para esta semana la creación de dos nuevos santuarios de ballenas.

En la primera jornada de la sesión plenaria de la reunión que se realiza en la ciudad coreana de Ulsan, el grupo de países pro-balleneros liderado por Japón no logró imponer su voluntad de eliminar del debate la propuesta de crear dos nuevas áreas protegidas de la pesca comercial en el Atlántico sur, que promueve la Argentina, Brasil y Sudáfrica, y en el Pacífico sur, impulsada por Australia y Nueva Zelanda.

Con 31 países en contra de la moción nipona, que obtuvo 24 votos a favor de los 57 países presentes en el recinto, ambos proyectos podrán tratarse mañana. "Japón opera básicamente en el Pacífico norte y en la [zona de la] Antártida que corresponde al Pacífico sur. Por ahora, no tendría intereses de captura en el Atlántico sur, pero no podemos saber qué pasaría en el futuro", dijo ayer Miguel Iñíguez, comisionado alterno de la delegación argentina en Ulsan, que preside el embajador Eduardo Iglesias, de Cancillería.

Ya entrada la madrugada en Corea por la diferencia horaria con nuestro país, Iñíguez dialogó telefónicamente con LA NACION sobre los resultados de la primera jornada de sesiones públicas de la IWC. "Para nuestro país, como para Uruguay, Brasil y Sudáfrica, el turismo de avistaje de ballenas es muy importante -agregó el director de la Fundación Cethus-. Por eso es necesario que se protejan nuestros recursos."

Pero éste no fue el único revés del bloque pro ballenero. La moción de que los votos sean secretos, una estrategia para opacar la transparencia de las medidas adoptadas por la IWC, fue rechazada por un voto de diferencia.

Sin embargo, los intentos para eliminar las barreras internacionales, como la moratoria, que protegen a las ballenas de la captura con fines comerciales continuarán toda la semana. "La Argentina no quiere que se levante la moratoria y exige en la IWC que se respete el Atlántico sur", enfatizó Iñíguez.

Por Fabiola Czubaj
De la Redacción de LA NACION

Fuente: LA NACION
Junio 21 de 2005