|
"Ríos en peligro", advierte
WWF
La Represa de Itaipú, sobre el Río Paraná, integrante
de la cuenca del Plata, incluida en la lista de WWF.
El número excesivo de presas y diques en los cursos fluviales
es una amenaza para varios de los grandes ríos del mundo y los
ecosistemas de sus cuencas.
Así lo advierte el Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF según
sus siglas en inglés), en un informe publicado este martes.
La organización destaca que más del 60% de los 227 mayores
ríos del planeta han sido fragmentados por la construcción
de presas.
Entre las 21 cuencas más importantes que encabezan la lista se
incluyen las del Río de la Plata y del Amazonas, en América
del Sur.
"Las presas son una bendición, pero también pueden
ser una maldición" Ute Coller, WWF
En el resto del mundo, WWF señala con preocupación la situación
del río Yangtzé en China, con 46 grandes presas planificadas
o en construcción, incluida la represa de las Tres Gargantas,
que será la más grande del mundo.
También hay mención para el Tigris y el Eufrates en Irak,
el Danubio en Europa, y otro río que atraviesa territorio brasileño:
el Tocantis.
Contra el abuso
La instalación de presas en general tiene como objetivo la generación
de energía eléctrica, la recolección de agua para
sistemas de regadío y el control de los niveles de los cursos
fluviales para evitar inundaciones.
El delfín del Yangtzé: una de las víctimas de las
presas sobre el río más importante de China.
Sin embargo, según WWF, su construcción indiscriminada
destruye humedales, atenta contra la fauna fluvial -tanto de peces como
de pájaros- y fuerza el desplazamiento de decenas de millones
de personas.
La organización apunta al abuso por parte de gobiernos que hacen
caso omiso de las recomendaciones de la Comisión Mundial sobre
Presas.
Destaca por ejemplo el caso de China, el país con el mayor número
de presas en construcción o en planificación.
"Las presas son una bendición, pero también pueden
ser una maldición. Los más afectados por su construcción
raramente se benefician de ellas", señala Ute Coller, del
WWF, en declaraciones recogidas por la agencia de noticias EFE.
Según la organización ecologista, las comunidades que
viven río abajo de algunas de esas presas son las más perjudicadas
por la perturbación del equilibrio ecológico que implica,
por ejemplo, el empobrecimiento del agua dulce, privada de oxígeno
y de nutrientes.
Fuente: BBc (Inglaterra)
Junio 22, 2004
|