Presentado el proyecto STORHY de almacenamiento de hidrógeno

A esto hay que sumarle el incremento del precio del oro negro, así como la urgencia por evitar el efecto invernadero y las emisiones de gases.

Actualmente, son ya cerca de 290 millones los vehículos que circulan por Europa, lo que hace plantearse una pronta solución en base a las energías renovables y los sistemas que no contaminan.

El hidrógeno es una respuesta a la contaminación medioambiental, al efecto invernadero y a la seguridad y a la eficiencia de suministro energético. Lo hay en todas partes y puede ser producido por energías renovables. Pero cuenta con una de las mayores barreras tecnológicas para su uso a gran escala en los vehículos, que es la falta de un sistema de almacenamiento eficiente y seguro.

Por esto, desde Europa se quiere llegar a una solución y dentro del 6° Programa Marco se presentó el proyecto STORHY (Sistemas de almacenamiento de Hidrógeno para la aplicación en automoción). Este proyecto integrado encamina los estudios hacia el desarrollo de un sistema eficiente, robusto y fiable de almacenamiento de hidrógeno para vehículos, que sea capaz de utilizarse en coches propulsados tanto por motores de pila de hidrógeno, como en aquellos que son de combustión interna.

En este proyecto, que comenzó en marzo de 2004, participan los principales fabricantes de vehículos europeos y los principales suministradores de hidrógeno, cubriendo por completo el rango de todos los sistemas de almacenamiento cualificados.

Soluciones de almacenamiento

El desarrollo de soluciones innovadoras y competitivas en cuanto a costes para el almacenamiento de hidrógeno, incluyendo las tecnologías de producción masiva que satisfacen los más altos requisitos medioambientales, son las principales tareas de este proyecto de investigación.

Existen tres principales opciones de almacenamiento: el gas comprimido, los líquidos criogénicos y los materiales sólidos, los cuales serán profusamente investigados por el proyecto STORHY.

Así pues, el principal inconveniente del gas comprimido es la baja densidad energética que presenta el hidrógeno en su estado gaseoso. Para solucionar esta barrera STORHY desarrollará tanques de almacenamiento de bajo peso capaces de soportar altísimas presiones de gas, incluso por encima de los 700 bar (1 bar = 0,98 atm), sin perder su integridad física gracias al uso de estructuras de composite reforzadas por fibras.

Por su parte, la licuefacción criogénica, mejora sustancialmente la baja densidad de energía que presentaba el método anterior, pero a cambio requiere temperaturas de funcionamiento extraordinariamente bajas (-253° C). STORHY usará nuevos materiales a base de fibras y composites, además de avanzadísimos aislantes térmicos para desarrollar sistemas ultraligeros y capaces de adaptarse a las distintas formas físicas que presentan las diferentes geometrías de los depósitos de los vehículos convencionales.

Finalmente, está el almacenamiento en materiales sólidos que son capaces de absorber grandes volúmenes de hidrógeno y luego proporcionarlo según la demanda. Este sistema cuenta con muchas ventajas entre las que hay que destacar la seguridad y el pequeño tamaño de los tanques. Pero por otra parte también hay que tener en cuenta que el peso presenta un serio problema que STORHY intentará solucionar enfocando el trabajo en nuevos materiales superligeros capaces de contener grandes cantidades de hidrógeno.

Este programa pretende que los requerimientos generales de almacenamiento y todos los aspectos de seguridad sean definidos adecuadamente para evaluar las diferentes tecnologías de almacenamiento.

Fuente: Fundación Entorno (España)
Junio 01, 2004