Cosas de la naturaleza

Una ballena Minke quedó varada en bahía Golondrina al ser perseguida por un grupo de Orcas que la acorralaron en las costas fueguinas. El inusual espectáculo conmovió a Ushuaia. Es el sexto episodio de este tipo que se produce en los últimos 30 años en la zona. Al cierre de esta edición las orcas aguardaban mar adentro para consumar la cacería.


USHUAIA.- Un espectáculo atípico se pudo apreciar en las costas de la capital fueguina. La escena se produjo cuando una ballena de 10 toneladas y 10 metros de largo varó ayer en la costa de la bahía Golondrina que bordea el camino del aeropuerto de la capital fueguina.

El cetáceo llegó a la zona producto de la cacería de un grupo de orcas que se disponían a devorarla. Al cierre de esta edición las orcas aguardaban aguas adentro que la marea permita que el animal regrese al canal Beagle.

La presencia de la ballena Minke fue alertada a las 15:30 por personal de la Policía Aeronáutica Nacional. La escoltaron seis orcas -una adulta y cinco juveniles- que se encargaron de acorralarla hasta provocar que vare a cinco metros de la costa de Ushuaia.
El mamífero, en la huida, quedó atrapado en la costa mientras soportaba los ataques de las orcas que dirigían la ofensiva hacia su cola. Una científica que se desempeña en el CADIC, Natalie Goodall, brindó una explicación acerca de la presencia del animal en la costa ushuaiense y sostuvo que no es usual que las ballenas se vuelquen a las aguas del canal Beagle para esta época. «Ellas atraviesan el canal cuando migran en otoño hacia el norte», explicó la investigadora.

El espectáculo atrapó la atención de una importante cantidad de público local debido a que un acontecimiento de estas características no se produce desde hace 11 años.
Una gran cantidad de curiosos observó las constantes escenas que se repetían, en las que las orcas se sucedían en sus intentos para poder concretar la captura de la ballena.

El antecedente registrado en aquella oportunidad, fue de otra ballena que se aproximó a las costas de la localidad frente al Museo y murió al regresar a las aguas presa de un grupo de orcas. Por su parte el episodio de ayer es el sexto registrado en la zona de los últimos 30 años.

Ante los frustrados intentos de las orcas para capturar su presa, optaron por custodiar al animal desde aguas adentro. El científico del CADIC, Adrián Schiavini, informó que las orcas conocen la baja profundidad de la zona por lo que deciden esperar hasta que la marea suba, «entonces saben que la ballena tiene que salir en algún momento».

La inminencia del ataque produjo en los presentes señales evidentes de angustia y dolor, lo que sólo era recompensado por las espectaculares presencias de los animales en la costa, que entregaban un panorama sorprendente y pocas veces visto por el hombre en estas latitudes.

Fuente: El sureño
Junio 29, 2004

MURIÓ LA BALLENA VARADA EN UNA PLAYA DE USHUAIA
Fuente: Tiempo Fueguino
Junio 30, 2004