El riesgo de vivir a orillas del Canal de los Milicos
A una mujer el médico le recomendó alejarse. En el barrio Labraña hay problemas respiratorios.

CIPOLLETTI (AC).- Sandra Espinoza tiene 39 años. Nació, se crió y tuvo a sus dos hijas en el barrio Labraña. También su marido es de ese sector ribereño de Cipolletti. Hace dos años le detectaron un cáncer de tiroides y la médica que la atiende le recomendó no vivir más allí. El motivo: "la contaminación del Canal de los Milicos", dijo.

Sandra forma parte del grupo de vecinos que acudió a la Justicia para que "se haga algo" con este oloroso -y riesgoso- desagüe. Su historia clínica se encuentra en el expediente que está en la Sala Civil de la Cámara Laboral, donde en abril se presentó un amparo ecológico.

No es el único caso. Los abogados que representan a los vecinos recolectaron varios antecedentes de personas con distintas enfermedades, sobre todo respiratorias. Las hijas de Sandra Espinoza también están en la lista: son asmáticas.

El lunes por la tarde, cuando los jueces Jorge Douglas Price y Alfredo Pozo se constituyeron en el barrio para realizar una inspección ocular, esta mujer se sumó al recorrido. Como los demás vecinos, escuchó atenta los comentarios que se hacían y la propuesta del Departamento Provincial de Aguas de entubar parte del desagüe. "No me parece que sea la solución", le dijo a "Río Negro" cuando ya estaba anocheciendo y terminaba la caminata. Lo mismo opinaron todos los demás. "Lo tapan, pero la contaminación sigue estando", expresaron tras una improvisada asamblea en medio del barrio.
Mientras la mayoría debatía casi en la oscuridad, Sandra comenzó a contar su historia.

"Hace dos años me diagnosticaron cáncer de tiroides. Y ahora me han empezado a salir nódulos en otro lado. Tengo una mancha en el pecho y no saben si es canceroso o no. Me tienen que operar. Ya tengo tres operaciones de quistes de ovarios. No fueron cancerosos pero a raiz del cáncer de tiroides me empezaron a salir nódulos en otros lados. Por eso me tuve que ir de acá, me lo recomendaron", expresó.

-¿Quién se lo recomendó?


-La doctora. Me recomendó que me fuera de acá, más por el problema de asma de las nenas.
Sus hijas tienen ahora 18 y 12 años. Las dos nacieron en el mismo Labraña, como su papá.
La familia vivía en pleno corazón del barrio cuando los problemas de salud comenzaron a agravarse. Y "por la contaminación" tuvieron que emigrar. Se fueron del sur al norte de Cipolletti, a las 1.200 viviendas.

"Extraño mi barrio", dijo Sandra, ya no con el tono optimista con el que, a pesar de todo lo que ha pasado y pasa actualmente, relataba su caso.

Por eso ella, como los demás pobladores de Labraña, se muestran firmes. Y le exigen a la Justicia soluciones "de fondo".

Jorge Luis Guajardo, uno de los vecinos que impulsó el reclamo (vive a escasos metros del desagüe y su pequeña hija padece una enfermedad en la sangre) dijo que "en ningún momento solicitamos el cierre de las fábricas. No queremos que se quede la gente en la calle. Sólo pedimos que hagan las plantas de tratamiento".

Guajardo está entre los vecinos que recurrieron a la Justicia. En la presentación que hicieron en abril, exigieron que cinco empresas dejen de contaminar. Apuntaron a PPM (una papelera), a Valley (una deshidratadora de frutas), a La Rotonda (una estación de servicios), a La Delicia (una sidrera) y a Crown casino.

La mayoría de estas firmas están sobre la ruta 151 y vuelcan sus efluentes sin tratamiento en el "Canal de los Milicos". Este desagüe atraviesa el barrio Labraña y desemboca finalmente en un brazo del río, también a la altura de este barrio.

Un dique de mugre

CIPOLLETTI (AC).- El Canal de los Milicos muestra un aspecto desagradable a lo largo de todo su trayecto. Las aguas negras o blanquecinas en ciertos sectores acarrean ramas y desechos de todo tipo. Pero cerca de su desembocadura es peor. Allí se formó una especie de dique donde se acumularon cientos de botellas de plástico y distintos desperdicios.

Los jueces de la Cámara Laboral pudieron observar esta realidad.

Algunos habitantes de Labraña contaron que este "cementerio de mugre" se fue haciendo con el tiempo, porque las aguas acarreaban constantemente basura. Otros -incluso se lo comentaron a uno de los jueces- denunciaron que el principal responsable de la situación en este tramo es un hombre que junta desechos para los animales y deposita allí lo que no le sirve.

Sea como fuere, se trata de metros de basura atascada, que si pudieran circular irían directamente al río. Este dique está casi al final del recorrido del Canal de los Milicos.

Ayer los jueces de la Sala Civil de la Cámara Laboral pensaban continuar observando el desagüe aguas arriba. Querían ver los sitios donde las empresas realizan sus descargas. Pero la inspección se suspendió.

Hasta ahora hay una propuesta del Departamento Provincial de Aguas de entubar parte del desagüe (en el tramo que pasa por el barrio) y limpiar el resto. Ello, mientras se ponen en marcha las plantas de tratamiento.

Fuente: El Río Negro (Río Negro- Argentina)
Junio 10, 2004