El Gobierno japonés impone la obligación de informar de la cantidad de CO2 que emiten comercios y oficinas

Esta medida, anunciada por el Ministerio de Medio Ambiente en el marco de una reunión del Consejo Central Medioambiental --grupo de consultores del ministro--, está dirigida a presionar a los mayores productores de este gas de efecto invernadero, el mayor causante del cambio climático, para que reduzcan sus niveles de contaminación.

En concreto, el plan del Ministerio consiste en obligar a los propietarios de oficinas y comercios (siempre que superen determinado tamaño) a calcular cuánto CO2 producen sus actividades, especialmente del consumo de electricidad y combustibles. Estas cifras deberán incluirse en un informe que deberá presentarse ante las autoridades tanto locales como de la Administración central.

Con todos los informes sobre la mesa, el Gobierno se encargará de sumar las emisiones de cada una para publicar finalmente un documento con el total de emisiones nacionales. Sin embargo, los observadores ya anuncian que muchas empresas se opondrán radicalmente a este requisito alegando que comprometerse a presentar un informe de este tipo podría afectar a sus operaciones comerciales y de negocio.

El ministerio de Medio Ambiente japonés está además considerando otra serie de medidas que ayudarían a reducir este tipo de emisiones en un sector muy contaminante como es el del transporte. Entre los puntos que se están estudiando se incluye la posibilidad de hacer obligatoria la instalación de sistemas de 'parada automático' en los coches. Esta tecnología apaga el motor del coche automáticamente cuando este se detiene.

Otra de las opciones es incluir en los vehículos medidores de gases, que pueden ayudar a los conductores a realizar un seguimiento de la cantidad de combustible que están utilizando.

Fuente: Fundación Entorno - Europa Press
Junio 23, 2004