|
ADVERTENCIA DE LA UNESCO
Machu Picchu, joya arqueológica en peligro
La ciudadela inca Machu Picchu, la "joya de la corona" de Perú
para promover su mercado turístico, sería declarado patrimonio
de la humanidad en peligro por la UNESCO.
Según el diario local El Comercio, el Consejo Internacional de
Monumentos y Sitios recomendó esa medida frente a la incapacidad
de las autoridades peruanas de administrar bien las ruinas.
La decisión es un llamado de atención al gobierno peruano
y sería oficializada por el Comité del Patrimonio Mundial
de la UNESCO, en su reunión del 28 de junio al 7 de julio en China.
Una comisión oficial viajó a esta reunión para tratar
de evitar esta medida y proponer un nuevo modelo de gestión para
el complejo arqueológico.
Machu Picchu es uno de los 10 monumentos arqueológicos más
importantes del mundo y fue declarada patrimonio de la humanidad por la
UNESCO hace dos décadas. La ciudadela de piedra del siglo XV se
eleva imponente sobre la espesura de la selva en los Andes peruanos a 600
metros y es imperceptible desde el llano.
El alcalde del Cusco, Carlos Valencia, responsabilizó al gobierno
de la situación por no proveerlos de recursos. Valencia señaló
que su municipio no dispone de fondos para cumplir las recomendaciones
y evitar el deterioro de Machu Picchu. Cusco fue capital del imperio Inca
y es la ciudad más próxima (130 km) a la legendaria ciudadela.
El Consejo internacional de Monumentos sugirió declararla en peligro
al constatar varias deficiencias: desarrollo del turismo sin mayor control
y crecimiento urbano desproporcionado en los alrededores.
Se estima que alrededor de 700.000 turistas visitan anualmente Machu
Picchu.
La conservación de Machu Picchu ha sido criticada desde fines
de la década de los 90, al observarse un deterioro en su construcción
causado al parecer por el excesivo flujo de turistas.
Hace dos meses una avalancha de lodo y piedras causó 11 muertos
en Aguas Calientes, poblado situado al pie de la montaña sobre la
que se levanta Machu Picchu, que crece sin planificación por el
ansia de captar turistas.
El director del Instituto Nacional de Cultura, Luis Lumbreras, puso paños
fríos y aseguró que la "supuesta decisión de
la UNESCO no afecta al turismo". Y recalcó que la seguridad
de los turistas no está en peligro.
El gobierno peruano admitió la semana pasada que la decisión
sería una "grave sanción contra Perú y afectaría
la imagen del país con repercusiones graves para el flujo turístico".
Fuente: Clarín (Argentina)
Junio 28, 2004
|