Grave contaminación de los mares

Debido a los altos índices de contaminación que han provocado los desechos industriales, domésticos y de automovilistas, principalmente, provenientes del Mississippi que amenazan los paradisíacos paisajes del Golfo de México y el Caribe, la Organización de las Naciones Unidas ya declaró parte de esa zona como "muerta", lo que repercutirá como un duro golpe al flujo del turismo internacional a nuestro país.
Un informe, reciente, sobre Perspectivas medioambientales mundiales 2003, revela que existen al menos 150 regiones desprovistas de oxigeno en los mares y océanos del mundo.

Estos lugares también han sido contaminados por la abundancia de nutrientes sobre todo de nitrógeno, procedente de fertilizantes agrícolas y otros desechos.

El análisis, elaborado por el Programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, PNUMA, hace un diagnóstico de los males que sufre el planeta Tierra y apunta algunas recomendaciones para evitar un mayor deterioro.

Plantea que los países costeros no sólo sufren los problemas ligados a la subida del nivel de las aguas marinas; excesiva escasez de agua potable y servicios sanitarios inadecuados, sino además afrontan el problema de las basuras y el vertido de aguas usadas sin tratamiento adecuado.

Así, las economías de muchas regiones insulares que dependen de los ingresos turísticos, como existen en México, los visitantes ya no regresan ni recomiendan esos paraísos a otros viajeros si sus costas están plagadas de basura como plásticos, envases y otros desechos.

Se estima que una de cada veinte personas que se baña en el mar se enferma como consecuencia de aguas usadas sin tratamiento.

En algunas islas del Caribe, más del 80% de las aguas empleadas son vertidas sin tratamiento en las franjas costeras, mientras que en las islas del noroeste del Pacífico se llega al 98 por ciento.
Las estadísticas también demuestran que desde 1990, la cantidad de desperdicios plásticos en los pequeños Estados insulares en desarrollo se han multiplicado por cinco.

Las pequeñas islas del Caribe, el Indico y el Pacífico son algunas de las naciones más vulnerables del planeta, según afirma el director del PNUMA, Klaus Toepfer. Añade que están amenazadas por el recalentamiento de la tierra en forma de más fenómenos climatológicos externos y una subida del agua del mar, mientras que los suministros de agua potable se ven casa vez más restringidos.

Según el presidente de la Alianza de Estados Insulares Pequeños (AOSIS por sus siglas en inglés), Jagdish Koonjul, las naciones necesitan abordar con urgencia el problema, pero también requieren de las tecnologías para el tratamiento y reciclado de esos materiales.

La cantidad limitada de oxígeno en el agua provoca la muerte de peces, ostras y otras especies, así como de importantes hábitat marinos.

En los últimos se han detectado líneas muertas en partes de América Latina, China, Japón, Australia y Nueva Zelanda, pero aunque se desconocen las pérdidas económicas, se estima que es considerable a escala mundial.

Según informes de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente, el año pasado se registró el caso más grave de contaminación de mares en el estado de Veracruz.

La Secretaría de Turismo identificó como casos de atención urgente en cuanto a contaminación, imagen urbana y alta rentabilidad a las playas de Rosarito, Baja California; Manzanillo, Colima, y Acapulco, Guerrero.

Por su parte, la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales precisa que 78% de las aguas residuales municipales y 85% de las industriales se descargan en cuerpos acuíferos, entre ellos marítimos.

A todo esto se suman los estragos que provocan los contaminantes producidos por las descargas de agua sucia de los ingenios azucareros y granjas agrícolas, en el Golfo de México y Océano Pacífico.

Fuente: Vía Alterna (Colombia)
Julio 02, 2004