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Japón hace lobby para iniciar cruel matanza de ballenas
Según el diario inglés “The independent’’,
Japón ha usado durante años su maquinaria política
y lobbysta y en esta ocasión podría obtener resultados.
Hace largo tiempo que el país asiático busca terminar con
la prohibición de la caza comercial de ballenas, moratoria que
se implantó en 1986. Pero una férrea oposición se
lo ha impedido.
Sin embargo, la estrategia nipona ha sido hábil. Cada año,
antes de la reunión anual de la Comisión Ballenera Internacional
(CBI), Tokio intenta reclutar a nuevos países en la entidad para
que apoyen su demanda; a cambio, les ofrece ayuda monetaria o, en otras
palabras, una “compra de votos”, como lo calificó el
diario británico “The Independent”.
Desde el año 2000 al menos nueve países han sido implicados
en la Comisión, entre ellos Mongolia, Marruecos, Gabon, Benin
y Grenada.
Este año ingresarán a la asamblea nuevos miembros. Algunos
de ellos son Costa de Marfil, que se espera que apoye e Japón,
Mauritania y Tuvalu.
Entre ellos decidirán el cónclave que se realizará entre
el 19 y el 22 de julio en Sorrento, Italia. Y los cálculos ya
están echados. La Comisión tiene 55 miembros, aunque no
todos ellos tienen derecho a voto. Para salirse con la suya, Japón
requiere al menos 23 sufragios, y el año pasado logró 19.
Incluso si Japón no consigue los tres cuartos de los votos necesarios
para acabar con la prohibición, podría asestar un severo
golpe a los conservacionistas: con sólo una mayoría simple
socavaría la credibilidad de la moratoria y se estima que incursionaría
en el santuario de ballenas ubicado en torno a la Antártida.
Presión de EE.UU.
Se prevé que la votación será tan estrecha, que
la organización ecologista Greenpeace hizo un llamado a Panamá el
lunes para que no se pliegue al llamado japonés. Es más,
según los ambientalistas, la nación centroamericana -que
hasta ahora ha apoyado la caza- podría ser el factor que quiebre
el virtual empate.
Estados Unidos se sumó a la polémica a fines de junio
pasado. El Departamento de Comercio estadounidense anunció que
recurrirá a todos los canales diplomáticos para demandar
a Japón e Islandia que pongan fin a sus pescas de ballenas con
fines de investigación.
Japón mata más de 600 ballenas cada año en nombre
de la ciencia.E Islandia cazó 36 el 2003 y acaba de autorizar
otras 25 para el presente año.
La moratoria declarada en 1986, esgrime el CBI, buscaba proteger a las
ballenas, pero 12 de esas especies no lograron recuperarse, según
Greenpeace.
Polémica por uso de “arpones granadas”
La caza de ballenas ha estado rodeada de polémica por la agonía
que padecen estos cetáceos. Antiguamente se ocupaba un tipo de
arpón que le provocaba una muerte lenta y dolorosa.
Por eso cazadores de ballenas escandinavos desarrollaron un tipo de
elemento, llamado “arpón granada”, que explota dentro
del animal provocándole una muerte veloz. Así al menos
lo sostuvo la doctora noruega Siri Knudsen en la revista “Veterinary
Journal”.
Grupos defensores de los animales, en cambio, esgrimen que la agonía
sigue siendo perversa. 140 grupos conservacionistas, agrupados en la
asociación Whalewatch (Vigilancia de Ballenas) criticó los
métodos por crueles, y aseveró que los animales se mueven
después de estar supuestamente muertos.
La doctora Knudsen contrargumentó que eso se debe a movimientos
puramente reflejos.
Fuente: www.lun.com
Julio 16, 2004
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