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España:
El Gobierno prepara una ley para que los edificios
consuman menos energía
Para ello, los ministerios de Industria, Vivienda y Medio Ambiente trabajan
en la transposición de una directiva europea que obliga a construir
y rehabilitar con mejores aislantes, calderas y sistemas de refrigeración.
La medida costará 14.413 millones de euros hasta 2012, según
Industria. El Estado pagará menos del 4% y las nuevas obligaciones
encarecerán aún más la vivienda.
La norma vigente sobre aislamiento de viviendas data de 1979, y los
expertos señalan que está obsoleta. El Gobierno del PP
comenzó a trabajar hace cinco años en un nuevo Código
Técnico de Edificación (que establece la resistencia de
los muros según la zona de residencia o el aislamiento que deben
proporcionar los cristales). El Gobierno paralizó el texto para
adecuarlo a la directiva comunitaria sobre eficiencia energética
de los edificios, aprobada en diciembre de 2002.
'Tenemos hecho gran parte del trabajo de la elaboración de la
norma, así que la intención del Gobierno es aprobarla a
principios de 2005', explica Javier García Breva, director del
Instituto para la Diversificación y el Ahorro de la Energía
(IDAE), dependiente de Industria. Y añade: 'El mayor potencial
de ahorro de energía, y por tanto de emisiones de CO2 está en
los hogares. Hemos asignado la reducción de emisiones de las eléctricas
y ahora hay que actuar sobre las viviendas, que es más difícil
pero donde hay más posibilidad de ahorro'. El IDAE estima que
se puede ahorrar un 40% de la energía que consumen los hogares.
La norma está tan avanzada que en marzo el IDAE calculó cuánto
costará adaptar los edificios nuevos y los que sean rehabilitados
antes de 2012. La previsión es de 14.413 millones de euros e incluye
el aislamiento en los edificios nuevos y la reposición de calderas,
sistemas de refrigeración, fachadas y bombillas en edificios ya
existentes. La directiva obliga a que los edificios de más de
1.000 metros cuadrados tengan un certificado de eficiencia energética
que será necesario para alquilar o vender una casa. Según
el cálculo del IDAE, el Estado aportará 577 millones de
euros (el 4% del total) destinado a los edificios ya existentes.
Impacto en el precio García Breva reconoce que la medida puede
tener un impacto inmediato en el precio de la vivienda, aunque calcula
que se amortiza en pocos años con el ahorro en el recibo de la
luz. 'El coste de la casa con los aislamientos correspondientes puede
subir hasta un 15%, pero en ese caso ahorra hasta un 70% de energía
y se amortiza en cinco años'. Además, señala que
hay que tener en cuenta el ahorro en emisiones de CO2. El Protocolo de
Kioto limita las emisiones de gases de efecto invernadero, como el CO2,
que se producen, por ejemplo, al conseguir electricidad a partir de combustibles
fósiles.
La ministra de Medio Ambiente, Cristina Narbona, asegura que es prematuro
hablar del impacto sobre el precio. Tampoco el Ministerio de Vivienda
ha estimado su repercusión. Sin embargo, algunos expertos aseguran
que el Gobierno ha calculado el impacto. Servando Álvarez, catedrático
de Ingeniería Energética de la Universidad de Sevilla,
afirma que aplicar la directiva supondrá un encarecimiento de
la vivienda de entre seis y ocho euros por metro cuadrado, 'algo despreciable
comparado con el precio del suelo'.
Álvarez, uno de los mayores expertos en España en arquitectura
bioclimática, afirma que gran parte del ahorro se puede conseguir
con un mejor proyecto de obra: 'Sólo con que el arquitecto tenga
en cuenta la orientación de los edificios, el clima del lugar
y otras medidas simples puede ahorrar energía'. Recalca que la
mayoría de arquitectos no se preocupa por el consumo energético
de sus edificios. Por eso, el IDAE ha firmado un convenio con el Colegio
de Arquitectos para formar profesionales en la nueva norma.
Los promotores discrepan. En su página web, la Asociación
de Promotores y Constructores de España asegura que la directiva
supondrá 'un sobreprecio medio de 3.846 euros por vivienda'. Lamentan
que el Gobierno no quiera hablar sobre el aumento del coste de la vivienda
'en un momento de cierta alarma motivada por el enorme endeudamiento
de las familias'.
Luis Mateo, secretario de la Asociación Nacional de Industriales
de Materiales Aislantes, asegura que si los promotores no apuestan por
los materiales aislantes es porque el ahorro de la luz y de ruido es
algo que no vende. Insiste en que España está en la cola
de la UE en uso de estos materiales.
Kioto llama a su puerta
El ahorro energético es una obligación, además
de una forma de prevenir los apagones y de una reivindicación
ecologista. La obligación deriva del Protocolo de Kioto, que impide
a España superar en más del 15% las emisiones de gases
de efecto invernadero (principalmente de CO2) que causan el calentamiento
del planeta. El Gobierno ya ha establecido la cantidad que pueden emitir
las centrales térmicas, eléctricas, cementeras y demás
industria pesada. Esas emisiones suponen en España el 40%. El
60% restante son los llamados 'sectores difusos', principalmente viviendas,
oficinas y transporte.
Es fácil saber cuánto emite una central de gas y asignarle
una cuota. Lo difícil es otorgar esa cuota a las viviendas. Luis
Rull, responsable de energía de Greenpeace, asegura que 'aunque
es mucho más complicado de conseguir, la reducción de emisiones
derivadas del consumo en los hogares puede ser muy importante'. El director
del IDAE, Javier García Breva, coincide y da una cifra: 'Sólo
el 2% de los electrodomésticos que se venden en España
son de máxima eficiencia energética y eso que son rentables
en cinco años'. El IDAE estima que la aplicación de la
directiva puede suponer un ahorro energético equivalente al uso
de 6,8 millones de toneladas de petróleo hasta 2012 y una reducción
de emisiones de 40,2 millones de toneladas de de CO2.
Fuente: Diario El País (España)
Julio 19, 2004
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