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La Curtiembre Yoma deberá extremar medidas
para preservar el medio ambiente
Lo dice un informe de la Secretaría de Medio
Ambiente de la nación. No se realizaron exámenes para detectar
si existe contaminación. Antes de fin de año deberá
construir una planta de oxidación para tratar los desechos industriales.
La Curtiembre Yoma deberá adoptar una serie de recaudos para "mitigar"
los efectos ambientales que la industrialización de cueros puede
producir, según se desprende de un informe enviado al Gobierno provincial
por la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la nación.
Entre las medidas que deberá tomar se incluye la construcción
y puesta en funcionamiento, para diciembre próximo, de una planta
de oxidación de sulfuros para eliminar el mal olor que despide el
proceso, el monitoreo sistemático de la calidad del aire y los efluentes
líquidos y una evaluación ambiental sobre el impacto en el
aire de los efluentes y piletas, que también deberá presentar
para diciembre próximo.
En julio del año entrante, la curtiembre deberá construir
y poner en funcionamiento una planta de recuperación de cromo y
en diciembre de 2005 deberá realizar un tratamiento biológico
de los efluentes líquidos. Ya en 2006 tendrá que realizar
también un estudio de determinación del pasivo ambiental
del predio que ocupa en Nonogasta. Así lo dijo ayer el director
provincial de Medio Ambiente, Abel Nonino, quien entregó una copia
del informe al gobernador Angel Maza.
Los especialistas de Medio Ambiente de la nación concluyeron en
su informe que la empresa vuelca efluentes líquidos a piletas sin
el correspondiente tratamiento.
"Los compuestos más comprometidos en el efluente (cuestionado)
son los sulfuros y los óxidos de cromo, para los cuales existen
métodos de tratamiento y recuperación altamente efectivos",
sostiene el informe oficial.
Se reclama además un estudio de impacto ambiental porque "puede
verificarse que existen varios de esos compuestos químicos que son
identificados como peligrosos".
Nonino dijo que será la empresa la que "deberá hacerse
cargo de las inversiones para cumplir con las pautas fijadas por la nación
y el Gobierno provincial controlará la aplicación de esas
normas, tras el estudio exhaustivo que se ha hecho".
"Se desconocen las emisiones que estos líquidos almacenados
en piletas pueden llegar a tener, lo que permitiría identificar
algún compuesto o formación de compuestos que puedan ser
emitidos a la atmósfera con alguna incidencia en la salud humana",
dice el documento oficial.
"No se ha evaluado si existe contaminación; sino que se busca
solucionar los problemas denunciados por la población" vecina
a la planta, que sospecha que varios casos de leucemia y otras enfermedades
son producidos por la contaminación ambiental que supuestamente
produce la planta.
Los técnicos de Medio Ambiente de la nación objetaron también
que existe "presencia de olores provenientes de las emisiones de sulfuros
propios de los efluentes y de los generados en las piletas por descomposición
de materia orgánica".
"No se realiza monitoreo sistemático de efluentes líquidos
y calidad de aire que permita verificar el impacto de la producción
sobre el ambiente", aunque "existe en el predio un pasivo ambiental
no determinado", añade el documento.
Destaca también que "las zonas de piletas no cuentan con ningún
tipo de señalización ni seguridad, las mismas no se encuentran
aisladas por cerco perimetral y están por fuera del alambrado de
planta, pero no del predio total". Y objeta que la planta no tenga
un manual de higiene y seguridad ni un responsable de gestión ambiental
en planta.
Fuente: El Independiente (La Rioja, Argentina)
Julio 22, 2004
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