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Cuba desarrolla la agroecología
Cuba avanza hoy en el desarrollo de la agroecología con más
de siete mil hectáreas cultivadas, de las que se han obtenido mil
500 toneladas de productos orgánicos debidamente certificados por
autoridades internacionales, según indica una investigación
del Centro de Estudios de la Economía Cubana que señala que
con esos métodos se produce en la isla café, cacao, azúcar,
cítricos, miel de abeja y hasta plantas medicinales completamente
libres de fertilizantes u otra sustancia química.
Representantes de la Agencia Certificadora de Productos Orgánicos
(CBS) consideran a Cuba con todas las condiciones necesarias para insertarse
en ese mercado que gana espacio en la economía mundial con elevados
precios para los productos con esas características.
Estadísticas muestran a los norteamericanos como los mayores consumidores
de alimentos sanos, ya que gastan en ello 13 mil millones de dólares,
al tiempo que los europeos invierten unos 12 mil millones.
Cuba pudiera ser para Estados Unidos un mercado de muy fácil acceso
pero la actual administración dio el pasado 6 de mayo otra vuelta
a las clavijas de un bloqueo que dura más de 40 años, al
aprobar un grupo de medidas en las que incluye la más férrea
aplicación de las leyes Helms-Burton y Torricelli.
Esas medidas, aprobadas por el presidente norteamericano George W. Bush
están destinadas a tratar de destruir el sistema socialista cubano
e incluyen propuestas para el período posterior, en que la isla
quedaría en la práctica como un protectorado de Estados Unidos.
El apartado seis del dictamen de la llamada comisión de ayuda
para la libertad de Cuba, formada por Bush, dispone una vez eliminado el
gobierno revolucionario un estudio medioambiental para enfrentar el supuesto
deterioro del sistema ecológico nacional.
La apreciación muestra, más allá de la política
injerencista, el desconocimiento de Washington sobre los esfuerzos que
la Isla hace para desarrollar el consumo de alimentos obtenidos a través
del cultivo orgánico, técnica que crece en el mundo de manera
acelerada.
Aunque algunos pudieran atribuir el uso de esas técnicas, en las
que no intervienen las variantes industriales, a un presunto regreso a
sistemas agrícolas del siglo XIX, la necesidad de conocimientos
sobre ecología, biología, agronomía, entre otras especialidades,
demuestra la complejidad de ese método.
La implementación de técnicas agroecológicas en
los cultivos fue impulsada como consecuencia de la falta de recursos provocada
por la contracción económica que se produjo en la Isla tras
la caída del campo socialista, sumada al bloqueo de Estados Unidos.
Entre otras causas, los especialistas enumeran la pérdida de la
fertilidad de los suelos que se han afectado por la salinidad, erosión
e insuficiente contenido de materia orgánica como resultado del
uso tradicional de productos químicos en la agricultura.
Los programas de producción ecológica están encaminados
a asegurar la alimentación de la población, lograr la sostenibilidad
e incrementar los fondos exportables.
Expertos locales aseguran que Cuba posee las condiciones sociales necesarias
para establecer sistemas de producción orgánica a escala
nacional y que sean sostenibles, pues el Estado tiene un papel determinante
en el desarrollo de la economía.
Además, cuenta con suficiente personal calificado, así
como con una red de centros de investigación vinculados a estas
actividades y resultados experimentales que se pueden adaptar al nuevo
modelo.
Las exportaciones cubanas de ese tipo de productos comenzaron con ventas
de café, cacao, frutas tropicales, cítricos y miel a granel,
aunque se augura prontas emisiones de marcas de café y miel ecológicas.
También se avalaron 460 colmenas de las cuales se han extraído
900 toneladas de miel.
Otros países como Italia, Alemania, Australia, Suecia y Dinamarca,
dedican miles de hectáreas de terrenos cultivados por ese sistema.
Los criterios que tratan de presentar a la Isla agrariamente atrasada
y en crisis se contraponen a opiniones como las de Francisco Arias, representante
de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO), quien considera el sistema de producción ecológica
cubano un ejemplo para el resto del mundo.
Así, coinciden las opiniones del especialista con los principios
del Estado cubano sobre la necesidad de los países del Tercer Mundo
de elevar rendimientos para satisfacer las demandas internas que sustituyan
importaciones.
De acuerdo con Arias, esos preceptos posibilitan más independencia
a esas naciones.
Dentro de las producciones orgánicas nacionales resalta el café,
que constituye uno de los rubros con mayor perspectiva.
El programa de policultivos de premontaña agrupa producciones
ecológicas atendiendo a las características de los terrenos.
Junto al café se realizan cosechas alternativas de frutales, leguminosas
y maderables.
Materias orgánicas, los desechos del café, el humus, y
el compost, asociados a recursos de fuentes sostenibles, logran plantaciones
ecológicas.
Esas prácticas incluyen el cultivo intercalado o en rotación
de soya y otras legumbres, control biológico de plagas, uso de biofertilizantes,
cachaza, abonos verdes y otras.
Al café se le somete a un buen secado al sol y a una selección
apropiada, lo que permite la obtención de un producto de alta calidad.
Por la creciente demanda del aromático grano y del cacao orgánico
en el mercado internacional, se alistan nuevas áreas para esos cultivos.
En el macizo montañoso de las provincias orientales de Guantánamo
y Santiago de Cuba están en preparación más de mil
500 hectáreas para la siembra de cacao.
Aunque aún está en fase experimental se realizan varias
producciones de azúcar mediante ese sistema y se prevé superar
las seis mil toneladas.
El sistema ecológico propone lograr una agricultura menos dependiente
de fertilizantes químicos, la electrificación del riego,
que el 90 por ciento de los abonos empleados sean orgánicos, extender
la tracción animal para el ahorro de combustible y aumentar los
métodos agroecólogicos.
A la agricultura urbana, que consiste en el empleo de espacios en zonas
densamente pobladas con la aplicación de técnicas ecológicas,
se dedican en Cuba unas 400 mil personas para, con el mejor uso de los
suelos, mantener la producción en más de tres millones 500
mil toneladas de hortalizas al año.
Fuente: Cubavisión (Cuba)
Julio 07, 2004
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