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Acuerdo con Paraguay
Compromiso para finalizar obras de Yacyretá
Ayer se licitaron trabajos por US$ 60 millones; se abrieron los sobres
con ofertas de distintas empresas
- Entre las firmas y consorcios precalificados figuran Techint,
Roggio, la española Dycasa y la brasileña Odebrecht
- Se recordó la historia de corrupción de la represa hidroeléctrica
Por primera vez desde que se suscribió el tratado que crea la
Entidad Binacional Yacyretá, en 1973, los presidentes de la
Argentina y del Paraguay privilegiaron la acción concreta por
sobre la retórica
política.
Ayer, durante un acto realizado en la Casa Rosada, el presidente
Néstor
Kirchner y su par paraguayo, Nicanor Duarte Frutos, no sólo tomaron
el compromiso de dar culminación a las paralizadas obras de la
central hidroeléctrica que comparten ambos países, sino
que abrieron los sobres para adjudicar dos licitaciones por 45.000.000
y por 15.000.000 dólares.
Las obras proyectadas con esos fondos, provenientes en ambos casos
de créditos del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), posibilitarán
la construcción de un sistema de protección del Valle del
Arroyo Aguapey, lo que permitirá a su vez proteger de las inundaciones
a unas 30.000 hectáreas de tierra situadas en la ribera paraguaya,
en las inmediaciones de la represa, entre otros beneficios.
Kirchner y Duarte Frutos hicieron los anuncios y participaron de
la ceremonia de apertura de sobres para la realización de las labores.
Los trabajos fueron divididos en dos etapas.
Los primeros consisten en la construcción de un canal de once
kilómetros y un dique de protección del arroyo Aguapey,
y demandarán una inversión estimada en 45 millones de dólares.
Para este primer tramo, que tendrá un plazo de duración
de 40 meses, fueron preseleccionadas ocho empresas y consorcios, entre
los que figuran las firmas españolas Dycasa y Obrascón
Huarte Lain. También están las empresas argentinas Techint,
Benito Roggio e Hijos, Panedile, Tecnoedil e Iecsa, y la brasileña
Consorcio Norberto Odebrecht.
En cuanto a la mano de obra necesaria, la licitación prevé la
creación de unos 350 empleos directos y mil indirectos, y establece
que se dará preferencia a los trabajadores argentinos y paraguayos
en mitades iguales.
Para el segundo tramo, que tiene un plazo de obra estimado en 32
meses y será financiado con un crédito de 15 millones de dólares,
se recibieron siete ofertas. Entre los intersados están las mismas
compañías argentinas que participarán en la primera
etapa del proyecto.
La ceremonia se llevó a cabo en el pintoresco salón blanco
de la Casa de Gobierno, luego de una reunión privada en la que
Kirchner y Duarte Frutos discutieron sobre la marcha de las obras en
Yacyretá, según informaron los voceros oficiales.
Si bien la apertura de ofertas y de precalificación de oferentes
fue el centro del encuentro, el acto tuvo un fuerte contenido político.
Sucede que ambos mandatarios, en sendos discursos, señalaron con
duros cuestionamientos los errores cometidos en el pasado en torno de
la central hidroeléctrica, y prometieron subsanarlos en el corto
plazo.
"
Estamos trabajando para rendir una asignatura pendiente que a veces causa
profundo dolor y vergüenza", sostuvo Kirchner en referencia
a las sucesivas demoras que han sufrido las obras en la empresa binacional.
"
Es posible dotar de claridad y transparencia al proyecto después
de que se haya dicho tanto que Yacyretá era sinónimo de
corrupción", agregó.
Además, el Presidente manifestó que tanto su gobierno como
el de Duarte Frutos prefieren "decir menos y hacer más".
"
Dios quiera que con el amigo presidente de la república hermana
del Paraguay podamos decir que terminamos con esta obra", se entusiasmó el
jefe del Estado.
A su turno, el mandatario paraguayo hizo consideraciones de similar
tenor que su par argentino.
"
Ni como tragedia ni como burla debería repetirse la historia estigmatizada
de corrupción, despilfarro y abusos que forman parte del pasado
de esta institución", manifestó.
"
Este gesto del presidente Kirchner es una reafirmación de la voluntad
que tenemos en ambos países de darle máxima transparencia
a la administración de Yacyretá para recuperar la eficiencia
y la honestidad en el manejo de sus finanzas", agregó Duarte
Frutos.
Compromiso formal
Y concluyó: "La decisión de realizar las obras del
Aguapié es el compromiso formal de Paraguay y de la Argentina
de hacer realidad el sueño de concluir las obras de Yacyretá".
Actualmente la represa tiene una cota de 76 metros, que será elevada,
y cuando concluyan los trabajos de ampliación estará en
condiciones de generar unos 20.000 gigavatios de electricidad por año,
que suponen el 40 por ciento de la demanda energética de la
Argentina.
Por Lucas Colonna
Fuente: La Nación
Febrero 24, 2004
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