Hay que tener
en cuenta que 1998 fue el año en el que se registró la temperatura media global
más alta que se haya conocido, según la Organización
Meteorológica Mundial (OMM).
El fenómeno del cambio climático es real y su impactos
están a la vista: todos los glaciares y capas de hielo del mundo
están registrando un marcado retroceso, los investigadores que
están trabajando en los glaciares andinos coinciden en que el
origen del problema es el cambio climático y la evidencia científica
indica que esas causas son antropogénicas, es decir el uso intensivo
combustibles fósiles que incrementan las emisiones de dióxido
de carbono.
"El derretimiento de las capas de hielo y los glaciares incrementarán
el nivel del mar afectando a los ecosistemas y las poblaciones costeras
además del abastecimiento de agua dulce", advirtió Juan
Casavelos, de la campaña de Energía de Greenpeace Argentina.
En una expedición por el glaciar Upsala, integrantes de Greenpeace,
acompañados por el investigador del CONICET Jorge Rabassa y
los profesores de la Universidad de Wisconsin, Brailey Singer y James
Bocqheim, navegaron por el Lago Argentina y pudieron documentar el
estado actual del glaciar Upsala.
Para la organización ambientalista, es imprescindible que los
gobiernos de los países industrializados actúen urgentemente
para reducir el uso de los combustibles fósiles. De lo contrario,
las futuras generaciones se verán obligadas a restringir drásticamente
la disponibilidad de combustibles fósiles para proteger el sistema
climático a un costo económico y social mucho mayor que
el que implicaría
tomar la iniciativa en la actualidad.
En la región de Cuyo la situación es más grave:
la evaluación regional del IPCC (el panel de la Organización
de las Naciones Unidas que agrupa a científicos de todo el mundo
que investigan el cambio climático) advierte que los glaciares
andinos desaparecerían en este siglo, "la probable desaparición
de los glaciares de la zona de Cuyo en menos de 20 años pone
en riesgo a la población y a las actividades
productivas de esas provincias que dependen del agua que proporcionan los glaciares,
hay que reducir las emisiones para evitar que este problema se agrave".
"Los gobiernos de Latinoamérica deben hacer causa común
y presionar a los Estados Unidos, el principal emisor de contaminantes
a la atmósfera y a Rusia para que ratifiquen el Protocolo de
Kyoto ahora mismo, la entrada en vigencia de este instrumento legal
está en sus manos, además es necesario adoptar medidas
concretas para reducir las emisiones globales en un 80% en esta primera
mitad del
siglo XXI", agregó Casavelos.
Greenpeace exhortó además a los gobiernos latinoamericanos
a mantenerse a la vanguardia y no retroceder en su propuesta de alcanzar
hasta un 10% de energía a partir de fuentes renovables como
la solar o la eólica para el año 2010 en la región.
La organización ambientalista ha llamado a la población
a unirse a una campaña de firmas por internet, a través
de su sitio www.greenpeace.org.ar . Greenpeace imprimirá las
postales y las congelará dentro de un enorme bloque de hielo,
que una vez que se derrita los asistentes a la Conferencia podrán
ver tu tarjeta con el urgente reclamo de parar el cambio climático.
"Los líderes mundiales reunidos en la Conferencia sobre
Energías Renovables en Alemania, que se realizará en
junio próximo, decidirán el futuro de las energías
renovables. De ellos dependerá su impulso o el desastre climático.
La opción es clara: energías limpias como la eólica
y solar, o la amenaza ambiental más grave del siglo XXI",
concluyó Casavelos.
Fuente: Greenpeace (Argentina)
Febrero 11, 2004 |